RETABLO MAYOR DE

SANTO DOMINGO DE MIRANDA

 

 (En este enlace se pueden ver el cuerpo medio y superior del retablo. En restauración.

También se pueden ver los laberintos y su explicación  sitos en el cuerpo base del retablo.

En diversos enlaces se muestran también diversos aspectos tratados en el texto)

 

          Antes de hablar del retablo actual me parece interesante recordar  el antiguo retablo que presidía el templo parroquial, traído por don José García Galán del Convento de la Merced, y que fue pasto de las llamas en 1936. 

 Entre las viejas fotos recuperadas y que se guardan en el Archivo Parroquial de Miranda existe una que lo reproduce con bastante fidelidad. De él también dejó constancia por escrito el párroco don Ángel González, como se puede ver en los libros del Archivo. Como la piedra para la base de la torre y más obras del templo había sido extraída de la cantera de Bustiello cerca de la Fuente la Xana,  suponemos que el presbiterio mirandino se adaptó a ese gran retablo a fin de llenar todo el frontal. Y lo mismo las dos capillas laterales para recibir los dos retablos restantes llegados también de la Merced: el del Rosario y el de san José, hoy altar de la Confesión y de San Antonio. Ambos  fueron reducidos a cenizas igualmente.

 

UN POCO DE HISTORIA.

 

          Con las medidas de la Iglesia del Convento a la vista: 47 m. le largo por 13 de ancho no podemos deducir que nuestro retablo cuya altura era aproximadamente de 9 m. de alto, desde la base del altar, por 7, 5 de ancho, (quedarían dos metros de los 13 para los colaterales) se trate del retablo del altar mayor del Convento. Mi buen amigo, Justo Ureña tan entendido en todo lo referente a la historia avilesina, me facilita las medidas del retablo para el altar de la Soledad, obra del maestro arquitecto Pedro Álvarez Carruébano y de Francisco Gutiérrez de Avilés. Tenía 25 pies de alto (7, 62 m.) y 19 pies de ancho (5, 79 m.). Ello nos indica que las proporciones de la Iglesia y su capacidad debían de ser grandes.

Según don A. Garralda:“Resto del retablo del altar mayor fue a parar a San Nicolás, hoy se conserva en muy mal estado en la capilla románica de la Purísima.

El ostensorio de dicho retablo recién restaurado se halla en la parroquia de San Isidoro de Oviedo.

Algunos de los retablos de Luanco proceden de la Merced.

Las imágenes de san Pedro Nolasco, san Ramón Nonato y la de la Soledad con un retablo lateral fueron pasto del fuego en 1936”.

También cita, no sé si textualmente, el inventario de la iglesia de la Merced: “Con sus cinco imágenes en el altar mayor, dos retablos colaterales... En el cuerpo de la Iglesia cuatro retablos mayores dorados. En la capilla de la Soledad, la Dolorosa... y tres altares pequeños; órgano mediano...” etc.

 

           Si comparamos estos datos con los expresados por don José García Galán, testigo y autor directo del traslado a Miranda, parece que no casan del todo. ¿Es el retablo de Miranda el del altar mayor de la iglesia del Convento o es uno de esos cuatro retablos mayores dorados en el cuerpo de la Iglesia? Sabiendo la altura sería fácil deducirlo, pero el de la fotografía no es dorado. En cuanto al ostensorio actual de San Isidoro en efecto no parece ser del mismo estilo del retablo de aquel templo. Son cabos sueltos que con fotos y medidas de por medio no le será difícil despejar las dudas al estudioso y entendido en estos temas.

Yakoi Kawamura, catedrática de Arte de la Universidad de Oviedo, publicó un contrato llevado a cabo en mayo de 1753 entre Manuel Bernardo de Quirós, hermano del marqués de Camposagrado, y Simón de Miranda maestro dorador, en el que se habla de imágenes y de columnas y se especifican las características, arte, material, etc. del camarín del retablo del Convento de la Merced de Avilés

Analizada la fotografía de nuestro retablo y al catalogarlo como obra del s. XVII, anterior desde luego a la construcción del nuevo Convento y su iglesia (1713-1723), surge la duda del lugar de procedencia y cómo llegó al Convento. Desgraciadamente y aunque no somos expertos en estos análisis que requieren oficio y documentación, ante la ausencia de datos y de otros testimonios de momento sí podemos afirmar que nuestro retablo es el documento gráfico más importante que se conserva de los altares del derruido Convento mercedario.

 

          El Eco de Avilés nos dice que ocho años después de cerrado el Convento, “... de esa majestuosa y celestial mansión sólo ha quedado un sepulcro, un retablo y una capilla... Y ese retablo... sólo sirve de albergue a las aves repugnantes que odian la luz del día...” .

          Desconocemos a qué retablo se refiere. Es de suponer que el resto hubieran ya sido desmontados y trasladados a diversos templos: Solís, San Nicolás, Luanco, San Isidoro de Oviedo, etc.

Según la fotografía el nuestro, constaba de tres cuerpos sobre una base, con cinco hornacinas entre cuatro columnas, dos a cada lado de la hornacina donde van sus respectivos santos que eran: en el central lo preside una imagen de la Virgen de los Ángeles o ¿Asunción? de hermoso rostro mirando a su derecha y bajo su barbilla las dos manos en actitud de orar, manto sobre el vestido y siete ángeles o individuos con túnica mirando al frente o a los lados. El santo a la izquierda del retablo es San Antonio, una imagen clásica. A su izquierda está el arcángel san Miguel ligeramente alado en traje de soldado romano con una especie de escudo en su mano izquierda y su brazo derecho en actitud de sostener una espada. Son imágenes que necesitan peana y se ve que no son las primitivas. En la parte inferior debajo de San Antonio está Santo Domingo de cara rasurada, con Satanás a sus pies y el perro que porta una antorcha en la boca que tal parece una especie de cirio con una bombilla? por lumbrera. Debajo de san Miguel acaso un san José que parece de talla, mayor que el resto, con su vara o bastón en la izquierda y la mano y brazo derecho extendido sin la clásica figura del niño. ¿O acaso es la imagen de san Gregorio a la que alude el libro de fábrica? En el centro un hermoso expositor que no parece pertenecer al retablo primitivo en el que se ve la cruz de metal clásica, rematado en un baldaquino coronado por otra cruz esta de Malta o griega, con un adorno en el centro, el baldaquino es de color blanco e impide ver los pies de la imagen. Debajo está el sagrario y el altar adosado al retablo como estaban antes de la reforma del Vaticano II, El cuerpo superior del retablo muestra una especie de sol en cuyo centro está pintada una cruz.

Sería interesante rastrear las historia de esta devoción mariana en Avilés teológicamente tan unida a la de la Inmaculada no sólo en su vertiente teológica, (“inmaculata ergo asumpta: inmaculada por consiguiente asunta”), sino en la devoción popular y hasta artística. Que hubo una profunda devoción a la Inmaculada en Avilés es innegable.

 Por otra parte si nos remontamos a nuestro olvidado pintor nacido en La Lleda (Miranda), Juan Carreño de Miranda bien podría llamársele el pintor tanto de la Asunción como de la Inmaculada (casi tiene un centenar sobre este tema) pues de su pincel salieron cuadros tales como La Asunción de la Virgen en la iglesia parroquial de Alcorcón, hoy en Poznan, museo Narodwe (Polonia), la Asunción en los Agustinos Descalzos de Granada, la Asunción en Toledo, etc. Y con respecto a la orden de los mercedarios conservamos el cuadro de La Fundación de la Orden de La Merced, hoy en el Museo de la Comisión de Monumentos de Pamplona. Por tanto el pintor xagó ilustra perfectamente nuestro trabajo y no por haber estado ausente de Avilés desde su niñez deja de ser una gloria de esta tierra.

 

“NTRA. SEÑORA DE LOS ÁNGELES” PRECURSORA DE LA VIRGEN DE LA MERCED

 

           Entre las Órdenes religiosas que bajo el título y nombre de “Reina de los Ángeles”, militan en la Iglesia católica Pablo V da a la Virgen fundadora de la Real Orden Mercedaria, el título de Nuestra Señora de la Merced. (Bula Inter omnes vitae regularis ordines). Y no deja de ser significativo que fuera precisamente la noche que va del 1 al 2 de agosto de 1218, (fiesta de Ntra. Sra. de los Ángeles) en la que hallándose san Pedro Nolasco en oración, se le apareció la Santísima Virgen rodeada de ángeles y radiante de gloria, y lo animó en su obra de redención de los cautivos. Es curioso también que dentro de las tradiciones mercedarias se use en vez de “visión” la palabra “descensión” de modo que el papa Pío VI, el 2 de agosto de 1794, permitió usar el término descensión en el introito y en el prefacio de la misa que celebra la Orden el 24 de septiembre y todos los sábados del año en honor de la Reina de los cielos y Madre de la Orden mercedaria. Pues bien en el retablo que nos ocupa tenemos esa imagen de la Virgen rodeada de ángeles, que recuerda la Asunción ¿o descensión?

          El culto público de la Virgen de la Merced puede decirse que comenzó a tributársele desde la primera iglesia que los mercedarios levantaron en 1249 en Barcelona. Se sabe que en 1259 su devoción estaba muy extendida por toda Cataluña, y que muy pronto se la veneró en toda la península ibérica.

 

          Hay otro hecho que atrae nuestra curiosidad. Se trata de una capilla de la iglesia de los PP. Franciscanos, antes parroquial de San Nicolás, fundada por don Pedro Solís León, protonotario del Papa Alejandro VI. Dicho recinto curiosamente llevó también el nombre de Capilla de la Asunción o “Capilla de los Ángeles”, por estar dicha imagen rodeada de ángeles. Más aún, en un grabado que estuvo a la entrada se descubre aún la Virgen rodeada de ángeles... Si observamos la del retablo de Miranda ¿no nos sugiere que pudiera ser la misma imagen? ¿Pasó también el retablo a la Merced? Pedro Solís alcanzó para este recinto entre otras indulgencias, la indulgencia de la Porciúncula. Íntimamente unido al tema que tratamos permítasenos una breve explicación de esta indulgencia en relación con la advocación de “La Reina de los Ángeles”.

          Su fiesta se celebra el día 2 de agosto. El nombre de Porciúncula le viene de la capilla de “Nuestra Señora de los Ángeles”, que junto con una porción de tierra fue cedida por los benitos a san Francisco a primeros del s. XIII para fundar el primer convento franciscano en Asís. Francisco logra del papa que todo aquel que visite dicha capilla gane indulgencia plenaria, una gracia que luego se extendió a las numerosas iglesias de los PP. Franciscanos concedidas por los papas Gregorio XV (1622) y Benedicto XIV (1741)

Curiosamente fue ese día del 1 de agosto de 1218 cuando se le aparece “Nuestra Señora de los Ángeles” a san Pedro Nolasco invitándole a fundar la Orden para la redención de cautivos. Ya entonces estaba por lo visto muy extendida la costumbre del secuestro y consiguiente rescate practicado por las gentes del Islán. Este hecho unido a varios milagros, (el habido ese 2 de agosto de 1687 contra una plaga de langosta que sufrió Barcelona o aquel otro que cuenta cómo la imagen fue transportada por los ángeles para salvar del naufragio a unos frailes mercedarios junto con el rescate que llevaban en un barco), hicieron que dicha capilla se la conociera hasta el día de hoy como “capilla real y angélica”. Es patente por tanto la relación de Nuestra Señora de los ángeles y la Orden de la Merced.

También los frailes mercedarios han tenido relación con la parroquial de Miranda, antes capilla de santo Domingo, fundada posiblemente por los PP. Franciscanos de Avilés. Desde que hay memoria de ella hasta erigirse en parroquia (1885) tuvo siempre capellanes y vicarios, sin embargo fue uno de los frailes de la Merced llamado Fray Vicente Antonio Tettemanci (...1841-1853...) el que aparece y del que hay constancia como primer cura ecónomo. Había sido exclaustrado con los suyos el año 1835 como se dice en otro lugar y formó parte como testigo de un curioso robo que llevó a cabo el sacristán de la parroquial de Sabugo, hecho que se puede leer en la obra de don Ángel Garralda.

        Arrancado aquel retablo mercedario del presbiterio, fue profanado y finalmente quemado en 1936. Una lamentable pérdida, de gran valor artístico.

  

EL RETABLO ACTUAL

 

          Hay un enfoque un tanto extraño de estudiar una obra de arte, -en este caso el retablo-, que consiste en relacionar términos, símbolos, imágenes, etc. Si estudiar es relacionar, relacionar estudio o estudiar relaciones, hagamos un esfuerzo imaginativo y dispongámonos a relacionar lo que aparece en nuestro retablo, que si por una parte fue hecho con una intención artística y poco más, nosotros podemos descubrir ese otro sentido exotérico, aunque solo sea remotamente buscando posibles relaciones entre su estructura e imaginería con los principales misterios de la fe y las partes más significativas de de nuestra religión

         Empezaremos diciendo que todo retablo es como una representación de la gloria, del cielo, en la que brillan los santos en torno a Cristo en la cruz o posteriormente en el sagrario. Los grandes retablos tallados y dorados, plateados, verdaderas joyas de arte, no quieren ser otra cosa que una representación en la tierra de lo que debe de ser la gloria de los bienaventurados. De ahí que tanto artistas como mecenas y el pueblo fiel con sus aportaciones se hayan volcado de esa manera a la hora del diseño, de la talla, de la composición y de la ejecución.

Por ejemplo podríamos considerarlo como una representación navideña del Belén, con el sagrario en el centro, la Virgen y san José o acaso algún otro santo a modo de pastores, ángeles que cantan gloria en el cielo, la lámpara que alumbra la presencia del Señor semejante a la estrella que indica donde está el recién nacido, los cirios que representan las estrellas en la noche, los manteles y corporales, en el pesebre del altar, que representarían los pañales para el recién nacido, etc. Otra consideración sería ver representado en el calvario a Jesús crucificado, rodeado de los suyos. Todo es cosa de imaginar y saber leer e interpretar cada símbolo y figura, ya que para cada retablo cabe una interpretación, aunque haya sido hecho bajo otro punto de vista, de acuerdo con unas líneas que se fundamenten en principios de la fe o de la devoción con vistas a una catequesis doctrinal.

           Si todo él está fabricado de madera se le puede imaginar como un gran árbol “el árbol de la Vida”: con hojas de acanto sobre las hornacinas y con ramos de flores pintados en las cornisas. En el de Santo Domingo de Miranda los cinco santos son como las cinco flores o cinco frutos del árbol.

Y es que nuestro retablo es un gran árbol con tres ramas: una central y otras dos, una a la derecha y otra a la izquierda, y en cada una de estas dos otras dos formando un total de cinco tallos, un jarrón con cinco flores (los santos), cinco son también los misterios del rosario, lo que le da un toque mariano y aún dominicano. El jarrón con cinco flores es el símbolo de María. Un gran jarrón y los santos, flores al final de las ramas, las cinco flores o lirios de la Virgen.

 

          El retablo actual consta de tres cuerpos o pisos, cuatro lienzos y diez hornacinas más el último tramo, buhardilla u hornacina superior coronando con una cruz todo el conjunto.

Para un análisis iconográfico y exotérico del mismo, un primer paso sería conocer y dar a conocer la biografía de cada santo, cual es su mensaje o simbolismo, qué atributos lleva y su significado, es decir, qué nos están diciendo.

 

ANÁLISIS ICONOGRÁFICO Y SIMBÓLICO DE CADA UNO DE LOS ELEMENTOS

 

         El cuerpo superior, sede de cinco santos, está presidido por Santo Domingo de Guzmán, que por ser el patrono, por ello está en el centro. Patrono y fundador de la orden de los predicadores, O.P., luchó contra la herejía de los albigenses. Lleva una cruz patriarcal, una de sus  prerrogativas, en su mano izquierda, en la otra un rosario por ser su presunto fundador, el diablo a sus pies es símbolo de que venció sus tentaciones y dominó sus pasiones, un perro a su lado recuerda que su madre soñó cuando estaba embarazada que llevaba un perro en sus entrañas, que con una antorcha ardiendo en su boca incendiaría el mundo de amor a Dios. De ahí que a los dominicos se les llame no dominicanos, sino Domini - canes: los perros del Señor. Sobre el patrono, en la hornacina, hay una estrella formada con dos flores de lis, tres hojas hacia arriba y tres hacia abajo: la flor de lis y la estrella son dos símbolos dominicanos. Recordemos el resto de los santos:

          San Juan Bautista es considerado y fue el precursor de Jesús,

          San Isidro es el patrono de Madrid y de los labradores. En el archivo municipal se conserva una carta de Felipe II dirigida a los labradores de Miranda.

         El Corazón de Jesús es una devoción que arranca de Santa Gertrudis la Magna y proclamada por Santa Margarita María de Alacoque. Don Manuel González fue un apóstol de esta devoción en el s. XX.

        La Inmaculada o Milagrosa es la advocación que tuvo en la parroquia gran predicamento debido sobre todo a las Hermanas de la Caridad que propagaron su culto y el de su medalla milagrosa.

         La cruz central, reliquia del barroco, preside desde su sencillez, bajo un dosel el retablo. Tiene de fondo una pintura de la ciudad de Jerusalén, símbolo aquí de la traición, la injusticia y el pecado.

 

         Además de las imágenes, el retablo luce un sagrario de madera policromada. El altar fue separado con motivo de las nuevas normas emanadas del Concilio Vaticano II, aunque queda una pequeña mesa en su lugar adosada al retablo para servicio del sagrario. Bajo las imágenes del Corazón de Jesús y de la Milagrosa aparecen dos laberintos de letras de los que hablamos en otro lugar.

          Como motivo de reflexión podemos ver que cada imagen tiene en la mano un símbolo:

          San Juan: La concha y la cruz,

          San Isidro: la pala,

          Santo Domingo: el rosario, la cruz, el libro

          La Milagrosa: las gracias en forma de rayos de luz,

          El Corazón de Jesús: las heridas.

 

         Hay cuatro animales que pudieran significar las cuatro virtudes humanas, o de algún modo, los cuatro evangelistas...

          el cordero: que significa mansedumbre (San Juan, amor)

          dos bueyes: que simboliza trabajo (San Lucas, Nazareth)

          el perro: que simboliza fidelidad (San Mateo, el ángel)

          la serpiente: que simboliza prudencia y sagacidad (San Marcos, el desierto)

  

           Uno de los cuatro elementos clásicos, el fuego, cargado de simbolismo se encuentra

           en el corazón de Cristo,

           en la antorcha de santo Domingo y

           en boca la serpiente.

    

          También está representado el hábitat humano. Así

          La ciudad: en la pintura al fondo de la cruz que preside el retablo.

          El campo: en el traje y vida de san Isidro

          El mar: en la concha de san Juan Bautista

          La mina: en la pala de san Isidro

          El desierto: en la piel de camello de san Juan

 

         Si analizamos más detenidamente el retablo observamos que en torno a la cruz central hay: tres hombres Santo Domingo, san Juan y san Isidro)  y una mujer (María) También eran tres  acompañando a Cristo en el Calvario, pero al revés, había tres mujeres y un hombre (san Juan evangelista y las tres Marías) acompañando a Jesús en su agonía.

 

LAS BIENAVENTURANZAS

 

 

          En el retablo hay ocho columnas en las que podemos simbolizar y ver representadas las ocho bienaventuranzas. Siguiendo el orden del catecismo, y al ser cuatro santos flanqueados por dos columnas, que suman ocho, le corresponden dos bienaventuranzas a cada uno:

          BIENAVENTURADOS:

         (1ª columna): los pobres como lo fue san Isidro,

         (2ª columna): los mansos como es el Corazón de Jesús.

         (3ª columna): los que lloran como la Milagrosa al pie de la cruz, “juxta crucem lacrimosa...”.

         (4ª columna): los pacíficos como san Isidro labrador.

         (5ª columna): los misericordiosos como el Corazón de Jesús.

         (6ª columna): los que tienen hambre y sed de justicia como san Juan Bautista, enfrentado con Herodes,

         (7ª columna): los limpios de corazón como la Milagrosa.

         (8ª columna): los que padecen persecución como  la padeció san Juan siendo decapitado por Herodes.

 

          Uniendo las dos columnas en casa santo:

          Sufrieron hambre y persecución como san Juan

          Tuvieron mansedumbre y misericordia como el Sagrado Corazón

          Fueron limpios de corazón y vertieron lágrimas como la Milagrosa

          Fueron pobres y pacíficos como san Isidro.

 

Si añadimos las cuatro columnas de abajo que sostienen todo el retablo, aunque un tanto diferentes a las superiores, vemos que suman 12:

pueden considerarse así representados los 12 apóstoles, las 12 tribus de Israel, los 12 hijos de Jacob... También Mac. (6, 6) coloca a los doce apóstoles de dos  en dos:

           Santiago y Juan

          Andrés y Felipe,

          Bartolomé y Mateo

          Tomás y Santiago el de Alfeo

          Tadeo y Simón el celotes

          Judas Iscariote.

          Simón (Pedro) y Judas, el 1º y el último van solos: Pedro por ser jefe de la Iglesia siendo el apóstol que lo negó, Judas por ser el último siendo el que lo traicionó.

 

           En cambio Mc. (10, 1) los pone de dos en dos, pero de distinto modo:

           Pedro y Andrés,

           Santiago y Juan

           Felipe y Bartolomé,

          Tomás y Mateo

          Santiago el de Alfeo y Judas Tadeo,

          Simón el zelote y Judas “Sicariote” (ambos zelotes o sicarios).

 

San Lucas coincide salvo en dos (6, 14). Pone a los dos Judas juntos (Judas Tadeo y Judas Iscariote) y en medio a Simón el zelote, a Mateo, Tomás y Santiago el menor los pone juntos, aunque Santiago puede ir con Simón el zelote.

 

         Tres cruces para las tres virtudes teologales:

         La Fe: está representada por el sagrario y por la cruz sobre el cáliz,

         La esperanza: está representada por la cruz sobre la ciudad,

         La caridad: está representada por la cruz sobre el corazón (arriba del todo).

 

LOS SACRAMENTOS

 

          1º.- El bautismo representado por la Purísima o Milagrosa debido a que ella nació limpia de pecado original. El Bautismo lo borra. Por tanto ella no necesitó el bautismo necesario para el resto de los hombres.

         2º.- La Confirmación está representada por el Corazón de Jesús.

        3º.- La Penitencia está representada por san Juan Bautista, ya que predicó un bautismo de penitencia, y del perdón de los pecados.

        4º.-La Eucaristía y Santa Misa está representada por san Isidro ya que cada día antes de empezar el trabajo, y luego en medio de él asistía a Misa, recibía la Eucaristía e iba al templo a orar. Un ángel araba en lugar suyo.

         5º.-La Unción de enfermos está expresada por las cinco cruces representan las cinco unciones que se hacían sobre el enfermo (Hoy se suele hacer solamente una): son la cruz de arriba, la que está en el corazón , la principal del centro, la de santo Domingo y la de san Juan Bautista: Cinco sentidos a ungir (dos modos de unción: Juan representa la unción ascética o en los sentidos porque fue por ellos por los que hemos cometido los pecados, y la mística en santo Domingo, sus escritos y su vida. Se hacía en la frente o sobre el pecho porque es ahí donde reside Dios y por ser el creyente templo del Espíritu Santo).

         6º.- El Orden sacerdotal representado en Santo Domingo que fue sacerdote

        7º.-El Matrimonio está representado por san Isidro que fue laico, vivió casado con María de la Cabeza y tuvieron un hijo.

 

MANDAMIENTOS

 

          1º) Amar a Dios: Representado en el cuadro laberinto de letras de la M, bajo la Virgen

          2º) No jurar: en cuadro laberinto de la S que está debajo del Corazón de Jesús.

          3º) Santificar las fiestas: en el lienzo en blanco de debajo del sagrario

Estos tres mandamientos que pertenecen a Dios son los que están en la base del retablo y sostienen todo lo demás, son como la base y el fundamento del resto de los mandamientos.

 

          4º) Honrar padre y madre: en la Virgen, madre a la que se le rinde respeto

          5º) No matar: en Jesús en la cruz, asesinado, muerto

          6º) No cometer actos impuros: en San Juan que fue degollado por denunciárselos a Herodes Antipas

          7º) No hurtar: en San Isidro. El amo pensaba que le robaba el salario y la soldada. Lo espió y vio que era una calumnia.

          8º) No mentir: en el Corazón de Jesús que es la Verdad. “Yo soy la verdad y la vida…”

         9).- No consentir pensamientos ni deseos impuros: en Santo Domingo pisando al demonio de la mentira y los malos pensamientos que arrastran a las tentaciones.

        10º) No codiciar los bienes ajenos: en el Corazón rodeado de espinas de Jesús: todo esto te daré...  y el Señor: “A solo Dios adorarás”, La Cruz de arriba del todo...

 

          Seglares: Hay un laico que es san Isidro, representa el matrimonio.

         Sacerdotes: Hay un sacerdote que es santo Domingo que representa el sacramento del orden, la jerarquía.

 

          San Juan simboliza la EDAD ANTIGUA (prehistoria) mundo pastoril

         Santo Domingo la EDAD MEDIA (teología escolástica y devoción moderna y popular: con el libro en una  mano, y la piedad, el rosario en la otra)

          San Isidro representa la EDAD MODERNA e industrial, el obrero, la pala y el arado.

 

CORONA DE SANTOS:

 

          Hay vírgenes: como o fue María, mártires: como lo fue san Juan, confesores: como lo fue Santo Domingo, viudas: como lo fue la Virgen, casados: coo lo fue la Virgen y san Isidro casado con santa María de la Cabeza o Mª Toribia. (Los bueyes uncidos a los pies de san Isidro son un símbolo del matrimonio)

 

LOS SANTOS DEL RETABLO Y LA LITERATURA:

 

         A modo de ilustración vemos que todos los santos del retablo tienen un lugar en el mundo de las letras y de los grandes artistas (pintores, escultores, músicos, etc.).

San Juan Bautista cantado por Oscar Wilde en Salomé (Atta Troll-Heine).-

           “Herodías” (1821-1881) por Flaubert:

           “Salomé” por. Eugenio de Castro, portugués. Coimbra. (Flaubert)

            Salomé por Strauss.

            Santo Domingo cantado por el Dante en La Divina Comedia

           San Isidro por Lope de Vega.Vida de San Isidro. Lope dedica varios poemas, comedias y composiciones a san Isidro, patrono de Madrid, a pesar de ser él un hombre de campo

 

             Los tres santos de arriba tienen sus escritores clásicos

             Santo Domingo: El Dante en La Divina Comedia hace una hermosa biografía del santo.

             San Isidro, fue cantado y dramatizado en hermosos veros, dramas y creo que hasta autos sacramentales (eucaristía) por Lope de Vega

            San Juan Bautista, acaso el más cantado y dramatizado por poetas Calderón de la Barca: El mayor monstruo del mundo, operistas, músicos... Suelen titular sus obras como Salomé debido a que fue esta rockera la causa de que Herodes le cortara la cabeza.

 

           Hay hasta DOCE cruces repartidas por el retablo: Una la tiene San Juan, dos en Santo Domingo: una en la mano y dos en el rosario, dos en el Corazón de Jesús: una en la corona y otra sobre la llama, una la de la cruz,  una en el sagrario, la cruz y la del corazón dentro de la cruz, las dos de las velas, y la que está sobre el jrismón del frontal del altar.

 

LOS DOCE APÓSTOLES

 

          Doce columnas: DOCE APÓSTOLES: Las cuatro de abajo, escritores:

          Mateo, y Juan a los extremos, Pedro y Santiago en el centro.

          Judas Iscariote, Judas Tadeo, Felipe, Bartolomé

          Santiago Menor, Simon el Zelote, Andrés y Tomás.

          También : Isaías Jeremias, Ezequiel y Daniel.

 

          DOCE PROFETAS menores en todo el retablo

 

         Las hornacinas son cinco: pueden simbolizar las CINCO LLAGAS, pies manos y costado.

         Hay diez cruces pintadas en el fondo de cada hornacina: diez avemarías

         Los brazos de las imágenes: La Virgen y el Corazón de Jesús están con ellos abiertos en actitud de recibirnos de acogida... llagas y gracias.

El izquierdo el de S. Isidro en el corazón, el de Santo Domingo con el rosario, el de S. Juan con la cruz: La cruz y el rosario: Jesús y María deben ir en nuestro corazón.  En la mano derecha: el bautismo, la cruz y nuestro trabajo

 

         Hay vírgenes, mártires, confesores, viudas, casados (los bueyes uncidos en san Isidro) casado con santa María Toribia

 

         En la planta baja hay dos inscripciones o laberintos:

        El que está bajo la Inmaculada o Milagrosa alude al Antiguo Testamento: la Serpiente, la Virgen en el paraíso pisando la serpiente y la Inscripción María Concebida sin pecado original

es ANTIGUO TESTAMENTO

        La M: Manuscritos, la S: sacerdotes

        El A.T. parte de María, la Purísima sin pecado original, ella pisa la cabeza de la serpiente, luego hay una clara relación con el A.T. La M, también alude a los Mandamientos que son patrimonio del A. T. MARÍA cinco palabras como los libros del Pentateuco. a-MAR

        El N. T. está a la derecha, bajo el Corazón de Jesús el nuevo adán según san Pablo.

       Alude la S a los Sacramentos, al Sacerdocio de Cristo, bajo la imagen de Juan bautista el primer profeta del NT y final de los profetas del Antiguo. 

 

        SAGRADO siete letras: las siete cruces, y los siete sacramentos que brotaron del costado del Señor.

Dos laberintos sostienen todo el retablo dedicado uno a Maria, otro al Corazón de Jesús.

        Hay una curiosa relación con las campanas que lleva una el nombre de Corazón y otra de Milagrosa o inmaculada. El reloj la tiene el Corazón de Jesús que es el que da las horas (la campana del corazón). La Milagrosa  suele tocar en los repiques de gloria  (nacimiento) y dobla por los difuntos (muerte): testigos de las penas y alegrías de los fieles.

 

EL ROSARIO REFLEJADO CON TODOS SUS MISTERIOS

 

         Estando como está el altar y el templo y la parroquia dedicado a Santo Domingo patrono y supuesto fundador del Rosario es normal que encontremos modo de simbolizar en cada cuadro, santo u hornacina un misterio del Rosario. Vamos a ver si lo intentamos:

Las dos ventanas del presbiterio tienen cada una tres cuerpos, y cada cuerpo cinco cristales. El cuerpo central son los misterios gloriosos, el de la derecha gozosos y el de la izquierda dolorosos. Los colores hacen referencia a los tres que encontró Jovellanos en la cerámica de Miranda sobre el blanco: verde,  azul y amarillo. Cada color tiene su símbolo y significado.

 

        Los tres cuerpos del retablo pueden simbolizar los tres misterios:

        En el centro están las cruces (siete en total que indican plenitud). Simbolizan los cinco misterios dolorosos.

        A la derecha la Virgen y san Isidro representan los gozosos

        y a la izquierda Sagrado Corazón y san Juan Bautista simbolizan los misterios gloriosos.

        Los luminosos han venido luego. De ahí que no tengan en este lugar cabida. Los relegamos a la cruz que corona el retablo. Pero aunque no quepan como grupo sí se les puede hallar lugar en cada hornacina e imagen como veremos más tarde.

 

MISTERIOS GLORIOSOS:

 

        1º.- La Resurrección del Señor: está representado por el Corazón de Jesús.

       2º.-La Ascensión: por San Isidro que subió a los altares, desde el campo, como Jesús subió desde el monte Olivete, la santidad es siempre una ascensión, un ir hacia arriba...

       3º.- La venida del Espíritu Santo: por San Juan Bautista: que vio bajar en el Jordán al E. S. sobre Jesús en forma de paloma: El E. S. aparece en la Anunciación, “tu prima Isabel está de seis meses”, en el Jordán y en Pentecostés (Anunciación y Pentecostés sobre María. En el Jordán sobre Jesús).

       4º.- La Asunción: Representada por santo Domingo ya que con el rezo del rosario podemos alcanzar, subir más fácilmente al cielo. “Los dieces del rosario / son escaleras / para subir al cielo / las almas buenas”. Asumptos al cielo como asumpta lo fue ella. Además en este lugar del viejo retablo estaba la imagen de la Asunción, Santa María de los Ángeles,  según foto que se conserva del mismo y que fue quemado en 1936. Había sido traído del Convento de la Merced de Avilés.

       5º.-La Coronación de Nuestra Señora por reina y señora de todo lo creado: representado por la Milagrosa coronada por reina de todo lo creado.

 

MISTERIOS GOZOSOS:

 

         1º.-La Encarnación: Está representada por la Milagrosa, la “llena de gracia” y que la derrama a manos llenas estando representado este diluvio d edones y gracias por los rayos que salen de sus manos.

          2º.-La Visitación: Representada por San Juan, ya que Isabel su madre fue visitada por María que subió (Juan está en la parte alta del altar, María en la parte inferior izquierda)”subió aprisa a la montaña”.

          3º.-El Nacimiento: Puede representarse por el Corazón de Jesús, pues así como nace el corazón en su pecho, como nace el fuego entre espinas, nació en Belén de la pobreza de la cuna... Aquí y allí pone su pie sobre el mundo.

La hornacina tiene un cierto parecido a una cueva y nacimiento, la imagen del Corazón de Jesús haría de padre/Dios de Dios, (el Padre en el Hijo), el sagrario sería el nacimiento, y al otro lado María, es decir, habría que imaginarse el retablo como un belén con el Corazón o el amor de Dios haciendo de José / padre, a la Inmaculada y Milagrosa de Madre y el sagrario como el niño en la cuna.

          4º.-La Purificación: Estaría representada por santo Domingo que, venciendo al diablo que está a sus pies, purifica el mundo de la herejía de los albigenses con la antorcha de su fe y con la de su fidelidad a la iglesia y al Evangelio (El perro es símbolo de fidelidad),

          5º.-El Niño perdido: Vendría a estar representado por San Isidro, a quien acusaron de que abandonaba al campo y se marchaba. El amo se escondió para vigilarlo; y en efecto, se iba durante unas horas. ¿Dónde estaba perdido? No estaba perdido, lo encontraron orando en el templo. Sin embargo el campo estaba labrado y cultivado. Dos ángeles lo habían hecho por él mientras él estaba entregado a la oración.

 

MISTERIOS DOLOROSOS:

 

         1º.- La Oración del huerto: Este misterio se puede ubicar en san Isidro, empalmando con el anterior, ya que la vida de este santo transcurrió en el huerto arando y orando, (sudor y lágrimas), sufriendo las críticas, el abandono y las calumnias de los vecinos hasta que su amo confirmó que eran mentira.

         2º.- Los Azotes que padeció Jesús: Estos pueden estar representados por  San Juan Bautista que fue también castigado y escarnecido por Herodes el que condenó a Jesús. A Jesús una mujer quería librarlo de la muerte, la mujer de Pilato, a Juan fue precisamente una mujer, Herodías, la que por medio de su hija pido a Herodes la cabeza de Juan. Es símbolo, por tanto de penitencia y de ascesis, símbolo de los azotes y flagelaciones con que los penitentes se flagelan y azotan.

         3º.-La Coronación de espinas: Está bien representada por el Corazón de Jesús, rodeado por una corona de espinas.

        4º.-Jesús con la Cruz a cuestas: Se puede ver representado en la imagen de Santo Domingo que lleva la cruz en la mano, en el rosario... (siempre la cruz le acompañó, véase su escudo) y carga con la cruz de su lucha contra la herejía. Cargado pues de cruces pudiera representar con cierta coherencia este misterio.

        5º.-La Crucifixión: ¿Quién mejor para representarla que María mirando al centro donde está la Cruz que preside bajo dosel el retablo, cruz pequeña pero valiosa. María estuvo de pie al pie de la cruz.

 

MISTERIOS LUMINOSOS

 

         Decíamos que al tener sólo tres cuerpo el retablo no tenían cabida en bloque salvo relegarlos a la cruz y los adornos de lo alto. Habrá que estudiarlo. No obstante sí tienen pleno sentido con respecto a las imágenes:

 

          1º.-El bautismo de Jesús: Representado por San Juan Bautista ¿quién mejor? Aquí se puede situar una de las palabras que aparecen en el

escudo de santo Domingo

        

            2º.-Las bodas de Cana: Representadas admirablemente por la virgen Milagrosa, ya que ella obró allí también el milagro por medide su hijo ¿o su hijo por medio de la Madre? Algo digno de ALABAR, otra de las palabras del escudo.

          3º.-La Transfiguración: Representado por el Sagrado Corazón de Jesús, puesto que ninguna otra imagen muestra con más fuerza la transfiguración que Cristo mostrando su corazón envuelto en la luz y en el fuego del amor.

          4º.-La Eucaristía: Puede representarse por San Isidro de la que fue muy devoto, ya que tenía una capilla e incluso iba a misa cada día mientras araban los bueyes la tierra de su amo guiados por un ángel. Esto es algo que él y nosotros debemos AGRADECER a Dios, otra de las palabras del escudo.

        5º.-La Predicación de Jesús y la llamada a la conversión: También creo que está bien representada por santo Domingo que fue un gran predicador, PREDICAR es otro de los verbos de su escudo y función primordial de los dominicos, orden de predicadores, y evangelizador, llamado a la conversión de los albigenses por medio del rosario.

            Arriba está presidiendo una Cruz con un corazón y sobre él otra cruz.

Diez cruces en cada hornacina: diez avemarías. Como fondo flores de ¿lis? pintadas, la flor del santo.

 

MUDRAS O POSTURAS DE LAS MANOS Y BRAZOS:

 

          La Virgen y el Corazón de Jesús están con ellos abiertos en actitud de recibirnos, en actitud de acogida...y muestran las llagas y las gracias.

         El brazo izquierdo el de S. Isidro lo tiene en el corazón, el de Santo Domingo sostiene el rosario, el de S. Juan una cruz: La cruz y el rosario: Jesús y María deben ir en nuestro corazón. En la mano derecha: Juan lleva una concha símbolo del bautismo, Santo Domingo una cruz, san Isidro una pala que es el símbolo de nuestro trabajo. Las María y Jesús: llagas y gracias ambas, es decir, a manos redención y dones a manos llenas.

 

LABERINTOS

            Hablamos en otro lugar más detenidamente. Sólo unas observaciones con respecto al retablo.  

 

VENTANALES

 

 

         A cada lado del presbiterio hay dos ventanales. Cada ventanal tiene quince cristales, tres tiras con cinco cristales en cada una. En la cinta del centro se pueden situar los misterios gloriosos, y a ambos lados los dolorosos y gozosos. Aun no habían introducido el cambio de introducir uno más, el cuarto (luminosos). Tres colores: verde, azul y amarillo que son los colores de la cerámica mirandina según apunta en sus Diarios Jovellanos, pero también el  verde serviría para los gozos, el azul para los dolorosos y el amarillo para los gloriosos.

 

         Hay una curiosa relación con las campanas que lleva cada una el nombre de Corazón y de Milagrosa o inmaculada. El reloj la tenía el Corazón que es el que da las horas. Ahora el reloj está en la Milagrosa. Ambas suelen tocar en los repiques de gloria (nacimiento) y doblando por los difuntos (muerte) Penas y Alegrías.

 

        Tres colores o matices en el retablo: El amarillo de las cornisas, capiteles... el marrón de las columnas y de algunos fondos y el marmóreo del resto adornado con guirnaldas. El amarillo simboliza la divinidad, el marrón simboliza la humanidad, el marmóreo simboliza la unión de ambos o el sustentáculo de uno y otro, la unión hipostática de la naturaleza divina y la humana...

Sería interesante y simbólico iluminar o colocar una lámpara de luz azul que iluminara la Milagrosa y una lámpara de luz roja que iluminara el sagrado Corazón.

EL ALTAR, LA SEDE Y EL AMBÓN.

 

          El altar desnudo. Dos velas. En Navidad se le da la vuelta y sirve para poner debajo el Belén

 

          La sede tiene el escudo de santo Domingo. El escudo, que aquí  quisimos tallar sobre la sede, es una cruz lisiada (flor de lis) rodeada del lema de la orden: alabar, bendecir, predicar de las que ya hemos hablado.

          Sobre la sede está el escudo de Santo Domingo, ya que el templo, la parroquia y múltiples asociaciones tales como la Asociación de Vecinos, el campo y los equipos de Fútbol, la extinta Cooperativa de transportes, el Coro, etc. están bajo su advocación.

 

EL AMBÓN

          Con el ambón queremos completar el mobiliario litúrgico del altar. Está compuesto por dos columnas que significan el Antiguo y el Nuevo Testamento, y también los dos mandamientos de Dios: Amor a Dios y amor al prójimo, ambos semejantes.

Arranca del altar, tiene el mismo estilo y mira al pueblo. Sin embargo la sede y los sediles arrancan del pueblo, tienen el mismo color y la misma madera que los bancos y se acercan al retablo que simboliza el cielo o Paraíso.

          Tiene  escrito en el frontal  VERBUM DEI. Haciendo una lectura al revés de la palabra VERB UM nos sale MU BREV, dos palabras altamente significativas y muy al caso del sermón, o sea que este sea MUy BREVe, (ya se entiende, con una brevedad razonable). Decía un sacristán con un tanto así de sorna que los sermones debían parecerse a la minifalda: cortos y que enseñen mucho. Si leemos la palabra DEI, al revés y suprimimos la E aparece el mandato de Jesús a los apóstoles: ID “id… por el mundo a anunciar el Evangelio”. El predicador debe ser más bien un comunicador de la palabra de Dios, breve, concisa y efusivamente dicha, y no un palizas, cuya homilía (siempre lo mismo) termine por aburrir y dormir a las ovejas.

Acostumbro a llevar a los predicadores que llamo para algunas fiestas ante el ambón y les digo: leedlo al revés y actuad en consonancia…

 

          Sobre el altar mayor pende una lámpara cuya historia y simbología se expresa en el siguiente romance.

 

          LÁMPARA DE JUEVES SANTO

Romance a la lámpara del altar mayor de la iglesia

de Santo Domingo de Miranda. Avilés.

 

     En un rincón de la torre,

cubierta de polvo y años,

descubrí hace algún tiempo

una lámpara sin brazos,

el armazón descompuesto,

y los aros abollados.

Regalo de una marquesa,

antes lució en una palacio.

Traté de recuperarla

y darle un significado

para que al verla los fieles

sirviera de evangeliario.

 

      Hoy preside nuestros cultos,

su luz de cobre irradiando,

colgada sobre el altar,

prendida de lo más alto

del presbiterio... La llaman

lámpara del Jueves Santo.

 

      Doce luces: tres arriba,

las otras nueve debajo

en torno a la luz central

que es Cristo resucitado.

 

Lenguas de fuego en la altura

nos están como anunciando

-Pascua de Pentecostés-

la llegada del Paráclito:

el anillo que está oculto

de los tres que están colgados,

ya que el Espíritu está

aunque invisible actuando.

 

Hay tres luces más arriba:

son Pedro, Juan y Santiago

que siempre para el Maestro

fueron los tres más amados,

y tres los que en el Tabor

ante otros tres se extasiaron...

 

También son las tres virtudes

teologales, tres clavos,

o los tres evangelistas

Mateo, Lucas y Marcos

que sinópticos se llaman

porque de Jesús hablaron

siguiendo los tres el mismo

esquema de lo narrado.

 

Hay una flor de metal

de la lámpara en lo alto

que es símbolo de María.

Bajo esa flor cobijados

los apóstoles y Cristo,

las virtudes, los tres grados

de perfección, los poderes

con que el Papa está adornado...

 

Acampado entre los suyos,

prolongación del sagrario,

el Verbo unido a María

está por todos rogando

al Padre, que es el primero

de los círculos metálicos.

 

Hay nueve luces en torno

del Señor, significando

el candelabro judío,

-menora de nueve brazos-,

sobre la mesa en que Cristo

por última vez cenando

nos dejó su cuerpo y sangre

en vino y pan consagrados.

 

Y en torno al aro central

hay fijos doce cuadrados

que de algún modo son símbolo

de un curioso apostolado,

con los siete sacramentos

en siete surcos grabados.

 

La luz eléctrica está

recorriendo el candelabro

como la gracia recorre

a quienes han comulgado

uniéndolos a la Iglesia

de Jesús sacramentado.

 

Quiero ver en esta lámpara

que una mañana temprano

encontré desarbolada

en mi enhiesto campanario...

quiero ver en esta lámpara,

que cuelga de lo más alto

sobre el altar donde digo

la santa Misa a diario,

quiero ver la Última Cena,

y a Jesucristo alumbrando

el corazón de los fieles

cuando a Dios están rezando.

 

Quiero ver en ella el símbolo

del misterio sacrosanto

del mismo Cuerpo de Cristo

en la Palabra Encarnado.

 

Quiero ver... y veo en esta

lámpara de Jueves santo

el símbolo de la Iglesia

reunida en el Cenáculo.

 

          Pienso que al tratarse el altar del lugar donde se lleva a cabo el sacramento del amor bien merecía dedicarle el poemilla ensalzando a través del bronce y de la luz los principales misterios de nuestra fe que yo veo en ella dibujados o al menos simbolizados en esa lámpara de bronce..

 

           Esto es sólo una interpretación a vuelapluma del retablo mayor, buscando concomitancias, semejanzas, paráfrasis, exégesis, glosas o sutiles comentarios sobre el mismo. Habría que darle más forma y llenarlo de un poco más de contenido explicando teológica y escriturísticamente muchos de sus temas. Llevaría tiempo y lugar.

Hay que advertir que el que lo diseñó no soñaba ni siquiera en estas interpretaciones que se hacen siempre a posteriori. Ello indica el cuidado que tenemos que tener a la hora de sacar conclusiones de ciertos textos o palabras tanto de la Biblia como de la tradición. Ni los poetas pensaron en los comentarios sutiles que muchos comentaristas han hecho luego de sus poemas, ni los evangelistas escribieron pensando en las múltiples conclusiones que algunas de sus frases dieron lugar ni el tallista de nuestro altar soñó que nos pudiéramos un día a desentrañar posibles teologías o comentarios sobre su retablo.

Con todo esto puede también demostrar que a la hora de rezar, de ver, de estudiar o de leer entre líneas se pueden obtener provechosas lecciones y aplicaciones prácticas a la liturgia y a la devoción popular.

 

          Con respecto a los misterios luminosos, dado que el Papa los promulgó después de hecho el comentario, no hubo lugar a encajarlos en todo el conjunto. Los hemos añadido luego a la interpretación “rosarística” que hemos hecho a fin de que no quedasen descolgados y que a la hora de meditar y rezar dicha plegaria pudieran ser también objeto de contemplación.

 

         Sería interesante colgar una especie de tela pintada que cubriera cada hornacina, correspondiendo a cada una cuatro cuadros con los misterios correspondientes tal como aparece en las fotos colgadas en la columna. El cuadro podría ser más simple, ya que los que aparecen allí están sacados de los mosaicos que se pueden ver en la basílica de nuestra Señora de Lourdes.

 

        Cada vez que se rezara el rosario se pondrían los cinco misterios correspondientes al día: gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos. Habría que buscar un buen pintor y sobre todo un pintor con alma de místico que supiera expresar el misterio de modo que inspirara devoción y piedad. Lo moderno no me parece que tenga esas cualidades, por mucho arte que le echen. Fray Angélico pintaba de rodillas...

 

           Resta el cometario al resto del templo, ya que cada altar está dedicado a un sacramento: al Bautismo el de la Inmaculada (libre de pecado original, cubierta con una concha), a la Penitencia en de la cruz cristo/mariana, con san Juan evangelista y la Dolorosa. Al Matrimonio el de san Antonio, por razones obvias de raíz popular, a los sacramentos de la Unción y la Confirmación el del  Carmen (los óleos se guardan en su sagrario)  y al del Orden y Eucaristía el del centro donde el sacerdotes  (orden) celebra la santa Misa.De esta forma los siete sacramentos se reparten por los altares, más bien pequeños retablos del templo.

 

Un curiosidad referida a la barandilla del coro. El capitel de la izquierda sobre el que se apoya está unos diez cm más bajo que el de la derecha. Cuando colocamos sobre ellos la barandilla nos dimos cuenta de aquel fallo que suponíamos entonces arquitectónico. Leyendo algún libro sobre catedrales, cuya reseña no fui capaz a localizar a pesar de haber tomado nota, recuerdo que decía que se daba esta característica en algunas catedrales por ser desde antiguo la planta de la iglesia un calco del crucificado. Y como el pie izquierdo está debajo del pie derecho había que simbolizarlo en el capitel de este modo ya que para ellos los dos capiteles del fondo de la iglesia simbolizan los pies de Jesús en la Cruz.

         Todo esto me recuerda que también por esta misma razón la cruz ortodoxa rusa tiene el palo trasversal inferior en el que se apoyaban los pies los crucificados, (“pedile”) más bajo el izquierdo debido a lo mismo. Otra explicación que dan a esto: es la de que así aparece en la sábana Santa de Turín, el pie izquierdo un poco más corto que el derecho debido a la contracción que sufrió en la cruz. Fue una de las causas que dio pie, nunca mejor dicho, a algunos biógrafos de Jesús para decir que el Señor era cojo. Lo que le faltaba.

        

           Y así podemos dar por terminado esta interpretación simbólica del Retablo mayor del templo de Santo Domingo de Miranda (Avilés) retablo que vino a sustituir el antiguo, procedente del monasterio de los Mercedarios de Avilés y que fue pasto de las llamas en 1936. Sirva este ensayo de interpretación simbólica de pequeño homenaje en el 75º  aniversario de su destrucción. 

 Una interpretación simbólica del oratorio abierto en un lateral del templo se puede ver en la siguiente dirección:

http://www.mrbit.es/miranda/oratorio.html

Hay un libro con abundante información e ilustraciones.