LA CAPILLA ORATORIO
VISIำN EXOTษRICA DE UN ORATORIO

UN LIBRO-POEMARIO PARA COMPRENDER MEJOR SUS SIMBOLISMOS

                 

Portada y sobre cubiertas del libro.

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  Las obras llevadas a cabo en el curso 1995-1996 se concretaron abriendo al culto una Capilla  u  oratorio  del  Santísimo,  recomendado  por  el  Concilio. Se practicó un hueco en la pared que mira hacia el camino, aprovechando la piedra de una ventana del monasterio de la Merced (Avilés), con su correspondiente verja de hierro.  Se descubrió el ladrillo de la entrada  y  se abrió con ladrillo antiguo de viejas casas de Miranda un arco para que hiciera juego con el otro arco de la entrada principal del templo, cerrando la ancha ventana que existía al fondo del local y dejando únicamente dos troneras con vidrieras.
Hubo que echar abajo el techo de rasilla, y derribar el tabique a fin de adecuar el local al oratorio. Se rehizo con madera de castaño de viejos hórreos mirandinos debidamente preparada, obra que llevó a cabo en su totalidad D. Eugenio Bueno.
Se descubrieron los arcos de ladrillo del pórtico. Se construyó un nicho de ladrillo cara vista al fondo del oratorio en donde va la "cruz de ánimas" rescatada de un ensanche del camino de La Lleda. Se grabó en piedra fecha y fundación de la Cofradía de ánimas que se erigió en este mismo lugar el año 1725.
De ladrillo es también la hornacina donde va el sagrario, restaurado en la  joyería San Tirso de Avilés, puesto que estaba un tanto deteriorado. Después fue el tejado, la pequeña cúpula del antiguo baptisterio, caída en parte debido a la humedad que se filtraba por entre las tejas. Se excavo todo el suelo dejando un canal para que pudiera circular el aire y evitar la humedad que siempre tuvo este local. Se quiso canalizar aire caliente pero no dio resultado.

(AQUÍ PUEDE VER LAS ÚLTIMAS OBRAS LLEVADAS A CABO EN EL TEMPLO)
 


El capitel de la izquierda de esta iglesia está 10 cm más bajo. Por lo visto era una costumbre de la Orden de los templarios, ya que según ellos, el templo representa al Crucificado, los capiteles del fondo simbolizan los pies; y el pie izquierdo en la cruz está debajo del derecho.
Este hecho me dio pie también a mí para tomar la pluma entre los dedos y con la mano en el costado escribir estos ripios:
   Mi templo es un Jesús crucificado:
sus dos brazos descansan en las naves,
su cabeza en el ara; al final graves
sus pies yacen; la fuente en su costado.

   Capiteles al uno y otro lado
desnudos de historial. Los arquitrabes
no abrigan aquí acantos, flores, aves
ni símbolos de oscuro apostolado.

   Al fondo el capitel que es su pie izquierdo
descansa unos centímetros más bajo
que el derecho. En su por qué me pierdo.

   Un arqueólogo me ahorró este trabajo,
y me dijo: "Se hace así en recuerdo
de la cruz, que el pie izquierdo está debajo”.

                                                 jmf

SIMBOLOGÍA DEL ORATORIO

El punto central de la capilla es un a modo de retablo-tríptico, fabricado con madera de iroco (2 x 3 m) procedente de África que cubre y decora la puerta que da acceso a la Iglesia. Este tríptico es obra del artista Vicente Santarúa.
Una exposición fotográfica  sobre el tema se puede ver más adelante. Es una combinación de talla y pintura  al óleo. Consta de un frontal pintado, que representa un peregrino, (no debemos olvidar que por Miranda pasaba el camino costanero de Santiago), pero un peregrino: tú, yo, uno de los de Emaús… lo mismo da, llamando a la puerta del alma, una puerta sin cerradura puesto que la puerta del corazón sólo se puede abrir desde dentro. Su postura es en dirección al Sagrario donde también hay una puerta esperando ser abierta.
Sobre el dintel aparece una fecha, 1725, el año en que se fundó en este local la Cofradía de ánimas. De algún modo la puerta también significa el umbral de la muerte, no para ir hacia la noche sino para entrar a formar parte en el banquete del reino celestial escondido en los pliegues vegetales de la puerta, tral la cual se abre el templo en su totalidad. Asomada a la ventana alguien que representa a Dios, parece estar diciendo: mañana le abriremos... El peregrino espera. "Cuántas veces mi alma te pedía, te asomaras, Señor, a la ventana, y vieras con qué empeño entrar quería...".
         La finalidad funcional de esta pintura es romper la agresividad de la puerta que comunica el oratorio con la Iglesia, tratando de evitar que la curiosidad arrastre nuestra atención por dicha puerta en vez de centrarla en el sagrario.
Una vez abiertas las dos hojas aparece una Última Cena un tanto diferente de las tópicas "Cenas" que acostumbramos a ver: Jesús rodeado de sus apóstoles sentados a la mesa. Aquí la verticalidad de la puerta obliga a una nueva visión de la cena más espiritualizada en la que sólo Jesús está sentado. En torno a Él los apóstoles muestran con su actitud de acercamiento el gesto de asombro, de adoración y fe. El peregrino, como otro Parsifal, aquel joven que por su alma pura fue el único digno de beber en el santo grial la sangre del Señor, es presentado por un mediador  y recibe el pan partido de manos de Jesús. Un apóstol apresta el cántaro de vino. En el suelo una cántara y un tonel evocación de la cerámica mirandina destinada a contener agua. Son catorce figuras en torno.
La puerta permanece cerrada al empezar la misa, simbolizando nuestra actitud de petición (Lc. 11, 5-10), se abre al ofertorio como símbolo de nuestra actitud de apertura hacia Dios y de entrada al convite "si alguno está a la puerta y llama... entrará y cenaremos juntos", finalmente al acabar la misa queda la puerta abierta al templo, con el confesonario en primer plano y el la pila del bautismo al final: tres sacramentos que forman el triángulo cristiano:
Bautismo: da la gracia y quita el pecado,
la Eucaristía da la gracia, y
la Penitencia quita el pecado.
Una vez abiertas de par en par las dos hojas de la puerta nos encontramos con las tres figuras del Calvario, mejor dicho un Cristo crucificado al fondo sobre la pila bautismal símbolo de nuestra muerte, resurrección y vida, (morimos con Cristo para resucitar con él), y a los lados, pintados en las hojas de la contrapuerta, San Juan (que pudiera ser el mismo peregrino transfirurado) y que pasa del primer plano al segundo y ahora tras la comunión al tercero, tercer grado de camino: tercera vía (iluminativa o de contemplación), el discípulo amado, y La Dolorosa que pudiera ser un pintura en memoria de las inmaculadas de Carreño Miranda. Desde el oratorio ambos quedan a un lado y otro de la cruz.
La pintura quiere ser como un homenaje a Carreño Miranda, otro de los personajes mirandinos incorporados de ese modo al oratorio.
En la Capilla prevalecen tres colores: azul, amarillo y verde, colores que Jovellanos vio en la obra de los ceramistas mirandinos cuando pasó por Miranda en 1792 y que bien pudieran pasar a simbolizar parte de la ornamentación de una supuesta vajilla de estilo asturiano.
El fin de todo este conjunto es contar con una capilla, oratorio o lugar/taller para orar y meditar, silencioso y acogedor. En él se dicen algunas misas por semana, misas por difuntos, misas de boda ... Adoración Nocturna... Exposición del Santísimo... etc.

La tradición artesana mirandina también está aquí representada: piedra, cobre, barro, lino, hierro, forja, madera…, lo mismo que personajes ilustres que tuvieron relación con la parroquia: el Rey de la Patagonia, Casona: (el arriate de hortensias pertenece a las de la escuela donde él  aprendió a leer), Carreño Miranda, la flor de lis de la verja, los árboles del jardín…etc.
En este lugar cuando sólo era un pórtico de una capilla, estuvo la primera escuela, aquí tenía lugar la junta de vecinos (aquí leyeron la carta de Felipe II), en este lugar tuvo lugar la fundación de la cofradía, recordada por una inscripcion y una cruz de ánimas…
La madera del atril es parte del árbolón, árbol totémico la del altar de árboles del cementerio, la ventana perteneció al convento de la Merced . Donde está el altar fue baptisterio desde siempre. Últimamente fue un local destinado a reuniones de la Asociación, Amas de Casa, almacén de cáritas, Cooperativa de transportes, despacho parroquial...
En el disquete de difuntos, cuyo número asciende desde el día 24 de julio de 1623 en el que fallece María Alvarez casada con Fernando Conde, hasta el día 15 de julio de 1996 sepelio de Natividad, conocida por Pilar, Muñiz Carreño a la cifra de 4.310, censando también los 1.083 anteriores al Archivo de Miranda cuyo asiento está en el Archivo parroquial de San Nicolás.
Estos feligreses de los que ya nadie tiene memoria estarán presentes en cada plegaria habida en el oratorio y sobre todo en la Santa Misa, pudiendo considerarse esta hornacina practicada en el altar, de algún modo un sepulcro o altar, informático. Sobre el altar cae la columna de luz desde la linterna practicada en el tejado. La columna de fuego bíblica sobre el santuario del altar donde reposa el recuerdo de los antepasados. En el corazón del tronco del arbolón de Santa Ana que sirve de atril, están depositados los disquetes que contienen a los 6. 801 bautizados solamente en la parroquia de Miranda desde el día 11 de enero de 1853 en el que tuvo lugar el de María del Carmen López Fernández, hija de Antonio "el Santín", el fundador del Alfaraz, hasta el día 7 de julio del presente año de 1996 en que fue bautizado Carlos Majado García. Allí por tanto reposan todos los bautizados desde el comienzo del archivo parroquial (1853). Se han colocado en el tronco o corazón de una rama del carbayo de Santa Ana destinado a soporte de la palabra de Dios, ya que la doctrina de Jesús y la gracia nos han sido trasmitidas no sólo por la Biblia sino por la palabra hablada de nuestros padres. De ese modo ese tronco sirve a la vez de símbolo y de guardián del árbol genealógico de toda la parroquia allí informáticamente presente.
En los Archivos se encuentra la historia de todas las familias, en ellos están sus raíces más profundas y todos sus ascendientes, de ahí la importancia que habríaque dar a esta documentación. El total de las fichas informatizadas hasta el presente es de once mil ciento once, un número curioso en cierto modo: 11.111. Quise yo también añadir con la correspondiente nota el nombre y fecha de defunción de mis padres, (06-01-1971 la de mi madre, y el 29-07-1980 la de mi padre q.e.p.d.)  ya que después de Dios a ellos debo todo.

También en el templo se llevaron a cabo diversas obras orientadas a una función más pastoral de los diversos elementos que hay en él. Así, a continuación de la salida del oratorio por dicha puerta nos encontramos con el altar de la Dolorosa en el que se ha colocado un confesonario de madera de jatova a fin de que quede dedicado este altar al sacramento de la Penitencia, manteniendo el retablo y las imágenes por supuesto, con una cruz en la que se entrecruza el Ave María (A y M) y el Alfa y la omega (A oo) símbolos de Cristo. y de María.
El altar de la Purísima, cuya cúpula tiene ya forma de concha símbolo del nacimiento, es el que cobija la pila bautismal con agua corriente y luz, dedicado por lo tanto al sacramento del Bautismo. (Esta pila de piedra se recuperó al cimentar la Rectoral: cubría boca abajo un pozo y tenía casualmente a su lado el pedestal que la sustenta). No sabemos de donde procedía ni donde estuvo colocada anteriormente. Los otros dos altares situados en la parte izquierda del templo también tienen su cometido pastoral y litúrgico:
el del Carmen, guarda en su sagrario los Santos Óleos y el Crisma, materia para el sacramento del Bautismo, la Confirmación, Orden y Santa Unción. (La Virgen del Carmen abogada de las almas del Purgatorio se relaciona con la Unción de alguna forma).
Finalmente el altar de San Antonio, un poco renovado y arreglado, lógicamente lo hemos dedicado, a recordar el sacramento del Matrimonio, no en balde a san Antonio lo tiene como intercesor en asuntos de noviazgo tanto la creencia popular como muchas casaderas.
 (Algunos documentos gráficos:)

Puede ver cada una en ampliación pulsando sobre ella.

                           INAUGURACIÓN DEL ORATORIO

         El día 26 de julio de 1996 tuvo lugar la apertura del oratorio o Capilla del Santísimo, también llamada capilla de ánimas. Hubo misa cantada aplicada por todos los difuntos de la parroquia desde el comienzo de los Archivos Parroquiales (año de 1599, s. XVI) de San Nicolás de Avilés y a partir de 1850 de los de Miranda, filial de san Nicolás hasta esas fechas. El día 28, fiesta de la Sacramental a las 12 de mediodía, tuvo lugar la solemne bendición del oratorio a cargo del Vicario de zona el Ilmo. Sr. José María Lozano Pérez después de haber presidido la eucaristía.

Bendición de los disquetes:

 -El Señor esté con vosotros
 -Y con tu espíritu.

-OREMOS: Oh Dios, Señor de la vida y de la muerte, bendice estos soportes informáticos en los que han sido grabados los nombres y datos correspondientes de todos cuantos han nacido y fallecido en esta parroquia desde que hay memoria escrita de ello en los Archivos. Haz que del mismo modo que sus nombres han quedado inscritos aquí sean de igual modo grabados por tu santa mano en el Libro de la Vida. Que cada vez que celebremos la Eucaristía sobre este su sepulcro informático sean aplicados los méritos de Jesucristo por su eterno descanso. Y cada vez que leamos tu palabra sobre el atril donde se guarda el árbol genealógico de la parroquia podamos recordar y revivir las enseñanzas que por su fe cristiana hemos heredado y de la cual participamos todos. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu santo por los siglos de los siglos.  -Amén

        Día 3 de agosto, sábado a las 19, 30 (1997) recordando la fecha de la fundación de la Cofradía de ánimas  "Santo Domingo de Guzmán". Era en torno a esta fecha de Santo Domingo cuando se reunían, tomaban determinaciones y había elecciones a partir de 1725 en el lugar que ocupa ahora la capilla. El sábado día 3 a las 8 después de misa de 7,30, como remate y conmemoración de dicha inauguración, tuvo lugar un concierto a cargo del Masa Coral de Porceyo.

Queremos recordar también aquí como señal de gratitud a todos los que tomaron parte en la obra de la capilla:
Celestino Fernández González, contratista. José Manuel y Julio, albañiles.
Eugenio Bueno colocó la madera del cielo raso de la capilla.
Baldomero Fernández "Mero" confeccionó y donó 4 lámparas de cobre.
José María García "Pepín el de Heros"  hizo la instalación eléctrica.
Santos Sánchez Bernardo, compuso la claraboya del presbiterio.
Vicente Santarúa, pintor y tallista del tríptico.
Luis  García Estrada, talló la incripción de la Cofradía.
Ismael Alonso, de su taller salió un Cristo de barro negro, dos floreros y una benditera.
Ricardo Fernández, ceramista, donó dos cálices de cerámica.
Belén, (ceramista), regaló dos soportes de barro negro para velas.
José Luis (ceramista) donó dos palmatorias.
Antonio Santos, en su taller se llevó a cabo la verja.
Rubén y Angel,  (carpinteros) fabricaron los bancos y la puerta en madera de iroco.
Joyería Santirso, en ella se doró el sagrario y el viril.
Argélico: cedió la piedra de la puerta de la casa del Rey de la Patagonia.
Herminio (restaurador residente en  Gijón) fabricó las vidrieras.
En el mes de febrero de 1997 Daniel Santos de Raíces fabricó un confesonario de madera de jatova con lo que se dio por finalizada por este año la obra en el templo.
 

  POEMARIO
 (Las obras a que se alude anteriormente  han sido recogidas en estos poemas. Las fotografías a que se hace referencia se pueden ver en otro lugar)
 

1).- A LA PUERTA DE LA CASA DEL REY DE LA PATAGONIA
 
Son las piedras de la entrada de dicha casa, la de El Rey de la Patagonia. Antes de que su sobrino Paulino la arreglara y le diera un piso, era una casita de planta baja, rústica al estilo tradicional de las viejas viviendas campesinas de Miranda. Cuando se reconstruyó a instancias del indiano, este mandó que respetaran la puerta por donde salió de muchacho camino de la Habana (luego La Argentina) y que sobre el dintel se escribiera: "Por esta puerta salí pobre y entré rico". Acaso porque la piedra era de mala calidad, acaso por no encontrar tallista que lo hiciera dignamente, la voluntad no se llevó a cabo.
Cuando se hizo la última reparación en dicha casa y oí que iban a deshacerse de la puerta se la pedí a Argérico que me la donó gentilmente. Era muy grande para ponerla tal como estaba y además la piedra del dintel al sacarla partió en dos. Celestino Fernández recorrió varias marmolerías y al fin logró que se la cortasen en la de Los Canapés. Fue colocada el día 16 y 17 de abril de 1997 por Celestino Fernández y Julio... Se abrió también la luz o laterales de la puerta interior de la capilla para que el tríptico abra un poco más los laterales. El día 18 por la tarde y una vez puesta quise celebrarlo haciendo este soneto:

 Esta puerta de piedra, estuvo un día
 en la casa de un rey que hizo fortuna,
 que nació en pobre casa y pobre cuna
 pero luego... fue rico en demasía.

 "Rey de la Patagonia" se decía,
 pues es rey quien poder y plata aúna,
 y tuviera, a quererlo, hasta la luna
 ya que a más iba el oro en su alcancía.

 En la puerta que vio al salir de chico
 mandó dejar en piedra cincelado:
 "Por aquí salí pobre y entré rico"

 Su mensaje no fue cumplimentado,
 mas, tallando hoy la piedra a zapapico,
 de algún modo cumplimos lo ordenado.

 2.-) A LA CRUZ DE ÁNIMAS DE LA LLEDA (MIRANDA)

La trajimos al hombro en tres pedazos desde el camino de la Lleda dos muchachos y yo. Se quiso colocar en la La Calea de La Moza,donde según tradición una caldereró degolló a su hija antes que verla casada con un payo. No se pudo llevar a cabo esta idea, y al final pasó a presidir el fondo del pórtico donde se fundó la Cofradía de Ánimas.

 Esta cruz señalaba en el camino
 el sitio en que las ánimas tenían
 su aquelarre divino. Allí venían
 cargadas cada una con su sino.

 Esperaban que algún fiel peregrino
 rezara una oración. Se aparecían
 a sus deudos de noche, pues decían
 que por ellos jugaran su destino.

 Yo rescaté esta cruz. Es lo que queda
 de aquel fervor que había entre la gente.
 Espero que en su humilde nicho pueda

 servir de reflexión; y a Dios presente
 su "requiescant in pace" simplemente...
 lo mismo que lo hizo allá en La Lleda.

 3.-) A LA VERJA QUE SEPARA EL PRESBITERIO

Sirve para separar el lugar de la oración, del presbiterio, y como defensa para que algún desaprensivo, al estar la capilla permanentemente abierta, no pase hacia la iglesia. Es de hierro y bronce, con flores de lis en forja, recordando la industria de ENSIDESA en la que trabajaron cientos de mirandinos...

 Bajo el arco románico el ladrillo
 levanta el medio punto con prestancia,
 y la verja nos brinda la elegancia
 del bronce abroquelado de amarillo.

 En el arco radial se abre un sencillo
 florón: flores de lis, cuya fragancia
 metálica da al aire una luz rancia,
 y al hierro negro mate, oscuro brillo.

 Frontera que protege el Sacramento
de la mano que intente profanarlo
 invita a un mayor recogimiento.

 Tras la verja se escucha orar al viento
 y quienquiera que venga aquí a encontrarlo,
 la voz de Dios que invita al seguimiento.

 4.-) AL TRONCO DE ROBLE QUE SIRVE DE ATRIL

Es una de las ramas del "arbolón" que se erguía en el Campo de Santa Ana. No se sabe cuantos años tenía cuando se secó y hubo que cortarlo. Por eso se plantó otro carbayo en su recuerdo... Y es que él fue testigo de la mayor parte de los acontecimientos locales a través de muchos siglos. A su sombra se divertía el pueblo, pasaban las procesiones, se bailaba la danza prima en honor a Santa Ana, jugaban los niños, discutían los mayores, se cantaba, cortejaban los jóvenes, hasta hubo alguna muerte violenta... Él  es el testigo que pasó de mano en mano hasta llegar al oratorio. En su coracón, escritos en disquettes, están los mirandinos nacidos y bautizados en la Miranda. Los archivos parroquiales son las raíces de un pueblo, aquí los elevamos a las ramas..
.
 En un tronco que el tiempo ha traspasado
 de pájaros y lluvias su corteza,
 la historia en su vejez se despereza
 en flores y recuerdos del pasado.

 En su alma de roble está guardado
 -sepulcro vegetal tras su dureza-
 un pueblo que a sus plantas llora y reza
 desde el último al primero bautizado.

 Hoy le sirve de atril al libro santo,
 de báculo o callada a nuestras manos
 y de tumba sellada a cal y canto

 a los nombres de todos los que, hermanos,
 nos han dado su credo sacrosanto
 convirtiéndonos de infieles en cristianos.
 

5.-) PEREGRINO ANTE LA PUERTA

 
Todos los que ven esta pintura se imaginan que quien llama a la puerta es Jesús, según el célebre soneto...
NO, somos nosotros, tú y yo, peregrinos por la vida, siempre llamando a alguna puerta. El Señor es el que está dentro. Pero mira tú por donde qué  hermoso es que nos confundan a cada uno de nosotros con Jesús, que la gente vea en todo peregrino que llama a su puerta la figura del Señor, mejor aún, que reconozcan a Cristo en cada persona. Ese es el ideal de cada uno: llegar a ser otros cristos, que nos vean identificados con Cristo, que nos confudan con él y con su imagen... Aquí es una invitación a llamar a la puerta del cenáculo, del sagrario, del corazón de Dios. Por eso su mano también llama a la puerta del sagrario... El hecho de que sea un peregrino con bordón, aparte del sentido de viatores que somos aquí, en vida,  es porque por Miranda pasaba el camino de Santiago, nombre que se encuentra hasta en el patronímico de los mirandinos que se llaman entre sí "xagós" palabra derivada de Yagó o Yago (sant Yago: Sant- iago) nombre traído del Camino por los caldereros que lo frecuentaban  cuando iban y venían por él hacia y desde Galicia.

 De pie junto al dintel, fijos los ojos
 en las mudas maderas de la puerta
 verla espera de par en par abierta
 para postrarse ante el Señor de hinojos.

 Sus pies rotos de andar por entre abrojos
 y su ropa de polvo azul cubierta
 dibujan su perfil contra la incierta
 luz de un cielo de vivos blanquirojos.

 Golpea con sus nudos la madera
 esperando impaciente oír la llave
 dejar libre a su alma prisionera,

 que la puerta del alma, ya se sabe,
 abrirla desde dentro sólo cabe,
 imposible intentarlo desde afuera.
 

 6).- PEREGRINO DE EMAÚS A LA MESA

Si alguno llama a la puerta le abriremos y cenaremos juntos, nos dice el Apocalipsis... El peregrino entra a tomar parte en la cena compartida, repartida, departida...

  Partiste con mi duda hacia la vida
 camino de Emaús desde el fracaso,
 te hiciste sensatez, saliste al paso
 de una mala jugada en la partida.

 Departiste. Iba el alma enternecida
 y el sol hecho temblor hacia el ocaso,
 "No te vayas, te dije, porque acaso
 no es tan tarde la tarde compartida".

 Quedaste y repartimos, peregrino,
 tu palabra y mi pan sobre la mesa
 al temblor del lucero vespertino,

 que sólo en la fracción del pan y el vino
 mi alma en tu palabra queda presa,
 mientras mi corazón va de camino.

 7).- ANTE LA CRUZ DEL FONDO

Una vez abiertas las puertas del díptico se ve a la derecha a San Juan y a la izquierda a María. San Juan mayor, más cerca de nosotros, María un poco más cerca de la Cruiz, intercdiendo. Enla Cruz muere su hijo... ¿Seguirá siempre en la cruz? Nuestra misión es resucitarlo, demostrar con nuestra vida que no sigue muerto en el Calvario sino que ha resucitado...La pila Bautismal, el cirio pascual que la preside es una invitación a nustra conversión, a emprender una nueva vida tras un baustimso de evangelización

 Cómo entender tu cruz, tu muerte, cómo
 abrir mi corazón de luz sediento
 arca en la que se guarda el sufrimiento
 y se aja de angustia el cinamomo.

 Me sabe a sangre el pan cuando te como
 perdido en ese mar de sacramento
 y un mar de duda entre mis ojos siento
 si a la orilla de tu pasión me asomo.

 Pues nadie como Tú fue masacrado
 ni lleva veinte siglos de agonía,
 coronado de espinas, torturado

 con premeditación y alevosía.
 Mas si resucitaste al tercer día
 ¿por qué sigues y sigues ahí clavado?

                                                            J.M.F.