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Entre blancos corporales
-pañales almidonados-
panecillos candeales
por vírgenes preparados
nace hecho consagración,
carne de hostia, en mis manos,
y repica el corazón
alertando a los humanos.
Luego lo elevo a la altura
como lo haría María.
Y ¡cómo sonreiría
el niño a la virgen pura!
¡Corderín de Dios!,
le digo
perdóname esta osadía:
si te vinieras conmigo
yo a besos te comería...
En el altar de Belén
Dios se hizo nacimiento,
hoy se nos hace también
comida en el Sacramento...
CANCIÓN
Pastores que en la noche
miráis al cielo
hoy traigo una gran nueva
a vuestro pueblo:
Hoy ha nacido Cristo
Señor del cielo...
NAVIDAD DEL ESCONDITE
Juega el hombre en su ceguera
y pone el mundo al revés.
Dios, de amor ciego, a su vera
"se queda": una, dos, tres...
A Dios le agrada "quedarse"
si el hombre juega a esconderse.
Juega Dios luego a ocultarse
y el hombre... a desentenderse.
Nadie escondite mejor
que el Verbo Dios encontrara
¿quien iba a ser sabedor
que en virgen madre se hallara?
Un ángel ya ha recorrido
los pueblos de más renombre
buscando al Dio-escondido
que dice, que se hizo hombre...
Hasta Belén de puntillas
aquella noche llegó
el ángel, y de hurtadillas
mira al niño que nació...
¡Alza la maya por Dios!
gritó el angelen Belén...
y mil de su grito en poz
llegaron desde el Edén.
"Ahora soy yo quien me quedo"
dijo el niño. Y de por
vida
sin cejar en su denuedo
Dios busca... un alma escondida.
Llaman a la puerta
mira a ver quien es
son dos forasteros
ella joven, él
más entrado en años,
los dos de buen ver
-Diles que no hay sitio
en todo Belén
ni quien esta noche
les pueda valer...
La niña callaba,
el viejo también.
Esperan un niño
que está ya al nacer.
Hacia las afueras
una cueva ven
y en ella un pesebre
la mula y el buey...
....
Y a la media noche
nace nuestro rey.
María sonrie,
suspira José...
A la buenaventura
del niño de Belén...
La palma de tu mano
yo no la quiero ver
pues veo, veo, veo
-Dime, dime qué ves
-María, yo veo, veo
mucha sangre correr,
cruces, espinas, clavos...
Rompe a llorar José.
A la buenaventura
también veo...
-¿Qué ves?
-Veo ríos de gracias
de sus manos caer
dando pan al hambriento
y agua a los que tienen sed...
María mira a su hijo,
¿Quien se lo iba a creer?
y luego mira sus manos:
-Si yo supiera leer...
Está un niño preparando
con su padre el nacimiento;
con serrín va dibujando
caminos que barre el viento.
Con osado atrevimiento
puso en ellos un tractor.
Causó a su padre estupor,
y al pequeño reprendía;
pero el niño respondía:
“El belén lo hago
yo”.
Sigue el niño construyendo
en pleno desierto un puente,
y hace al río de repente
ir monte arriba subiendo.
Luego entre ovejas paciendo
unos lobos colocó.
El padre grita: ¡hijo,
no!;
¡Eso no tiene sentido!
Dícele el niño
al oído:
"el be-lén... lo ha-go...
yo".
Ahora empieza situando
las casas chicas muy cerca
en cambio, de forma terca,
va las grandes alejando.
Después de estarlo mirando,
de nuevo el padre exclamó:
"-¿No ves que el belén
quedó
sin perspectiva, ángel
mío".
Contesta el niño con
brío:
"El belén lo hago
yo".
Camino de Belén
van
José y María pensando
por qué estará
Dios jugando
a nacer en un zaguán.
De frío temblando están...
No hay luz... José protestó.
Entonces el niño habló:
-"¿Por qué
te quejas, José,
de tantas cosas?, ¿por
qué?,
el Belén lo hago yo".
MAÑANA
SALE...
¡Mañana sale...!
pregona
la luna en el alto cielo.
Toca la nieve los valles
con su mano de silencio.
La lotería de Dios
toca y toca en cada pueblo
como una campana loca
que toca a rebato y fuego.
¡Mañana sale...!
vocea
el ciego del Evangelio.
Y "el Gordo" toca en Belén
llevándose todo el premio...
-¿Qué te tocó
a ti, José?
-¿A mí...? Me
ha tocado verlo.
-¿Y a ti, María?
-A
mí
ganarlo y después perderlo.
La noche saca del fondo
del corazón un lucero,
es el número del Niño
para el próximo sorteo.
¡Mañana sale...
la luna,
y en un portal... junto al fuego
tocó con blanca luz
a un niño que está
durmiendo.
¡ENTRE...!
Entre la mula y el buey,
entre la tierra y el cielo,
entre aquellos que Dios ama
y que no le recibieron...
entre una virgen y un santo,
entre un montoncito de heno
en el establo más pobre,
a las afueras del pueblo,
entre la noche y el día,
entre ovejas y corderos
nace Dios, Verbo hecho niño,
a las puertas del invierno.
Entre la sombra y la luz,
entre la nieve y el hielo
nace en una vil morada
entre carcomidos leños
entreabierto a toda sombra
y a todas luces abierto.
Mientras la Virgen espera
José se está entre-teniendo
en enceder una hoguera
que dé luz al aposento.
Entre el olvido y la historia,
arropado en pobres lienzos,
llega el Señor. Entretanto
se va alejando el adviento.
Entregando su deidad,
entreverando el misterio,
llega entre la indiferencia
de aquellos hombres, de aquellos
que esperaban su llegada
pero lo la apercibieron.
Entre la noche más larga
y el día venido a menos,
entre la noche y el día,
entre ese buey del silencio
que sólo sabe rumiar
penas para sus adentros
y la mula: soledad
porque es estéril su
seno,
entre ángeles que cantan
¡Gloria in excelsis Deo!
se hace carne en un portal,
entregado en alma y cuerpo,
Dios de Dios y luz de luz,
en la persona del Verbo.
Yo camino hacia Belén
y poco a poco me acerco
pues quisiera ser también
testigo de tal suceso
aunque lamento acercarme,
pues traigo mis pies cubiertos
de cielo, el alma temblando
no sé si de amor o miedo...,
Llamo a la puerta:
-¿Se puede?
-Adelante,
oigo una voz dentro.
Escucho del pequeñín
incipiente lloriqueo.
La Virgen está arrobada,
San José la mira atento
echando de vez en cuando
algunos leños al fuego.
Entre feliz y asustado,
entre angustiado y contento
por el amor y la duda,
en el umbral me detengo
¿Tendré la dicha
de verle?
Y vuelvo a llamar de nuevo.
Y otra vez oigo una voz,
-no sé si es José
o el eco-
más yo no lo pienso más
franqueo la puerta y ¡...
entro!
VILLANCICO DE LOS CALDEREROS
Vino Dios y vino en cueros,
vino pa los caldereros.
Artesano del lenguaje
y del cobre, peregrino
pueblo de los xagoteros
vino Dios y vino en cueros
vino pa los caldereros.
Castilla y Galicia fueron
desde siglos su destino
por ignotos derroteros
vino Dios y vino en cueros
vino pa los caldereros.
En cada cruce una cruz,
en cada cruz un camino
que señalan dos maderos
vino Dios y vino en cueros
vino pa los caldereros.
En la medianochebuena
celebran al Sol que vino
a nacer entre romeros,
vino Dios y vino en cueros,
vino pa los caldereros.
En cueros vino, y en jarras
un alfarero mohino
mira al niño "hacer pucheros"
vino Dios y vino en cueros,
vino pa los caldereros.
María recuesta al niño
entre pañales de lino,
cordero entre los corderos,
vino Dios y vino en cueros,
vino pa los caldereros.
Aunque se esconde en el pan
y no se le ve en el vino
Dios anda por los senderos
vino Dios y vino en cueros
vino pa los caldereros.
PROFECÍAS DE PEROGRULLO
Tendría que ser de día
cuando Él llegara, al
arrullo
de una brisa abril..., tendría
que saberlo Perogrullo.
Vino de noche. La luna
se acercó a Belén
cubriendo
con su inmensa luz la cuna
del Niño que está
durmiendo.
Tendría que ser sonada
la arribada al pueblo suyo...
pues no dijo a nadie nada,
ni siquiera a Perogrullo.
Llegó en la gris soledad
de una cueva, en la rutina
de aquella noche de paz
dichosamente divina.
Y tendrían que tener
los pobres un Belén suyo
como aquel, donde nacer...
que es verdad de Perogruyo
Pues no, ni cuna ni hogar
ni un portal tienen siquiera
aunque Jesús dijo estar
en cualquier pobre... en cualquiera...
Del Libro
"Cancionero navideño"
José Manuel Feito