| ALEJANDRO CASONA DE MAESTRO EN NARCIANDI A INSPECTOR EN EL VALLE DE ARÁN (Las notas acompañan al texto en rojo para una más fácil lectura en la consulta)
José Manuel Feito
La estancia de Alejandro Casona en el Valle de Arán no es, en palabras de Rodríguez Richard, lo que mejor se conoce de su vida. “Sin embargo personalmente considero esa época muy interesante tanto para comprender con más claridad su dimensión humana como para valorar más justamente su creación literaria” (1). (1).- Rodríguez Richard, J.: Casona, en Les.- Las Provincias, (Valencia) 25 de setiembre de 1966. p. 4. Y uno añadiría que obras de divulgación como es la Enciclopedia Larousse, 3ª edición de 1991, en la entrada Casona, muestra términos tan imprecisos y equivocados como decir que Alejandro Rodríguez, era llamado Alejandro, que nació en Tineo, cursó estudios en la Universidad de Oviedo y ejerció de maestro rural en el Valle de Arán.
Es una tarea, pues, dentro de nuestras limitaciones, hoy aquí tratar de recoger y contrastar las escasas noticias que de esta época hemos podido recabar. De todas formas hay un dato en la vida de nuestro dramaturgo antes de la llegada a Lés que me parece interesante reseñar. Y es su estancia en 1926 en San Pedro de Narciandi, lugar perteneciente a la parroquia de Santa María de Cangas de Onís, en dos periodos de seis meses: uno antes del verano, y otro los seis meses después. Allí hizo las prácticas de maestro rural que exigía el Ministerio a los inspectores, un año en una escuela graduada y otro en una escuela rural, dando clase en un local adosado a la capilla. Este pequeño conjunto iglesia / escuela se levanta en descampado, en una loma sita en lo más alto del pueblo por ser punto céntrico para los caseríos más cercanos. Dicha escuela había sido fundada y sufragada por un emigrante americano (2). (2).- Casona aprendió a leer, según sus palabras, en Miranda de Avilés, a la sombra de una escuela fundada también por otro emigrante, “el rey de la Patagonia”, J. M. Feito. Biografía y escritos de doña Faustina Ávarez García (Madre de Alejandro Casona) durante su estancia en Miranda 1910-1916. Ed. Azucel, Avilés 2001, pág. 179.
Alguna vez se desplazó a los pueblos cercanos pero en realidad fue aquí donde impartió las clases. Más tarde sirvió de escuela la sala/galería de un primer piso, adosada a la casa de Narciandi donde encontró alojamiento, y allí siguió la escuela durante la República. Al llegar Alejandro a Cangas de Onís primeramente residió en el Hotel Covadonga, (que luego tomaría el nombre de Auseva, hoy Bar el Chófer). Pero como no le alcanzaba el sueldo resolvió ir a vivir al pueblo donde estaba la escuela y se hospedó en casa de la familia Antonio Blanco García con quien mantuvo una muy cordial amistad hasta su muerte, pues al tener que exiliarse a la Argentina en 1937, encontró amistosa acogida e incondicional apoyo en unos parientes de dicha familia residentes allí. De ello da fe María Jesús Blanco Cuesta, hija de Antonio. Y debió de ser precisamente la penuria del sueldo lo que le hizo embarcarse en algunas traducciones que reseñamos más adelante, llevadas a cabo en el tiempo que permaneció en esta escuela. El censo infantil de Narciandi era por entonces de 40 niños. Un detalle que quedó en la mente de las gentes es que llevaba con frecuencia de excursión a los escolares por los alrededores del pueblo, en especial a una cueva con restos prehistóricos llamada Cueva de La Huelga, situada al lado del arroyo La Brava que a veces la inunda, cerca del río Güeña. Antes de entrar les explicaba la lección de historia con consejos de no tocar nada ni escribir en las paredes. Recuerdan también un detalle muy de Casona: Les mandaba coger hojas de un árbol determinado e ir tirándolas por donde habían hecho el camino monte arriba hacia la cueva a fin de poder saber al regreso por donde habían ido. “La Cueva de la Huelga se abre en la base de una gran pared caliza, situada en el fondo Norte de un pequeño valle recorrido por el arroyo de La Brava que se sume por la boca de la cueva. Situada a 180 m sobre el nivel del mar y a unos 100 por encima del río Güeña. Se llega a la misma desde el pueblo de Narciandi, en la ladera Sur del río Güeña, frente a la Cueva del Buxu” (3). (3).- Menéndez Fernández, M. y Martínez Villa, A. : Excavaciones arqueológicas en la Cueva de la Güelga. Campañas de 1989-1990. Principado de Asturias. Servicio Publicaciones. Oviedo.
Pocos datos más conocemos sobre su estancia en la parroquia canguesa. Tanto aquí como en Lés pudimos recoger la impresión que quedó en las personas que lo trataron (Juanita Boya), u oyeron hablar de aquel joven maestro ya Inspector, de que era muy “fiestero”, y amigo de visitar todas las romerías del contorno tomando parte activa en ellas y viviéndolas a fondo (4). (4).- Debo esta noticia al párroco D. Luis Álvarez Suárez y a D. Celso Diego Somoano, Cronista de Cangas de Onís, donde residen ambos y a quienes agradezco la información. En cuanto a su espíritu festivo cuentan los ancianos de Besullo que cuando celebraban alguna chocolatada en la plaza del pueblo, costumbre bastante usual por aquel entonces, y pasaba él a caballo procedente de alguna de sus correrías por los montes, se apeaba y, sentándose en torno a la foguera, tomaba parte en la fiesta como uno más. En una ocasión yendo de cacería encontraron a una pastora que vendía quesos. Sólo le quedaban dos. Casona trató de comprárselos. Ella le pidió dos pesetas. Él le dio ¡diez! Aquella pastora se volvía loca de contenta al ver tanto dinero entre las manos.
Y no deja de ser curioso el parecido que guarda fonéticamente el nombre de Narcea con Narciandi, y con Narcés apellido que aparece en La Dama del Alba, y por tanto relacionado con Besullo. El nuevo maestro sin duda aprovechó su estancia en Narciandi para traducir Las confesiones de un opiómano inglés (Confessions of an English Opium Eater), de Thomas de Quincey (1785- 1859) con el título de “Los placeres y los tormentos del opio”(5). (5).- Thomas de Quincey.- Los placeres y los tormentos del opio. Traducción de Alejandro Rodríguez Álvarez. Editorial Mundo Latino, Madrid. s/f. Españolito la fecha en 1926. Tanto este volumen como el de Voltaire, que reseñamos más abajo, llevan cubierta orlada, impresa en dos colores rojo y verde, contracubierta con el logotipo de la Editorial y el precio de 3, 50 pesetas. Sobre él, estampado en azul, el nuevo precio, 4 pesetas, en Novelas Selectas ya viene a imprenta el de 4 pesetas. La versión que hace Casona de esta obra procede de la síntesis hecha por Charles Guyot (Paris 1926) sobre la base de la traducción francesa de Léouzon Le Duc (1868).
en donde el autor narra el uso de esta droga (láudano) (6). (6).-“Cuento aquí veinticinco de gotas de láudano por cada gramo de opio que es lo generalmente admitido.”. pág. 126, nota. Láudano: tintura de opio. En “Romance en tres noches” se afronta el tema de las drogas en los personajes del drogadicto Álvaro: “¡Un gramo de cocaína, para descansar!...” y en el de Elsa, una bella y rubia joven que pasa la frontera en esquís llevando droga y que responderá en otra escena: “aquí está su famosa nieve, su veneno blanco... renuncio a todo esto... durante años he contemplado la miseria de esto que ustedes llaman ´paraísos artificiles´... la Elsa que usted conoció ya no existe...”. F. C. Sáinz de Robles. Obras Completas, Ed. Aguilar. t. I, p. 570. En el capítulo de traducciones hay que anotar también, aunque llevada a cabo muchos años después, la de “El Kálevala”, la epopeya nacional de Finlandia, Versión castellana de Alejandro Casona. editorial Losada S. A. Buenos Aires, 1944.
para calmar sus dolores reumáticos aunque con escaso éxito pues su uso derivó en terribles pesadillas hasta que asustado ante una muerte inminente desistió de su empleo. De esta misma fecha es la traducción del Cándido y El Ingenuo, de Voltaire (7), (7).-Voltaire: Novelas Selectas. Cándido - El Ingenuo. Traducción, prólogo y notas de Alejandro Rodríguez Álvarez. Colección Los Libros Célebres. Editorial Mundo Latino. Madrid. (sin fecha), según Españolito se publicó en 1927. Es muy interesante la introducción en la que bajo el epígrafe “El señor Voltaire” hace un hermoso recorrido biográfico/poético del autor. Lo recoge Evaristo Arce en Alejandro Casona, escritor de periódicos, Ed. ALSA, Oviedo 1983, pp. 325-334.
y acaso compuso aquí la conferencia dada ese año de 1926 en el Ateneo Popular de Oviedo sobre Vida y milagros del diablo e incluso la propia obra Otra vez el diablo. Y hablando del impacto que estas tradiciones pudieron haber tenido en su obra no podemos olvidar la influencia que algunos han visto entre el Cándido y Pablo Saldaña, protagonista de La tercera palabra. También es cierto que el propio Casona lo desautoriza expresamente en una carta escrita a Sáinz de Robles en donde dice: “otros insinuaron tímidamente la palabra Emilio de Rousseau... y otros más audaces recordaron el Cándido, de Voltaire, para demostrar de un solo tiro que no habían entendido nada de la comedia y que no habían leído Cándido, ya que mi protagonista baja del monte sin haber leído jamás un solo libro, mientras Cándido se educa exclusivamente en la pedantería libresca del doctor Panglos, y se utiliza para combatir la filosofía optimista de Leibniz” (8). (8).- Sáinz de Robles, F: Obras Completas, t. I, p. CLVI.
SU PRIMER POEMARIO
Fue también por estas fechas, en 1926 cuando publica su primer libro de versos “El peregrino de la barba florida” escrito en 1925 y dedicado a D. Luis de Zulueta. En 1922 había obtenido una beca para cursar estudios en la Escuela Superior de Magisterio de Madrid, situada en la calle Montalbán, donde está actualmente la Delegación de Hacienda. Una de las asignaturas fundamentales, sin duda la principal, era en aquel plan de estudios de 1914, la Pedagogía. Entre los profesores contaba con don Luis de Zulueta y Escolano, opuesto a la dictadura y republicano independiente, diplomático y diputado en Cortes que entra a formar parte en 1910 como profesor de Pedagogía en dicha escuela. ¿Qué amistad pudo mantener en este tiempo con Casona? Sin duda la hubo, puesto que su primer libro “El peregrino de la barba florida” está dedicado “al maestro Luis de Zulueta”. Esta edición (Españolito la cataloga como edición privada) se publicó en la editorial “Mundo Latino” en 1926, lo que nos da pie para pensar que a través de su publicación entra en contacto con algún responsable de dicha editorial, acaso el mismo H. Catá que era a la sazón diirector de la misma, el cual le encargaría la traducción de “Los placeres y los tormentos del opio” de Th. de Quincey, y de las “Novelas selectas” de Voltaire. Los tres volúmenes están publicados por la misma editorial en 1926 y 1927, con diseño y color muy semejante, ya que su director “sentía el prurito de desarrollar en ella sus iniciativas modernas en punto a la presentación artística del libro, elección de cubiertas, tipo de letra, papel y demás factores del éxito editorial”, anota C. Castañón en su obra (p. 53) sin citar fuente. En mayo de 1926 publica un poema suelto plenamente valleinclanesco y que guarda un cierto parentesco con “La fuente ciega” de El peregrino...: “Yo te maldigo, fuente... ¡maldita seas!” (9). (9) Alejandro Rodríguez Álvarez, Maldición a la luna” (versos), El Estudiante, Revista de la juventud española, Año II (2ª época) Número 14, Madrid –1º de mayo 1926, p. 14, precio 30 ctms. Obras Completas, t. I p. 24.
Otro trabajo a enumerar llevado a cabo por estas fechas (1925-27) es el contenido en un manuscrito que obra en manos de la familia, y es una traducción de la obra del poeta portugués Abilio Manoel Guerra Junqueiro (1850-1923) titulada “Los simples”, publicada en 1892. El volumen contiene tan solo 13 poemas y es una reacción a obras anteriores de cariz revolucionario y anticlerical como son “Patria”, o “La vejez del Padre eterno”. Un nota al respecto que viene al final del poemario expresa claramente la intención y desactivación ideológica del poeta portugués: “Quise exaltar la vida sencilla y humilde de las buenas criaturas que atraviesan un mundo de miseria y de injusticia, de hambre y de dolores, sin una palabra de protesta contra su destino, sin una sola mirada hostil hacia el mundo vicioso y disoluto que les rodea. En el viejo pastor, en la molinera de ochenta años, pero todavía laboriosa y sonriente, en los mendigos de aspecto bíblico, en el pobre cavador oprimido por una trágica miseria quise, por así decirlo, encarnar mi visión. Después de una existencia de sacrificio y de candor, de abnegación y de dulzura, acompañé a estos pobres seres a que se echaran en la tierra misericordiosa de su cementerio lleno de flores, y abrí encima de su tumba aquel cielo maravilloso y cándido con que soñaron y desearon toda su vida”. Alguien quiso ver en estos versos una vuelta al catolicismo y a la Iglesia que en obras anteriores atacaba frontalmente como institución de maléfica influencia. Sin embargo creemos que es más bien un retorno, después del furor antireligioso, hacia “ese cristianismo primitivo e ingenuo del pueblo, ajeno a toda rigidez dogmática, que se puede calificar de intuición humana del Evangelio”. Por otra parte si tenemos en cuenta que este autor portugués fue el más ardiente propagandista de la República en su tierra a cuyo advenimiento se le nombró ministro de Portugal en Suiza, tenemos ya una pista más para adivinar, en cierto modo, una de las fuentes del republicanismo donde se inspiró el de Casona que verterá años más tarde en el periódico republicano, de efímera vida, llamado Víspera (1931) (10). (10).- Bastantes años después escribe el prólogo para un libro de muy corta edición Dulcinea y Sancho de José Venegas, publicado por el Centro Republicano Español, de Buenos Aires, en 1949. J. V., nacido en Jaén (Linares) en 1899, participó en la creación de editoriales de izquierda a finales de 1920 tales como Historia Nueva, Ediciones Or, etc.. Emigró a Argentina en 1937. Fue redactor de Noticias Gráficas, director de España Republicana, director y fundador de Lealtad (Montevideo 1944) y Jefe de prensa y propaganda de la Secretaría de la Guerra Civil. Publicó Las elecciones del frente popular. Patronato argentino de Cultura. Buenos Aires 1942; Verdad y mentira de Franco. (La rebelión según sus autores) La Vanguardia, Buenos Aires 1938; Andanzas y recuerdos de España. Ed. Feria del libro. Montevideo 1943, etc. La traducción de Casona, se conserva en un manuscrito con una caligrafía impecable y data de 1927. Contiene unas 50 páginas, 12 poemas y un dibujo de Goico Aguirre, -otro asturiano escultor y uno de los más importantes ilustradores de libros de España, igualmente olvidado-. Añade también escrito a mano: “Editorial Alecandro” (Alejandro), en caracteres griegos, curiosa premonición del que años más tarde aparecería en los programas de algunas de sus obras representadas en Grecia. Otra coincidencia que tiene un cierto interés es que el primer traductor de este poemario portugués al castellano fue su amigo Eduardo Marquina en 1905, del que hablaremos más adelante. Goico Aguirre, le hace un dibujo en Oviedo en 1927, ilustra la portada de La flauta del sapo y también “El peregrino de la barba florida” tanto la portada como las viñetas interiores, juntamente con Manuel Benet. Este último ilustra a su vez el libro “Escala” de H. Catá en 1931, y debía de estar en buena relación con la editorial Mundo Latino pues es él quien diseña entre otros muchos de sus libros, la cubierta de las dos traducciones hechas por Casona. A Goico le dedica el poema Ladrones! en La flauta del sapo (1930), p. 21, y a Catá el poema Querencia, p. 53. De este poemario trataremos al hablar de Lés. José A. Balseiro y J. Riis Owre afirman que Casona, en Otra vez el diablo, “insinuó sus inclinaciones republicanas en la sutil burla del rey y de la monarquía”, señalando varios pasajes que confirman tal aserto en O. C. t. I, México 1954, págs 230, 251, 254. Por otra parte, si la obtención del tercer premio en el Concurso de ABC y los avatares por los que pasó la puesta en escena de esta obra según manifestaciones del propio Casona hay que adelantarlos a 1926 nos encontramos con la fecha en la que ejercía de maestro en la escuela rural canguesa (11). (11).- J. Rodríguez Richart. Casona en Norteamérica. BIDEA, nº LVII, Oviedo 1958. p. 150 y 155, nota.
¿Preparó el joven maestro Alejandro este primer conjunto de obras en Narciandi? Teniendo en cuenta las fechas, la inquietud cultural y los agobios económicos del escritor debido al reducido sueldo estatal es fácil suponer que, al menos parte de esta labor, la llevara a cabo aquí.
EL PEREGRINO DE LA BARBA FLORIDA (1926)
Escrito también por estas fechas su primer poemario: El peregrino de la barba florida merece de igual modo un breve comentario. El libro consta de tres Jornadas, nueve poemas cada una, más un Laude y una Salmodia, es decir un prólogo y un epílogo. Tal parece el escenario para uno de sus dramas. Según manifestación del propio Casona a su hermano José, padre de Luis Miguel, muchos versos surgieron en días de niebla durante los cuales Alejandro recorría algún trayecto del Camino de Santiago que atraviesa tierras de León. De ser así sin duda los últimos retoques tuvieron que llevarse a cabo en la escuela de Narciandi no sólo por coincidencia de fechas sino por las continuas alusiones al campo astur, la braña, la cabaña, la vaquera, la vaca, la misma niebla. A este propósito Casona no desdeña emplear a lo largo de su obra y en determinados momentos, términos tanto del bable gallego: chuchar (besar), aveirada (resguardada), encanto (xana), como del central: tenada, carbayón, nevadona, xana, raposa, mullir, panoya, orballo, rabiquín, paxarina, etc. En el poema “Caminos” se adivina el título de su segundo libro cuando dice: “Tañe su flauta un sapo”. Asturias aparece expresamente en el poema “Encanto de luna y agua”, así como su paisaje y su folclore musical. De lo que no hay duda es de la influencia en este poemario del libro Claves líricas (1930) de Valle Inclán que recoge poemas de tres libros: Aromas de Leyenda (versos en loor de un santo ermitaño), El pasajero (1920), y La pipa de kif (1919). Los tres son, en palabras de Rubén Darío, recreaciones arqueológicas de sentimiento religioso. También es palmaria la influencia del padre del modernismo en Casona y como veremos, la del poeta portugués Guerra Junqueiro.
El libro, como si de una obra de teatro se tratase, consta de tres Jornadas, con nueve poemas en cada una, y un total de 27, más un Laude y una Salmodia, es decir un prólogo y un epílogo.
Al maestro Luis de Zulueta Laude, por EDUARDO MARQUINA.
JORNADA I
La caravana doliente El ciego de San Fiz El leproso de Castrelo El malato de Teixido Los endemoniados La caravana feliz El peregrino de la barba florida Nocturno Momento de la noche
JORNADA II
Pastorela La fuente ciega La balada de la fuente En la braña La voz del peregrino La voz de la vaquera Orto El cantar de ruada Coméntase en la gándara (Tierra baja)
JORNADA III
Niebla La maldición Saudade Ocaso Canción lejana Caminos Treno Luz en la noche El monte del gozo Salmodia por A. HERNÁNDEZ CATÁ
Hace su aparición en el libro Eduardo Marquina firmando el primer poema que hace de pórtico y lleva por título Laude. Este literato, embajador de España en los países hispanoamericanos, autor dramático y poeta como Casona, nació en Barcelona en 1879 y murió en Nueva York repentinamente el año 1946. Se apartó del modernismo catalán liderado por Maragall. Es cantor del Cid y de la España mística (10, bis, bis) (12). (12).- Entre sus obras dramáticas sobresalen Las hijas del Cid (1908), En Flandes se ha puesto el sol (1910), María la Brava... (episodios políticos durante el reinado de don Juan II de Castilla y las luchas contra el condestable don Álvaro de Luna. Doña María López de Guzmán y Estúñiga, llamada la Brava por su energía e inflexibilidad quiere vengarse la muerte de su hijo Alfonso), El monje blanco (1930) que se estrena el 5 de febrero de 1930 en el Teatro Reina Victoria de Madrid y al que es posible que asistiera Casona y son “retablos de leyendas primitivas...” bosques, conventos, monjes, amores, crímenes y arrepentimientos, La Santa Hermandad (1939), Pasos y trabajos de Santa Teresa de Jesús (1943). etc.
El encabezar Casona El peregrino... con un poema de Marquina denota la alta estima que debía tener para nuestro paisano este poeta/dramaturgo. En cuanto a la relación literaria y de amistad que los unió habría que rastrearla por su correspondencia y acaso en las tertulias literarias Pombo y Platerías que con tanta asiduidad frecuentaban uno y otro. Hay un dato, no obstante, que aunque insignificante, nos puede dar alguna pista, es su relación con Luis de Zulueta del que ya hemos hablado. Y es que en 1899 Marquina publica en Barcelona un poema titulado Jesús y el diablo y lo hace en colaboración precisamente con Luis de Zulueta. Si recordamos la relación literaria de Casona con Zulueta es lógico pensar que entre ellos hubiera un cierto intercambio literario y sobre todo de amistad, al aparecer encabezando de esa forma el libro. De Marquina se dijo que tenía “un sentido religioso tan arraigado que lo lleva a un concepto panteísta de la naturaleza...”, sentido que aparece en el poema del peregrino: “ y así Dios os bendiga a ti y al bardo mozo del cantar sobrio y de la voz florida que, detrás de las penas, puso el Monte del Gozo”.
Es característico en todo el poemario la lengua gallega, con frecuentes alusiones en algunos poemas, bien de cosecha propia como el titulado Saudade, bien echando manos de canciones del folclore gallego: -Cantan os galos pr´ó día; érguete, meu ben, e váite. -¡Cómo m´ei d´ir, queridiña! ¡Cómo m´ei d´ir e deixarte! Esta misma cancioncilla fue utilizada por Rosalía de Castro, para glosarla, en el poema 4 de sus “Cantares gallegos”, dedicado a la escritora Fernán Caballero. En Aromas de leyendas de Valle Inclán once de los catorce poemas del libro se cierran con este tipo de cancioncillas gallegas, parecidas a la que Casona titula “Canción lejana” y que reza: “Augua do Pilar da Cruña, augua do lindo beber, quen amores ten ó lonxe máis lle valera n’os ter”. Recorrer el camino por San Fiz, Castrelo, Teixido, Lavacolla, Monte del Gozo, Compostela, guarda un gran parecido, sobre todo la segunda jornada, con el recorrido del Arcipreste de Hita camino de la iglesia de la Vera Cruz, en Segovia, sede templaria cuya construcción, es análoga a la iglesia del Santo Sepulcro. La cantiga de la serrana del Libro del Buen Amor Casona la traduce en “La voz de la vaquera”:
Y así dijo la dulce Marela con voz de cantiga: -Muchas cosas he visto, romero de barbas floridas... Aquí tienes mi humilde cabaña aveirada y tibia, pero diz que las cosas aumentan si son compartidas... Etc. También recuerdan los versos del peregrino las serranillas de Iñigo López de Mendoza, marqués de Santillana Moza tan fermosa non vi en la frontera como una vaquera de la Finojosa ... En un verde prado de rosas e flores guardando ganado con otros pastores la vi tan graciosa que apenas creyera que fuese vaquera de la Finojosa.
Dice Casona: Junto a la mansa vaca está la vaquera saltera y menuda. Llámase Marela ... -“Vaquera tengo sed, entre los montes me he perdido vengo lejano y desfallezco...
¿No puedes darme alivio?”. nada dijo. Ha ordeñado una cuerna de leche y se la ofrece al peregrino...
Creo que en el poemario casoniano las estrofas en gallego que intercala crean todo un clima lingüístico medieval con el que trata de rodear al peregrino. Incluso acá y allá va sembrando palabras netamente gallegas como Natal (Navidad), enxido (ejido) meigallo (hechizo), agarimo (refugio, cariño), orballo (llovizna), ruada (fiesta popular nocturna con cantos y bailes), etc. Es una lástima que teniendo un bardo asturiano cuyo primer poemario es un precioso vademecum compostelano, no se incorpore de algún modo al camino que pasa por San Salvador de Oviedo. En cuanto a su espiritualidad todo el libro está sembrado de evocaciones bíblicas. Aparece por ejemplo el apóstol Santiago, el hijo del Trueno, que yendo también a Compostela de peregrino, en una superposición de planos temporales, cuenta al de “la barba florida” su encuentro con Jesús y llamada del maestro, la llegada a Compostela hablando sobre la perdonanza que cualquier arrepentido peregrino encontrará junto al sepulcro.
Se cierra el libro con un colofón, otro poema, titulado Salmodia de Alfonso Hernández Catá, un cubano nacido en 1885 y muerto en accidente de aviación en Río Janeiro en 1940. Había llegado a España hacia 1910 (13). (13).- Cansino Assens lo describe en sus Memorias vistiendo “...con un lujo chillón de rastacuero, chaleco de fantasía, botitas grises, sortijas en los gruesos dedos y chambergo y chalinas de bohemio elegante...”. Sobre uno de sus cuentos y en colaboración con él escribe Casona el drama poco conocido “El misterio del María Celeste”, representado en Madrid en 1935. Es curioso que una de las obras de teatro de este cubano lleve el mismo título, “Cabecita loca” (Madrid 1915), que aquella novela de la que nos habla Consuelo la Pachica que escribía Casona en sus primeros años cuando en Miranda de Avilés preparaba las oposiciones a Inspectora. Y él fue quien hizo también una selección en 1928, mas un prólogo de seis páginas, de la poesía de Fray Luis de Léon que titula Los poetas. Fray Luis de León. Sus mejores versos, con portada e ilustraciones de Agustín y un retrato de Fray Luis hecho por Cuevas. Consta de 78 págs. más índice. Tenemos pues dos antologías diferentes en el mismo centenario por dos amigos y que ven la luz en las mismas fechas. (Ver nota 17). En confesión de Casona que hizo al periódico La Luz (12/12/1933), H. Catá fue la única persona a la que fue recomendado cuando llegó a Madrid en 1930. Finalmente aparece como padrino en el Bautismo de su hija Marta Isabel Francisca Rodríguez Martín, representado por un abogado de la villa. El bautizo tuvo lugar en la parroquia de San Juan Baustista de Lés (Lérida ) el día 9 de marzo de 1930. Hizo de madrina Matutina Rodríguez, la hermana de Alejandro. Libro 6º de bautizos, folio 299.
Finalmente, como nota curiosa hay que reseñar la presencia en la Escuela Superior de Madrid juntamente con Luis de Zulueta la de doña Mercedes Sardá, viuda de Utray, profesora también de Pedagogía. Su hija Natalia Utray de Fabra, según A. Solís, le sirvió a Casona de modelo para la protagonista de “Nuestra Natacha” (14). (14).- Solís J.A.: Alejandro Casona y su teatro, Gijón 1984, p. 16. Y fue aquí donde conoció a Rosalía Martín Bravo con quien contrajo matrimonio estando ya con un pie en el Valle de Arán.
Para establecer algún lazo familiar con su madre no resistimos la tentación al menos de citar el trabajo que la Primera Mujer Inspectora de España, doña Faustina acababa de publicar en León un folleto sobre su labor de Inspectora en las escuela de aquel reino... (15). (15).- La maestra Leonesa frente al problema del analfabetismo, por Doña Faustina Alvarez, inspectora de Escuela. 1926 Imprenta Provincial. León, 19 pp. Otra incógnita de por qué Casona nunca alude a estos extremos de la vida de su madre. Fallece de cáncer en Canales el año 1927. Suponemos que toda la familia asistió al sepelio. Casona vendría desde el Valle de Arán. Tampoco encontramos referencia en sus manifestaciones a este luctuoso hecho.
CASI UN DESTIERRO (1928)
En la revista mexicana “Excelsior” (1937) le hizo una entrevista Lolo de la Torriente, y por sus declaraciones da la sensación que el nombramiento para Lés (Lérida) no fue totalmente de su agrado, aunque una vez allí se sintió feliz y satisfecho de su labor, como recordará en varias ocasiones: “Cuando la dictadura riverista me enviaron a trabajar al Valle de Arán. Casi un destierro, porque en el invierno crudo del Norte español los hielos de los Pirineos nos incomunican con el resto de España. Allí fundé, con los chicos de la Escuela, el teatro infantil “El Pájaro Pinto”, realizado a base de repertorio primitivo, comedias de arte y escenificaciones de tradiciones en dialecto aranés. Tuvimos éxito. Se entretuvieron los más chicos y quedó prendida en la mente de los mayores una lección, una enseñanza, un aletazo a la imaginación” (16). (16).- Lolo de la Torriente, en Excelsior, México, D.F., 2 de Junio de 1937.- R. Castellano, J: “Alejandro Casona, expatriado español” en Hispania, 1942, XXV, p. 49.
El valle de Arán, limita al N. y al O con Francia, al S. con el Alto Ribagorza y al Este con el Pallars Sobirá. Además de Viella, la capital (2.046 h) y Les (674 h.), contamos con poblaciones como Salardú (325 h) capital de un amplio municipio, Bossot (843 h.), Arres (50 h) Vilamós (110 h.) Bausen (67 h.) Caneján (65 h.), Es Bordes (136 h.), etc., algunas de las cuales aparecen en los trabajos de los niños del periódico escolar. Los inviernos duran allí prácticamente de setiembre a junio, y los veranos los meses de julio y agosto. Pero llegados a este punto y lugar creo que puede ser interesante escuchar la voz de un peregrino de los pueblos y las gentes que visita el Valle de Arán en el verano de 1963. Habían pasado 33 años desde la estancia de Casona, pero en realidad las gentes, el paisaje y el folclore son casi los mismos. Y se encuentra uno con el “junio de los Pirineos”, con la fiesta de San Juan en Caneján, de la que nos habló Juanita Boya, con el “aire del acordeón”, la “cantiga de la vaca mansa”, la pastora gallega y su “muñeira”... el “Garona español” y hasta “la música de la flauta...” que aparecen en libro de poemas casoniano. Quien habla es Camilo José Cela:
“Lés está en la lana -o la plana- por donde corre el último Garona español; por Lés, el Garona se siente menos apretado y marcha con mayor holgura y desahogo, con menor agobio y estrechez. El río pasa por en medio del pueblo, separando dos edades e incluso, también, dos actitudes. El lado derecho es el tradicional, el sosegado y conservador, y en él se encuentran las termas donde ya se bañaron los romanos y la fonda Talabart, mismo al pie del puente. El lado izquierdo vive de la carretera y tiene un aire cosmopolita y un sí es no es ajetreado e inquietante. -Deme un bocadillo de jamón, más bien grande, y un vaso de vino. El tabernero se llama Paul y es de Caneján. El pueblo de Caneján, no su término, tenía a principios de siglo ochocientos habitantes; ahora no llega a los ciento cincuenta. Caneján no tiene ni médico ni boticario y el cura se lo reparte con Bausén. Caneján es un pueblo histórico, que está herido de ala. En Caneján se bailaba con mucho esmero el ball-pla y el soun-trencat. En Caneján, los domingos, suena el nostálgico acordeón. Antes, cuando el pueblo aún era alegre y no se sabía moribundo, se celebraba la víspera de San Juan con muy pagano e ingenuo protocolo: el más joven matrimonio cortaba el haro, el árbol de la ofrenda, y lo plantaba en medio de la plaza para que lo enjoyasen los casados con el barroco y galán adorno de las flores del monte; un mozo se subía al haro y tres casadas portadoras de una guirnalda de flores campesinas, lo asediaban cantando... Al viajero, la muerte de estos usos amorosos y antiguos, le producen muy honda melancolía. El zapatero de Chaussures Champs Élysées -¡qué rótulo botarate!- piensa, probablemente, que la nostalgia es una tara; a veces, donde menos se piensa, salta un peligroso zapatero con ideas propias. -A este vaso de vino invito yo; los de Caneján no somos como los de otros lados. En Lés, la vieja lengua aranesa se va olvidando -el viajero piensa que por desgracia- quizás porque no es buena ni cómoda para vender souvenirs a los turistas franceses. En los muros en ruinas del castillo de los barones, los lagartos no entienden nada de lo que, entre tanta confusión, acontece. Y en el altar votivo del dios Lex -y en las piedras que festejaron a las ninfas del agua- la sabia y escamona raposa ve naufragar, quizás ya para siempre y sin remisión, el mundo campesino que le permitía vivir. De Lés a Bossost, a contracorriente del Garona y con el río a la izquierda y pegado a la carretera, hay menos de media legua de andar. En un prado verde y luminoso del sendero del coIl d'Endo1eta, una mujer de Ginzo de Limia cuida dos vacas ubérrimas y cenicientas. -¿ Y cómo vino a dar hasta aquí? -¡Xa o vé! ¡Cousas! A levante, la central eléctrica que vive de los restos de las escurridas aguas de Benós, alza su aparato ante la rústica serenidad del pico Montlude. El viajero, con Llir persiguiendo moscas y espíritus puros por la cuneta, camina despacio y silbandillo, vagamente contemplativo y feliz, casi feliz (tampoco debe creérsele del todo). -¿ Toca usted la flauta? -No, señora, y bien lo siento” (17) . (17).- Camilo José Cela.- Viaje al Pirineo de Lérida. Ediciones Alguafara, Madrid 1965, pás.241-243.
En Lés nos encontramos con restos de altares romanos, y monumentos como la capilla de San Blas, la Villa de La Baronia o residencia de los Barones de Lés (s. XIV), un balneario de aguas termales y sulfurosas, la antigua mole de un abandonado Casino muy concurrido en otros tiempos, el campanario de la iglesia parroquial, etc. Y lo mismo que en Caneján también aquí, frente a la iglesia permanece plantado el “haro” o tronco de abeto, desde el día de san Pedro hasta la noche de San Juan en la que se le prende fuego después de ser bendecido por el sacerdote. Fechas y tiempos de la liturgia popular que aparecen en la popular canción que canta Telva en La Dama del Alba en el acto III: La noche de San Pedro te puse el ramo; la de San Juan no pude que estuve malo... (18). (18).- Ob. Com. t. I, p. 797.
Cuando Casona llegó a Lés había dos colegios, además de la escuela: el de los Hermanos de la Salle y el de “La Sagrada Familia”, este regentado por religiosos franceses. No tenemos datos de la relación que tuvieron con la escuela. Fue en este territorio donde Alejandro Casona, sucesor en el cargo del santanderino Isaac Faro de la Vega, desarrolló su labor de Inspector de magisterio, pedagogo y animador cultural. Al estudiar la vida del dramaturgo, atrajo nuestra atención este retazo de su vida y de su paisaje. Era preciso visitarlo. El valle de Arán era una de las cuatro inspecciones “especiales”, juntamente con Andorra, Gibraltar y Las Hurdes. R. Richard dice que fueron maestros en Lés por esos años doña Dolores Saura, don Luis Landa y don J. A. Zuzurea (19). (19).- R. Richard, J.:. Casona, en Les. art. cit.
Ninguno de ellos aparece luego en las Misiones Pedagógicas llevadas a cabo el año 1931.
ESTANCIA DE ALEJANDRO EN LES. LABOR LITERARIA (25 de agosto de 1928- 25 de enero de 1931)
Contamos con los documentos que acreditan las fechas de llegada y salida, al menos legalmente establecidas, de Alejandro Casona al Valle de Arán. Hay alguna duda sobre cuando se fue definitivamente de Lés pues aún después del nuevo nombramiento vemos que lleva a cabo algunas actividades que acaso ya estaban programadas. Casona es nombrado Inspector de Primera Enseñanza del Valle de Arán con un sueldo anual de cuatro mil (4.000) pesetas, por S. M. el Rey, el día 18 de agosto de 1928 en virtud de lo dispuesto en el art. 49 del Real Decreto del 30 de agosto de 1914. Expide el título don Ignacio Suárez Somonte, Director General de Enseñanza Primaria, “y para tal efecto aclara que puede entrar en el ejercicio del citado destino con sujeción a lo que para los de esta clase se halla establecido... Y se previene que este título quedará nulo y sin ningún valor ni efecto si se omitiere la certificación de la toma de posesión por la Oficina correspondiente; sin cuyo requisito no se acreditará sueldo alguno al interesado ni se le pondrá en posesión de su cargo. Dado en Madrid a diez y ocho de agosto de mil novecientos veintiocho”. Firmado y rubricado. Toma posesión según certificado de la alcaldía de Viella el 1º de setiembre de 1928.
Por estas fechas tenía aún su residencia en Oviedo, en una vivienda perteneciente a la parroquia de San Juan el Real, según atestigua la partida de matrimonio.
Certificado de matrimonio:
En la ciudad de San Sebastián, Provincia de Guipúzcoa, Diócesis de Vitoria, a seis de octubre de mil novecientos veintiocho, yo, el infrascrito Cura Ecónomo de la Iglesia Parroquial del Buen Pastor de la misma, en virtud de autorización del M. I. Sr. Vicario General de esta Diócesis, de fecha cuatro del corriente, y previos los demás requisitos en derecho necesarios casé por palabras de presente y di las bendiciones nupciales a D. Alejandro Rodríguez y Álvarez, Inspector de primera enseñanza, soltero, de veinticinco años de edad, natural de Besullo, Cangas, Tineo, Oviedo, feligrés de la parroquia de San Juan el Real de Oviedo, hijo legítimo de D. de Gabino , natural de Besullo y de Dña. Faustina, natural de León; con Dña. Rosalía Martín y Bravo, soltera, de veintiséis años de edad, naturales (sic) de esta ciudad, feligresa de esta parroquia de mi cargo e hija legítima de Enrique, natural de Valladolid y de Doña Rosalía de esta capital. Fueron testigos D. Cándido Garagorry y Santiago Allaflor, vecinos de esta. En fe de lo cual lo firmo fecha ut supra. Firma y rubrica Ignacio Lasquibsr (20). (20).- Archivo parroquial del Buen Pastor, San Sebastián. -Vitoria. Libro de Matrimonios nº 6, folio 16, núm. 111. Fotocopia facilitada por el párroco y Encargado del Registro de la Parroquia de El Buen Pastor D. Bartolomé Auzmendi Galparsoro.
Casona llega a Lés primeramente solo y se aloja en la Pensión Franco- Española, en la carretera de Francia. Luego, hace los trámites pertinentes para contraer matrimonio y regresa con su mujer muy entrado el mes de octubre hospedándose en una hermosa vivienda que alquilan en el nº 18 de la Avenida de Los Baños, cercana a la Escuela. “El Valle de Arán para una persona madura y hecha era muy difícil, pero cuando se tienen 24 años no hay dificultades de ningún género... ¿Qué más quería yo? Salía en esquí por la ventana. Pasé tres años felices en el valle de Arán. Aquella vida obligadamente en silencio constante me hizo rodearme de libros, permanecer sentado junto a la chimenea con fuego. La casa era confortable y en ella tuve algo tan importante para el estudio como es la intimidad.” Pero además Alejandro compone allí poemas que verán luego la luz en la imprenta de la propia escuela, y escribe seguramente el guión para la película “Francisco Pizarro” que al fracasar la empresa que se lo había encargado lo transformará más tarde en una sencilla pero hermosa biografía del conquistador. Por otra pate en febrero del año 1929 se desplaza y asiste en Zaragoza a la adaptación que él había hecho de la novelita de Oscar Wilde El crimen de Lord Arturo. Es puesta en escena a beneficio del actor Rafael Rivelles por la Compañía Ladrón de Guevara- Rivelles por lo visto no con mucho éxito. Si atendemos a los personajes de la obra tenemos que en el segundo acto, en donde se aparta de la obra de Wilde, introduce por su cuenta a la hija del Deán con el nombre de Juanita Percy. ¿Pudo escoger el nombre en homenaje a la actriz principal de sus obras en Arán Juanita Boya? En otro lugar hablamos de nuevo sobre el tema. Y el apellido Percy ¿pudo ser un recuerdo en honor al poeta irlandés y vicario de Easton Maudit, Northamptonshire, recopilador de baladas populares escocesas e inglesas? Ese tirón hacia el mundo nórdico se deja ver a las claras en algunas de sus obras y leyendas. Los fríos y largos inviernos leridanos acaso hayan influido un tanto en ello. Ese mismo año la Compañía Ibero Americana de Publicaciones le encarga la traducción de “Cinco dramas en un acto” del sueco J. Augusto Strindbert (21). (21).- Strindberg A.: Cinco dramas en un acto. Traducción de Alejandro Rodríguez Álvarez. Primera edición. Compañía Iberoamericana de Publicaciones Mundo Latino. Imp. G. Hernández y Galo Sáez. Mesón de Paños. Madrid 1929. 286 páginas más índice. Este autor dramático fundó en Estocolmo “un teatro a la medida de su gusto” con el nombre de “Intimo” que recuerda en primer lugar al descrito por el parisino André Antoine en Mis recuerdos sobre el “Theatre-libre”, pero también “La Barraca” de Lorca, “El pájaro pinto” y el de las Misiones Pedagógicas de Casona. Su vocación de traductor seguirá en Argentina con La aventura de Budapest, de Ferenc Körmendi. Ed. Sudamericana, Buenos Aires 1942. Los fracasados. La loca. La inocente, de H.R. Lenormand, Ed. Losada “Biblioteca Contemporánea”, Buenos Aires 1943, y el poema o epopeya nacional finlandesa El Kálevala, Ed. Losada “Biblioteca contemporanea” Buenos Aires 1944.
Es curioso el hecho de que todos los biógrafos que consulté y que aluden a esta traducción la citan como Cuatro dramas. No son cuatro sino cinco piezas y sus títulos son “La más fuerte”, “Debe y haber”, “Amor maternal”, “Ante la muerte” y “El primer aviso”. Con toda seguridad es suya una antología de poemas de Fray Luis de León, que vio la luz en 1928, con motivo del IV centenario del nacimiento (22). (22).- Españolito la cataloga entre los Trabajos sin formar volumen, con el nº 2.- “Prólogo de Poesías selectas de Fr. Luis de León, Madrid 1928; trabajo publicado como anónimo”: Constantino Suárez.- Escritores y artistas asturianos, t. VI, pp. 497 y 513. Y lo mismo R. Richart, J. Vida y teatro de Alejandro Casona, Oviedo 1963, p. 18, nota 11; García Alvarez, Mª T. C. - González Cobas, M. A. Casona, Flor de Leyendas, Col. Austral, 1992, p. 12, etc. (ver nota....10, bis, bis)
Está publicada en la editorial Mundo Latino anónimamente con un prólogo firmado por XXX cuyo estilo delata la pluma de Casona. Ese mismo año publica aparece otra antología firmada por su amigo Alfonso H. Catá, casi con idéntica selección. Añade el poema “A un juez avaro”. Alejandro Casona incluye “El apartamiento”, “Al mismo” (Pedro Portocarrero), y “A todos los santos”, además de varias traducciones: églogas de Virgilio, odas de Horacio y paráfrasis de salmos que no aparecen en la de H. Catá. (23). (23).- Los poetas. Fray Luis de León. Sus mejores versos. Prólogo de Alfonso Hernández Catá. Portada e ilustraciones de Agustín. Retrato del autor por Cuevas. Adm. Valverde, 44 entt. izq. Madrid. Precio 50 cts., 78 páginas, más índice. La que atribuimos a Casona es Fray Luis de León. Poesías escogidas. Mundo Latino. Madrid s/f. Prólogo, 190 páginas, retrato del poeta por Manuel Benet en la cubierta. Imp. G. Hernández y Galo Sáez. Mesón de Paños. Precio 5 pesetas. Logotipo de la editorial en la contracubierta.
En confesión de Casona que hizo al periódico La Luz (12/12/1933), H. Catá fue la única persona a la que fue recomendado cuando llegó a Madrid en 1930. Toda esta labor la fue realizando sin menoscabo de la obra dramática que iría fraguando en su mente y volcando en sus apuntes, tales como un Cuento sobre el diablo que lleva a las tablas en “Otra vez el diablo” escrito en Narciandi, La sirena varada, de la que hay constancia del propio autor que fue escrita en Les, en carta a Pastor Serrador (5-IX-1957), y algunas piezas más para su teatro infantil, (Era vigilia de san Joan) , etc. amén de los viajes que hizo a París, por el sur de Francia y a Cataluña, aprovechando para visitar a maestros de sus mismas inquietudes.
EL LABERINTO LITERARIO DE LA FLAUTA DEL SAPO
Uno de los aspectos literarios de Casona es su vena poética no siempre suficientemente valorada y estudiada. Aparece por primera vez ganador en unos juegos florales de Zamora con el poema “La Empresa del Ave María” (24). (24).- “La empresa del “Ave María”, Romance histórico, premiado en los juegos florales de Zamora. por Alejandro Rodríguez Álvarez. Revista Polytechnicum, Murcia, octubre 1920, págs. 152-156. En cuanto a la segunda entrega poética: “El peregrino de la barba florida” los libreros de Oviedo han editado en homenaje al autor una edición facsímile. Tuve el honor de hacer la presentación y disertar sobre ella el día de la apertura, destacando también aspectos que acaso habían pasado desapercibidos y que reseñamos en otro lugar.
Por haber sido publicada en Lés cobra más interés para nosotros la tercera entrega: La Flauta del sapo que vio fue impresa en una imprentilla escolar de su escuela de Les (Lérida). El papel llegó de contrabando desde Francia y el propio autor fue la imprimió, encuadernó y publicó en edición no venal durante su estancia de Inspector en el Valle de Arán (1928-1930 Sáinz de Robles dice: “Los ejemplares de aquella edición son tan raros que no he podido examinar ni uno de ellos, luego de muy insistentes búsquedas. Ignoro, por tanto, si al entregar Casona sus poemas -quince en total y en copia mecanográfica- para incluirlos en este tomo de sus Obras completas, ha entregado cuantos contenía el libro, o ha quitado o añadido alguno. Mi comentario ha de reducirse, pues, a tales quince poemas. Del amor que le merecen a su autor dice mucho la dedicatoria: A Dama Rosalía del Valle, su esposa” (25). (25).- Obras completas, t. I. Prólogo, p. CCXIV.
Yo sí he tenido la suerte de consultar varios ejemplares, todos son de 15,5 por 12 cm. Uno de ellos lleva escrita a mano una dedicatoria “A la mi Teresina. Alejandro. Besullo, 7-agosto 30”. Está en poder de la familia junto con otro ejemplar en papel couché, ambos sin cubierta. Otros dos se pueden ver en la Biblioteca “Pérez de Ayala” de Oviedo, los dos con cubierta de color amarillento llevan un dibujo en verde de Goiko- Aguirre-... (hay tres letras más ilegibles) que representa a una joven, acaso entre las aguas bajo la luna tocando una flauta, y uno con una dedicatoria cuyo descubrimiento de la mano de mi bien amigo Barraca, tan dispuesto siempre a la ayuda con una dedicación inusitada, fue toda una sorpresa: “A Federico García Lorca por sus romances -magníficos- Thamár, y Santa Ollalla, ofrenda de simpatía artística. A. Casona” (rubricado) s/c Lés- Valle de Arán” (26). (26).- Se refiere a dos de los tres romances históricos con los que termina “El Romancero gitano” publicado en 1928: Martirio de Santa Olalla, y Thamár y Amnón. No deja de ser curioso que sus primeras armas en la poesía fueran el romance histórico La Empresa del Ave María, premiado en unos juegos florales de Zamora. Estuve a punto de adquirir otro en la librería “El Trovador” de Talavera de la Reina. Su excesivo costo era prohibitivo para mi bolsillo, y me quedé sin poder examinar este quinto ejemplar. Los de la Biblioteca Pérez de Ayala tienen ambos la cubierta con un dibujo en verde. Es posible que Casona necesitara de la ayuda de alguna imprenta profesional para este trabajo
Sin duda la obra literaria que define más su vida en el Valle de Arán es este poemario, impreso en la propia escuela por el autor, dedicado A Dama Rosalía del Valle. Desconocemos la razón del apelativo Valle, ¿la Dama del Valle? Si como hemos sugerido en alguna ocasión las Damas Azules podían ser una contraposición a las Damas Negras, acaso Dama Rosalía venga a ser el contrapunto vital a la Dama del Alba. De hecho Dama y Valle aparecen escritas ambas con mayúscula lo mismo que en la comedia la Dama y el Alba (27). (27).- El prestigioso Colegio Las Damas Negras de Madrid con alumnado femenino y altamente elitista, es famoso por su severa disciplina. A él alude Casona posiblemente en la comedia Nuestra Natacha. En él arranca Recóndita armonía, narración de la novelista gallega Marina Mayoral. Dos internas salen a una vida tumultuosa en plena guerra civil. Ana María Matute, cuenta en muchos escritos de niñez, cómo allí ridiculizaban su tartamudez. También hay referencias, aunque sólo de pasada, en algunos estudios sobre la “La mujer frente al franquismo”. El Colegio estaba por entonces y aún sigue, en la calle Eduardo Dato, distrito de Chamberí.
He aquí el contenido/índice de la edición leridana.
ALEJANDRO CASONA LA FLAUTA DEL SAPO Poemas Valle de AránMCMXXX
Edicción privada (viene también en la cubierta)
A Dama Rosalía del Valle
“Yo no digo esta canción sino a quien conmigo va”. Romance del conde Arnaldos
Poema del sapo, p. 9
Encantos y romances
Muñeira, p.13 Canción oscura, p.15 Encanto de la barca y el cisne I.- La barca, II.- El cisne, III.- El viaje, p. 17 Ladrones! A Goiko p.21 Cantiga de la vaca mansa, p.23
Folk-lore Asturias
Encato de luna y agua. A Matutina (I; II, III, IV, V, VI, VI), p. 27
MOMENTOS DEL PAISAJE
(I,II, III, IV, VI Tarde, VI, VII, VIII, IX (Corro), X (Hórreos), XI, XII, XIII, p. 34
POEMAS DEL MAR.
Aire de acordeón, p. 51 Querencia. A Catá. p. 53 Romance del ahogado (En negro y azul) p. 55 Estampa marinera p. 57 El barco ciego. A Adrián Gual. p. 59
ÍNDICE p. 63
Consta esta edición de cien ejemplares en papel registre, y quince en papel couché. La imprimió su autor, para amigos y poetas, en el Valle de Arán, verano de 1930 (28). (28).- Alejandro Casona. La Flauta del Sapo. Poemas. Valle de Arán MCMXXX.- 66 pp. (Cubierta en color con dibujo de Goiko-Aguirre..) Edición privada.
De todas las ediciones posteriores de las que tenemos conocimiento la versión que más se acerca a esta, salvo los poemas suprimidos y algunas variantes, es la musicada por Jerónimo Granda, cuyo índice tomado de la carátula de CD es :
ENCANTOS Y ROMANCES MUÑEIRACANTIGA DE LA VACA MANSA ENCANTO DE LUNA Y AGUA EL MILAGRO PEQUEÑO.
MOMENTOS DEL PAISAJE
BAJO EL CALOR SOLAR RODANDO POR EL MONTE
POEMAS DE LA MAR
AIRE DE ACORDEÓN QURENCIA ESTAMPA MARINERA
* POEMA DEL SAPO (29).
(29).- Jerónimo Granda. La Flauta del Sapo. Alejandro Casona. “Roncón” Producción, edición y distribución Rufo Rendueles, 7, 33203 Gijón. Principado de Asturias.
Las variantes con respecto al texto de Lés son:
En “Muñeira”, la puntuación ortográfica. En el texto. ler. (p. 13) verso 6º: “en vez de moler trigo / molíamos amapolas;”, J. G.: “en vez de moler el trigo/ molíamos amapolas.”. En “Cantiga de la vaca mansa”, el texto leri. (pág 23) entre el verso 7º y 8º tiene un espacio que J.G. une. En “Encanto de luna y agua” texto leri. (pág 27- 31), estrofas separadas por números romanos. J. G. fiel al texto, suprime la numeración, algunos signos ortográficos y algunos espacios, junta la estrofa III y IV, y desdobla los seis versos de la V en 12, suprime puntos suspensivos y suprime en la interpretación los dos últimos versos de la estrofa IV marcados en letra bastardilla, como señala en nota final. “Bajo el calor solar”, es el primer verso de la estrofa II, que junto con la VIII “Rodando por el monte” son las únicas que aparecen en J. G. de las XIII estrofas de que consta “Momentos del paisaje” del texto leridano (pág 44 a 47). “Aire de acordeón” en el texto leri. verso 11 (pág. 52): “islas encinta...”. J. G.: “islas encintas...”. Falta el espacio entre le verso 4º y 5º. “Querencia” texto leri., (pág. 53-54). En J. G. suprime en la interpretación el verso 3º que en el texto viene en bastardilla y suprime el espacio y admiración de los tres últimos versos: -“Capitán! cuando yo muera”, etc. “Estampa marinera” mantienen ambos textos la paridad. El texto leridano suele poner la admiración tras dos puntos suspensivos (..!), J. G. usa los tres (... !) “El poema del sapo” en el texto leri. y en las O. c. aparece en primer lugar; J. G. lo sitúa al final. En el verso 4º de la estrofa 5ª, el texto leri. dice: “decorando el silencio...” J. G.: “recordando el silencio...”. En el texto. leri. verso final: “mi infancia sabe a músicas...”, J.G: “mi infancia sabe a música...”. J. G. añade el poema “El milagro pequeño” de las Obras completas que no viene en el texto leridano. Resumiendo J.G. suprime estrofas, las une o las desdobla, prescinde de la numeración (v.g. en “Momentos del paisaje” y “Encanto de luna y agua”). No recoge los poemas “Canción oscura”, “Encanto de la barca y el cisne”, “Ladrones”, “Romance del ahorcado”, y “El barco ciego”. En la carátula se conserva el nombre de los tres bloques del texto de Les, sobre el que hemos hecho este análisis comparativo.
La entrega hecha por Casona a Sáinz de Robles, tal como él nos cuenta y aparecen en las Obras completas es la siguiente
LA FLAUTA DEL SAPO Poemas (Valle de Aarán 1928-1930) a dama Rosalía del Valle
Poema del sapo p. 53 Muñeira p. 54 Canción oscura p. 55 Ladrones p.56 Tormenta de verano (Ventana de la escuela) p. 57 Encanto de luna y agua (Asturias) ( I, II, III, IV, V, VI, VI) p. 59 El milagro pequeño p. 62 Cantiga de la vaca mansa p.64 Garona español p.65 Momentos del paisaje (I, II, III, IV. V. VI, VII, VIII, IX, X) p. 66 Estampa marinera p. 69 Querencia p.70 Aire de acordeón p. 71 Romance del ahogado (En negro y azul) (I, II,) p. 72 El barco ciego .... Senderos de la mar p.73 (30).
FIN de "La flauta del sapo"
(30).- Alejandro Casona. Obras Completas, t. I, páginas 51-74.- Aguilar, sexta ed. Madrid 1967. Se han hechos varias ediciones. Las primeras colocan los poemarios al final del tomo II. A partir de la quinta o sexta ya aparecen el en primer tomo antes de las leyendas y de las obras dramáticas.
Si nos atenemos a la titulación del índice del volumen publicado en Les, los poemas son 25. Sáinz de Robles habla de quince, pero hay que tener en cuenta que las diez estrofas del poema Momentos del paisaje que en la edición de Lés (trece estrofas) se consideran poemas independientes, en las Obras completas aparecen como un solo poema de diez estrofas.
En la edición de la O.c. falta la cita con que se inicia el libro: “Yo no digo esta canción / sino a quien conmigo va” del “Romance del Conde Arnaldos”. etc. Es el final del romance “El infante Arnaldos”, versión conservada según Menéndez Pidal en la tradición de los judíos de Marruecos. Empieza: ¡Quien hubiera tal ventura sobre las aguas del mar como hubo el infante Arnaldos la mañana de san Juan! (31). (31).- Ramón Menéndez Pidal.- Flor nueva de romances viejos. Decimoctava edición. Colección Austral, nº 1000. Espasa Calpe. Buenos Aires 1969, pág. 183. Casona introduce una pequeña variante: “Yo no digo esta canción...”, en Menéndez Pidal: “Yo no digo mi canción...”
En la cuarta estrofa del primer poema “Poema del sapo” en O. c. se cambia la frase: “te persiguen las gentes” por “te maldicen las gentes...”. En el último verso de “Morriña” O. c. cambia “Molinito azul...” de la versión de Lés por de “mi molino azul”. En “Canción oscura” al verso “bajo el claro lunar” lo sustituye Casona en su nueva entrega por “al fondo del pinar”. Suprime “Encanto de la barca y el cisne”, dividido en tres estrofas: (I) La barca, (II) El cisne, (III) El viaje. “Encanto de luna y agua” intercambia en la estrofa III el verso “chata y fondona” por “fofa y bochona”, versos 3º y 6º. Así mismo en la estrofa VI, sustituye Dios con mayúscula por dios con minúscula y suprime las dedicatorias a Catá, a Matu, y a Adrián Gual.
Los tres bloques de la edición de Les: ENCANTOS Y ROMANCES, (seis poemas), MOMENTOS DEL PAISAJE (trece poemas) y POEMAS DE LA MAR (cinco poemas) desaparecen en la nueva entrega. MOMENTOS DEL PAISAJE se queda, en un solo poema con diez estrofas señaladas con números romanos. Sustituye el poema II “Bajo el calor solar...” por “Sobre aquel sendero blanco...” que pasa a ser el nº V, y el V corresponde al VI de Les: “¿Que el agua no tiene forma? El VI pasa a ser el VII de las O. c: “De Extremadura a León...”. El VIII “Rodando por el monte” en O. c es el VII. En VIII en O. c. es “(Hórreos) “Tejado de pizarra...” que en la edición de Les tiene el nº X Suprime el IX “Corro” “Las niñas en guirnalda...” y en su lugar sitúa el XI de la edición leridana: “ “Caminito ¿de acuerdas...”. Suprime el que recuerda la comarca leridana cifrado con el número XII: “Junio de los Pirineos / orla de narcisos blancos / cosidos con yerba verde / en los bordes del verano”. En X de la O. c. es el XIII de la edición de Les: “-La tarde es un membrillo! con distinta puntuación ortográfica en O. c.: -¡La tarde es un membrillo...! Estos cambios se multiplican a través de toda la obra. No aparece en el índice de la versión de Les FOLK-LORE ASTURIAS del texto. Sólo aparece el título del poema “Encanto de luna y agua” . Está dedicado A Matu (Matutina) su hermana. Este poema en O.c. lleva un epígrafe (ASTURIAS) entre paréntesis sin dedicatoria. Consta este poema de seis estrofas asonantadas y señaladas con números romanos. Hay versos y sobretodo, como queda dicho, muchos signos ortográficos, cambiados.
Debería aparecer en las O. c. el poema “emblemático”, valga la expresión, del Valle de Arán, titulado Garona español y que se puede ver grabado sobre la placa de mármol en la fachada de las escuelas de Lés para memoria del poeta. Pues bien, la edición leridana no lo recoge.
El poema machadiano “Tormenta de verano” que parece recordar sus primeras letras en Miranda por el inmediato campanario y un manzano secular que había hasta no hace mucho en el campo de la escuela, no se encuentra en el texto de Les.
En “Estampa marinera”, las O. c. suprimen el verso “Ay beso de las mulatas!/ ¡Ay, novia de la barquía!, y cambia en la segunda estrofa verso 3º culebras por serpientes...
La dedicatoria a Catá del poema Querencia, desaparece en O. c. y lo mismo la dedicatoria a Adrián Gual de “El barco ciego” (32). (32).- A. Gual y Queralt, autor teatral catalán (1872-1943), nombrado fundador y director de la Escola Catalana d´Art Dramàtic en 1920, y autor de Misterio de dolor (1899) fue el fundador en 1898 el Teatre Íntim donde dio a conocer su drama Silenci. No es extraña pues la dedicatoria de Casona que sin duda conoció y trató, estando como estaba a punto de hacerse presente en las tablas y que acaso su Intim le recordara al teatro “Intimo” del sueco A. Strindberg, algunas de cuyas piezas tradujo en Narciandi, o al “Theatre-libre”, del parisino André Antoine.
Las dedicatorias a Catá y a Matutina sin duda debieron de ser un gesto de gratitud, parentesco y amistad, porque ambos fueron amigos entrañables y ambos en Les los padrinos en el bautizo de su hija Marta Isabel Francisca.
Ediciones Edaf lanzó, juntamente con Leyendas, prácticamente el mismo texto que se recoge en las Obras completas.
LA FLAUTA DEL SAPO POEMAS ( Valle de Arán, 1928-1930) (Valle de Aarán 1928-1930) a dama Rosalía del Valle
Poema del sapo p. 181 Muñeira p. 182 Canción oscura p. 183 Ladrones p.183 Tormenta de verano (Ventana de la escuela) p. 184 Encanto de luna y agua (Asturias) ( I, II, III, IV, V, VI, VI) p. 185 El milagro pequeño p. 188 Cantiga de la vaca mansa p.189 Garona español p.190 Momentos del paisaje (I, II, III, IV. V. VI, VII, VIII, IX, X) p. 191 Estampa marinera p. 194 Querencia p.195 Aire de acordeón p. 195 Romance del ahogado (En negro y azul) (I, II,) p. 196
FIN de la flauta del sapo
Hay sin embargo bastantes cambios en los signos ortográficos con respecto a la edición de las Obras completas y por lo tanto de la edición leridana. En el “Poema del sapo” en el verso 10 de la edición Edaf falta una coma: “manos en cruz,” y otra tras la admiración del verso 21 “poeta de rodillas!” que considera punto, iniciando por tanto el verso siguiente “Da humildad...” con mayúscula. En el texto leridano son dos puntos “rodillas:”. Añade la coma en el verso 17: “Y tú, poeta,” que no viene ni en las O. c. ni en texto leridano. En “Muñeira” coloca un punto en el verso 9, en vez de la coma de las O. c. “llenábamos la tolva.”. El texto leridano también pone punto. En “Canción oscura” varía la colocación de la admiración y puntos suspensivos en el v. 16: “que me hacía cantar...!”, en O. c. “que me hacía cantar!...”. En “Ladrones” Edaf añade una coma en el primer verso: “los relámpagos...,” y coloca puntos suspensivos en el verso 4º: “¡el monte solo!...” pero en O. c. “los relámpagos..”, y “¡el monte solo!”. La versión leridana sólo pone puntos suspensivos: “el monte solo...” En “Tormenta de verano” posiblemente es una errata en el penúltimo verso en el que viene acentuado “pájaritos” En “El milagro pequeño” Edaf vuelve a cambiar el orden de la admiración en el verso 2º “que aún no tenía senos...!”, en O. c. “que aún no tenía senos!...” En “Garona español” me imagino que el iniciar las O. c. el primer verso “BEBEDOR...” con mayúsculas sea errata. Lo mismo que en el último poema “SENDEROS...”, Edaf usa minúsculas e incurre también en una errata, sin duda, en el verso 8º al poner “hiera” por “hilera” y lo mismo al cambiar la admiración del punto final del poema por un punto y coma “;” . “Momentos del paisaje”. El verso 10º de la 2ª estrofa Edaf lo termina con puntos suspensivos.... Los añade también al verso 6º de la estrofa VII. Curiosamente “Estampa marinera” y algún otro poema es fiel a la puntuación de las O.c. teniendo en cuenta que el texto leridano sólo pone dos puntos seguidos más admiración: “islas..!” En “Querencia” ediciones Edaf suprime los tres últimos versos que en O. c. dicen: “¡Capitán! Cuando yo muera, / entiérrame en tierra verde / de cara a la primavera”. Puntúa diferente la edición de Lérida: “-Capitán! cuando yo muera” “Romance del ahogado” en el tercer verso suprime los puntos suspensivos: “¡Aquel pobre marinero!”. En O. c. “¡Aquel pobre marinero!...” Finalmente en “El barco ciego” Edaf suprime los dos últimos versos: “¡Las estrellas repican / sobre mi barco ciego!” No sé si he acertadio en el análisis. Me imagino que la mayor parte de variantes sean erratas, pero conviene tenerlas en cuanta a fin de lograr la mayor unificación posible (33). (33).- Alejandro Casona. Flor de leyendas. Prólogo de Mauro Armiño, 10ª edición. Madrid, México, Buenos Aires 2002. Poesía, páginas 177-197. La flauta del sapo no aparece en el título de la edición, lo que es un tanto sorprendente.
Finalmente nos consta por la bibliografía de otra edición que no hemos podido consultar, y que apareció en México, editado por el Instituto de Cultura Iberoamericana, 1937. Por ser tan próxima a la primera sería interesante su análisis.
¿Qué intención movió a Casona el hacer todos estos cambios al entregar en manuscrito el texto a Sáinz de Robles para incluirlo en las Obras Completas? ¿Y a los editores posteriores? De momento preferimos no aventurar hipótesis. Lo que sí nos parece urgente es hacer una edición crítica del poemario antes de que se divulgue más, a fin de explicar estos desajustes y uniformar en la medida de lo posible el texto para sucesivas ediciones. Como son datos que no hemos visto en parte alguna ni reseñados ni aclarados y por otra parte nos parece que deben ser tenidos en cuenta a la hora de hablar de la poesía de “nuestro Casona” esperamos poder contribuir en algo con estas notas al estudio de la vertiente poética de un asturiano universal.
JUANITA BOYA
Próximamente verá la luz un estudio que, entre otros temas, aborda la estancia de Casona en el Valle de Arán. Pude intercambiar con el autor, Josep María Cuenca Flores, residente en Barcelona, alguna información y me consta de que está llevando a cabo un exhaustivo trabajo, a propósito de la filmación de La Dama del Alba que tuvo lugar aquí dirigida por el catalán Robira Beleta. Sería de desear que también se publicara en castellano y en Asturias, durante este Centenario. Esperamos que alguna entidad se anime a sufragar la edición. Es preciso que todos los estudiosos de nuestro paisano se sientan respaldados y ayudados. Personalmente deseaba recorrer el escenario de aquella su primera escuela. Una excursión por tierras catalanas con un grupo de amigos me facilitó la visita. El día 23 de agosto de 2000 llegamos a Viella (Lérida). Lés está a unos 6 km. y allí nos encaminamos con el fin de conocer el pueblo, la escuela y el hogar donde pasó tres de sus mejores años. Nos sorprendió el viejo túnel de Viella, tan obsoleto aún para los tiempos en que vivimos. Lés es una villa partida en dos por el Garona, único río catalán que desemboca en Francia. Al llegar preguntamos por Casona a cuantos encontramos. Nos extrañó no hallar prácticamente a nadie que nos facilitara información alguna. Nos dirigimos a la Escuela donde esperábamos encontrar algún recuerdo.
UNA ESCUELA
Una profesora jugaba con los niños en el patio. Le hablamos de nuestra misión pero no pareció interesarse en demasía. Al entrar pudimos ver no sin cierta emoción dos placas conmemorativas de mármol en la fachada de aquel espléndido y sólido edificio, que al decir de R. Richard fue levantado durante la Dictadura de Primo de Rivera, es decir, casi a estrenar. Una de las placas recuerda la estancia de Casona en Lés como Inspector, la otra recoge un poema al río Garona que aparece en “La flauta del sapo”. La primera reza así:
“En esta Escuela Nacional de Les ejerció su magisterio en calidad de inspector el poeta Alejandro Casona por los años 1928-1930 y desde aquí desarrolló una intensa y fructífera labor cultural por toda la tierra del Valle de Arán, que él amó entrañablemente y de la que recibió decisiva influencia su obra literaria. La Exma. Diputación Provincial en recuerdo y homenaje. Lérida, Lés, curso escolar 1970-71”.
Acaso el llamarle poeta, y no dramaturgo, se deba a que fue aquí donde compuso su primer libro de versos, del que está copiado el poema titulado “Garona español” que se puede leer en la otra placa aunque es precisamente uno de los que no aparecen en la edición de Lés:
Bebedor de nieves altas Garona de mis recuerdos, verde sangría de España desde Salardú a Burdeos.
Tres años te vi, Garona, paciendo orilla en mi huerto y traduciendo al francés tu doble hilera de cielos.
Garona de la frontera, tres años te vi pasando de noche un mugir de vacas y estrellas de contrabando.
Te vi nacer en el monte acuchillado de fresnos y desangrado entre mástiles te vi morir en Burdeos...
“Y a la mar tengo que ir...” ¡A la mar de los franceses, a buscar en el azul la flor de tu sangre verde!
Como a mis compañeros les urgía regresar a Viella y lo mío era recabar cuantos más datos mejor, opté por quedarme solo. Fui al Ayuntamiento y me recibió el señor Rufino, concejal de Cultura, todo cordialidad. Le hablé de Casona y dónde podría encontrar gentes que me hablaran de él. Me indicó dos o tres personas. Y tuvo la gentileza de enviarme luego por correo fotocopia de la obra de José Plans, para mí muy conocida ya, pero no por ello menos de agradecer (34). (34).- -Plans, J.J.: Alejandro Casona. (Juego biográfico dividido en una raíz y tres árboles). Ed. Richard Grandío, Oviedo 1965, p. 74.
Fue una suerte dar con la familia Boya. Me dijeron que quien realmente podía informarme era Juanita. Esperé por ella y su encuentro fue toda una sorpresa. Juanita Boya es una mujer excepcional, muy entrada en años pero con una memoria y una vitalidad envidiables. Vive en la Avenida de Los Baños, nº 13, arteria principal de Lés, en la que también vivió nuestro dramaturgo, y regenta un supermercado. En cuanto le hablé del maestro Alejandro se le encendieron los ojos y me dijo: “Tomé parte muchas veces, creo que en todas las obras que representó aquí. El cuadro escénico se llamaba “El Pájaro Pinto” y aún conservo una insignia que llevábamos en el ojal”. Me sacó aún viejos papeles donde se recogen horarios, lugar, y actos a desarrollar. Luego nos dirigimos calle arriba a visitar la hermosa vivienda que habitó la familia Casona durante su estancia, con escalera y arriates a la entrada y las ventanas por las que, en los meses de invierno, había que salir sobre esquís. Tiré unas fotos. Me acerqué después hasta la iglesia a la que Casona con su mujer e hija asistían los domingos y festivos para oír la misa del pueblo, “aún parece que los veo pasar por aquí, por delante de mi casa, a los tres juntos,”, recuerda Juanita. No pude ver al mosén Josep-Maria Ricard, del que esperaba obtener la partida de bautismo de Marta, la hija del nuevo Inspector. Juanita me envió por correo después las partidas de bautismo y nacimiento de la hija del dramaturgo. Les era un pueblo que había crecido por entonces con la llegada de obreros para abrir los túneles incrementándose de ese modo la población infantil. Siempre fue un pueblo muy unido dedicado a las faenas del campo y en donde nunca reinó la política. Alejandro no ejercía de maestro, se dedicaba a visitar como Inspector todos los pueblos del contorno. En cuanto a la vida teatral de Casona aquí, contamos con tres de estos programas editados en la imprenta escolar de Les, dos en 1930 y uno en 1931, que nos dan luz para despejar algunas incógnitas, además de facilitarnos el contenido de aquellas veladas artísticas, representaciones teatrales, conciertos y sesiones de cine que se llevaban a cabo en el Salón Forcada los domingos por la tarde, un local en el que tenían lugar las funciones de los titiriteros que venían de cuando en cuando y que hoy han transformado en un Hotel.
EL PÁJARO PINTO
El “Cuadro artístico” llevaba el nombre de “El Pájaro Pinto” y no La Pájara Pinta, que sí era la canción popular con la que los componentes solían terminar los actos, según programas, y de ahí quizá la confusión en varios trabajos y biografías (35). (35).- Sáinz de Robles. F. C.: Alejandro Casona. Obras Completas, t. I, Prólogo, p. XVI, nota 7. Plans, J.J. ob. cit. p.74.
En el de la 5ª función viene el logotipo del cuadro artístico, una especie collage en color verde oscuro en el que se enmarca una pequeñita y clásica pajarita de papel. La canción con la que se terminaba la función la recuerda aún J. Boya que nos la recitó emocionada: “Estando la pájara pinta sentadita en el verde limón con el pico picaba la hoja con la hoja picaba la flor. Ay, mi amor. Me arrodillo a los pies de mi amada porque me da la gana, me arrodillo a los pies de mi amante me arrodillo porque es fiel y constante. Dame la mano, dame la otra, dame un besito salada en la boca. Dése media vuelta, dése vuelta entera, daré unos pasitos atrás con toda reverencia que no, que no, que no que no me da vergüenza que sí, que sí que sí que resalada te quiero yo a ti” (36). (36).- Así la recordaba y así nos la recitó y cantó J. Boya en 2001. Y así la recoge el Cancionero leonés de Miguel Manzano, Volumen II tomo II, pág. 261 nº 1005 a.
La versión asturiana que recoge B. Vigón difiere un tanto de la casoniana: “Cantaba la pájara pinta a la sombra de un verde limón. Con el pico picaba la hoja, con el pico picaba la flor. ¡Aire! Cuando veré a mi amor. ¡Aire! Cuando lo veré yo” (37). (37).- Vigón, B.:. Asturias. Folklore del mar. Juegos infantiles. Poesía popular. Estudios históricos. Biblioteca Popular Asturiana. Oviedo 1980, pág. 96.
La población escolar se incrementó, como queda dicho, durante este tiempo debido a la afluencia de familias de obreros que vinieron a Viella a trabajar al túnel de dicho nombre y que une la capital del Valle con el resto de España. Casona supo aprovechar esta mano de obra infantil para su tarea pedagógica. Esa es la razón de que en aquel tiempo la población fuera notoriamente superior a la actual. Aunque carecemos de los dos primeros programas, (PRIMERA, Y SEGUNDA FUNCIÓN) donde acaso vengan alguna de las obras en aranés que se atribuyen a Casona, transcribimos, debido al interés que revisten, el contenido de los tres restantes que son con los que contamos.
“TERCERA FUNCIÓN.- El domingo 7 de diciembre (1930), a las nueve en punto de la noche en el salón Forcada. PROGRAMA: 1º Sinfonía. 2º. El entremés del siglo XVII, original del Príncipe de la literatura española Don Miguel de Cervantes, LA CUEVA DE SALAMANCA. Reparto: Leonarda: Mª Luz Bustíndui, Cristinica: Cristina Medán. Pancracio: Sebastián Font, Estudiantes: Esteban Ballesteros, Sacristán: J. L. Bustíndui, Barbero: José Orrit. 3º. Las hormiguitas. (Canción rítmica catalana.- Llongueras). 4º. EL CERROJAZO. Comedia, de los señores S. y J. Álvarez Quintero, Reparto: Belén: Elenita Barés, Pastorcita: Juanita Boya, Dionisio: E. Ballesteros. 5º. Canciones populares españolas, acompañadas al piano por D. Pedro de Bustíndui: 1- La pirroquia (Extremadura). 2-El carbonero (León). 3- Giraldilla y danza del pandero (Asturias). 4- El triquitrí (Aragón). 5- Tres hojitas, madre (Asturias). 6- El adiós de Iparraguirre (Guipúzcoa). 6º. La comedia de costumbres locales, en un acto, hablada en aranés: ERA VIGILIA DE SAN JOAN. Reparto: Magdalena: Mª Luz Bustíndui. Carmeta: Antonia Busquet, Marieta: Juanita Boya, Toña: Cristina Medán, Joanet: Andrés Manzanares. Lladre (ladrón): J. J. Bustindui. 7º. Canciones catalanas: 1- La filla del marxant. 2- La pastoreta. 3-Llevantina (Sardana llarga.- V. Bou). 8ª- FINAL: Estaba la pájara pinta... Masa Coral: NIÑOS: Josefina Boya, Rosalía Comballé; Teresa Copblanch, Manolita Torres, Conchita Forcada, Felisa Viló, María Carrera, Rafaela Medàn, María Bersach, Antonia Boya, Magdalena Barrau, Mª Victoria Ozalla, Juanita Torres, Josefina Fernández. Casimiro Boya, Manolo Boya, Restituto Combalié, Enrique Navarro, José Peremartí, Francisco Torres, Amalio Viló, José Alacaraz. SEÑORITAS: Gertudis Boya, Juanita Boya, María Luz de Bustíndui, Antonia Busquet, Felipa Busquet, Marieta Carrera, Cristina Medán, Conchita Sísrat, Isabel Alacaraz y Angelita Manzanares. SEÑORES: Esteban Ballesteros, José Luis de Buntíndui, Emilio Capdevila, José Orrit y Sebastián Font. Precios: Delantera balcón o de patio: 3 ptas. Sillas de balcón o de patio 2 ptas. Entrada General: 1 pta”.
El domingo día 21 de diciembre de ese año 1930 con el mismo nombre de “EL PÁJARO PINTO” tiene lugar en el salón Forcada la:
“CUARTA FUNCIÓN: 1º-Sinfonía 2º. SOLICO EN EL MUNDO. Entremés baturro, de los señores S. y J. Álvarez Quintero Reparto: Manolica, Mª Luz Bustíndui, Pacorro: Esteban Ballesteros. 3º. Canciones populares españolas, acompañadas al piano por D. Pedro de Bustíndui: 1-Díme la copla, Jimena... (Poema de Enrique de Mesa, con glosa musical del maestro Benedito), 2-Serrana (Ávila), 3-Tum tu run tum (Castilla la Vieja), 4- Vite, vite (Asturias), 5- Seguidilla (La Mancha), 6- Cataliñ (Guipúzcoa) 4º. EL DÍA DE REYES. Zarzuela infantil en un acto, de Moncayo y Penella, Reparto: (Niños) Luisa: Josefina Boya, Rosa: Rafalea Medán, Carmencita: María Victoria Ozalla, Conchita: Lolita Torres, Bartolo: Casimiro Boya, Toribio: Restituto Combalié, Juanito: Enrique Navarro, Pepe: Manolo Boya.- Coro infantil 5º. Canciones catalanas: 1- Mañanitas de Mayo, 2- Los tres tambors. 3-L’emigrant (música de Vives, poema de Mosén Jacinto Vrdaguer). 4- Llevantina (Sardana de Bou, a petición). FINAL: Estaba la pájara pinta...
(La Masa Coral, la componen los mismos miembros que en la representación anterior). Siguen rigiendo los mismos precios, y se añade entrada para niños: 0,50). Solico en el mundo, de los Quintero tiene la curiosidad de desarrollarse en un pueblo llamado Canales, de Aragón. En Canales de León compuso Casona algunas de sus obras y allí vivió y murió su madre Faustina. El día de Reyes, apropósito (sic), en un acto, dividido en tres cuadros, orignal de Manuel Moncayo. Música de Manuel Penella, fue estrenado en el teatro Apolo, de Madrid, el 28 de diciembre de 1907. Está editado por la Sociedad de autores Españoles y publicado en Barcelona por la Biblioteca “Teatro Mundial” s/f. El último programa que aparece en la Exposición llevada a cabo en la Biblioteca Pérez de Ayala es la del domingo día 1º de febrero de 1931 en el mismo salón Forcada. En él hallamos la:
“QUINTA FUNCIÓN 1.-Sinfonía 2º- La famosa novela estudiantil de Pérez Lugín, escenificada en cuatro actos por Manuel Linares Rivas LA CASA DE LA TROYA Acto 1º. En la carretera de Pedriña. 2º En la Casa de la Troya. 3º En la Plaza de Platerías; y 4º En el Pazo de Faramello.- (La acción en Santiago de Compostela) Reparto: Carmiña: Mª Luz de Bustíndui, Moncha: Juanita Boya, La Galana: Antonia Busquet, Ventera: Isabel Alacaraz, La vieja: Cristina Médan, La Ofrecida: Angelita Manzanares, Doña Segunda: Gertrudis Boya, Manuela: Conchita Serat, Una señora: Marieta Carrera, Don Gerardo: Alejandro Rodríguez, Barcala: Esteban Ballesteros, Panduriño: J. L. de Bustíndui, Augusto: Rafael R. Barguilla, D. Laureano: Sebastián Font, Eudvigio: Emilio Capdevila, Nietiño: José Ané, Samoeiro: Andrés Manzanares, Manolo: José Orrot, Pitouto: Francisco Alcaraz, Madeira: J. Mª Manzanares, Carballo: J.L. Bustindui, Ventero: Benito Casals. Muñeiro: E. Capdevila, Mozos del pueblo. (Gerardo en Casona, y Carmiña en Mª Luz Bustíndui son los que llevan el peso de la obra). 3º- Canciones populares españolas, acompañadas al piano por D. Pedro de Bustíndui: 1.- Cancionero báquico vasco: a) Mi mujercita. b) El sábado a la noche. c) ¡Marichu, Marichu! (Armonía de R. Mª Azcue). 2.- La Rapacina (rapsodia asturiana). Canción de pandero (León). 4.- La filadora (popular catalana). 5.- ¿Per qué estás trista? (sardana). FINAL: Estaba la pájara pinta... Masa coral compuesta por: NIÑOS: Josefina Boya, Manolita Torres, Felisa Viló, Alicia Punsola, Herminia Barés, Isabel Bernadets, Amparo Sabi. Casimiro Boya, Manolo Boya, Restituto Combalié, Francisco Torres, Amalio Viló, José Alcaraz, Pepe Gallart y Jacinto Gallart. SEÑORITAS:- Gertrudis Boya, Juanita Boya; María Luz de Bustíndui, Antonia Busquet, Marieta Carrera, Cristina Medán, Conchita Sirat, Isabel Alcaraz y Angeliza Manzanares. SEÑORES:- Esteban Ballesteros, José Luis de Bustíndui, Emilio Capdevila, José Orrit, Sebastián Font, José María Manzanares, Francisco Alcaraz y José Ané. Precios los mismos que en la tercera. No hay entradas de 0,50”.
ACOTACIONES AL MARGEN
Unas notas explicativas sobre algunas de las representaciones teatrales anteriores acaso nos pueden ayudar a comprender un poco más el teatro de Casona o darnos alguna pista en la elección de su temática.
La Cueva de Salamanca que aparece en la Tercera función tiene el siguiente argumento: Pancracio, el marido de Leonarda tiene que salir de viaje y esta lo despide con una pena fingida, pues a continuación invita a su amante y al de su criada Cristinica, que son el Sacristán y el Barbero del pueblo. Pero se les une un estudiante que pide dormir en el pajar esa noche. Estando la cena preparada regresa inesperadamente el marido y los amantes tienen que esconderse. El estudiante dice ser mago y lo prueba haciendo salir a escena dos diablos que toman la forma del sacristán y del barbero. Parece que ya acariciaba la idea del diablo en el teatro...
De la relación de Casona con los hermanos Quintero es curiosa la confesión que recoge el periódico republicano Luz el día 12/12/1933 donde declara que es a estos dos autores a quienes de algún modo debe su vocación al teatro: “Acompañaba yo todas las tardes a algunos amigos al Conservatorio de Murcia... donde, a manera de ejercicios se daban representaciones teatrales, y un día, faltando intérpretes... me ofrecieron un papel en una obra (no se dice cual) de los hermanos Quintero, papel que acepté y tras él vinieron otros y la afición a mí, al punto de que me matriculé en una clase de Declamación... Y de este regusto que sacaba al teatro nació mi primera obra escrita para la escena...” (38). (38).- Insuela. A.F.: BIDEA, nº 140, p. 493. En manos de la familia está una obra escrita a máquina y bellamente encuadernada que, por el tinte de los Hermanos Quintero que la envuelve, bien pudiera ser esa opera prima de la que nos habla el dramaturgo.
Hay más obras que no aparecen en los programas de que disponemos, una es “Los chorros del oro” que recordaba Juanita y otra la que cita en su artículo R. Richard: “El pobre Valbuena” de Arniches y García Álvarez (39). (39).- Rodríguez Richard, J.: Las Provincias, 25 de setiembre de 1966.
También se representaron cuadros de Navidad, El día de Reyes, de Moncallo y Penella, en los que tomaban parte, según la informante, “niños vestidos con su zamarra de cordero”. Desconozco si el profesor William H. Shoemaker, sabía de la interpretación de Casona en la versión dramática de La casa de la Troya a la que alude cuando la compara con Nuestra Natacha (40). (40).- A play dealing with student life was nothing new. Linares Rivas had made a popular success of the equally popular novel of Pérez Lugín, “La casa de la Troya”. And just the season before Casona's play, Luis Fernández de Sevilla and Rafael Sepúlveda had presented Madrid with their “Estudiantina”. But these plays are little more than picturesque, costumbristically amusing, and perhaps a bit silly. Introducción a la edición norteamericana de Nuestra Natacha.* Nueva York, Appleton- Century – Crofts 1947, p. XXIII (*).
Creo que es un dato por lo menos curioso.
Finalmente se habla mucho de que nuestro dramaturgo compuso varias obras en aranés. No hemos podido dar con el texto de ninguna. El aranés tiene una fonética suave sin apenas inflexiones ásperas y pertenece a la familia de lenguas de Oc, siendo una modalidad gascona de Comenge con algunas características propias, según rezan los folletos explicativos. Ya hemos dicho que en Lés se filmó La Dama del Alba, drama que se desarrolla en torno a la mágica noche de San Juan. Y por si ello fuera poco aún le da más protagonismo el hecho de ser San Juan Bautista el patrono de Lés, al que se le honra con fiesta mayor, foguera y ritual. Decíamos que no conocemos ningún texto de las obras en aranés. Sin embargo leyendo atentamente el programa de la TERCERA FUNCIÓN aparece en él un título: “Era vigilia de San Joan”. Se trata de una de esas obras escritas por el autor de La flauta del sapo, como veremos luego.
LA FOGUERA DE SAN JUAN EN LÉS
Antes de hablar de la obra veamos algunas costumbres aranesas en torno al patrono del lugar. Las fiestas de San Juan y la noche con su tradicional foguera, de tanta tradición en Asturias, también fueron presenciadas por Casona en Lés y sin duda, conociendo su pasión por todo lo tradicional, tomó parte en ellas. Se conoce esta celebración sanjuanera aquí como “La fiesta del fuego” o “Crema deth Haro”. Es la tradición más popular y más esperada por las gentes de Lés. Colocan en medio de la plaza frente al templo parroquial el “haro” o tronco de un abeto de unos 12 m. de altura. Desde el 29 de junio, festividad de San Pedro que es el día en el que hacen la plantada, presidirá la vida de la villa hasta el día de la quema. La plantada se lleva a cabo por todos los hombres del pueblo ayudados con cuerdas. En documentos gráficos más modernos se pude observar que el “Haro” se compone de varias piezas verticales de madera, ensambladas convenientemente entre las que salen unos tacos de modo que se puede trepar por ellos hasta la cúspide... Después de la quema los vecinos recogen las cenizas del “Haro” y se las llevan a sus casa para ahuyentar los malos espíritus, o las derraman en sus huertos y sembrados a fin de tener aquel año una buena cosecha. Antes de iniciarse el fuego el mosén o párroco del lugar lo bendice con un rito que tiene sobre sí años de tradición y de magia, de la que la Iglesia se libra difícilmente en estas celebraciones ancestrales con reminiscencias precristianas. Se puede decir por tanto que también aquí la noche de San Juan es la protagonista.
Con el título en aranés entre manos me puse al habla por teléfono con Juanita Boya. Fue sólo escuchar “Era vigilia de San Joan ” y hacerle recordar la obra y confirmarme de inmediato que, en efecto, el texto había sido escrito en castellano por Casona, pero traducido al aranés por Pedro Bustíndui, un prestigioso abogado vasco, perteneciente a una familia de músicos, y que aparece acompañando al piano en varias ocasiones las canciones que interpreta el coro en el que toman parte algunos de los Bustíndui. D. Pedro tenía un hermano llamado Luis (41), (41).- Un José Luis Bustíndui aparece de padrino representando a A. H. Catá en el bautismo de Marta Isabel Francisca, aunque pudiera tratarse también de uno de los seis hijos de don Pedro. músico de profesión, que por entonces estaba haciendo una gira de conciertos por Grecia. Se enamoró de una griega y se quedó a vivir en Atenas. Del matrimonio nació una hija de nombre Julia que, al dominar perfectamente las dos lenguas: el griego y el español, con el tiempo sería la traductora al griego de algunas obras de Casona (42). (42).- Plans, J.J.: Ob. cit., p. 74.
El argumento de la obra en aranés Era vigilia de san Joan, en palabras de Juanita, versaba sobre una chica, que encarnó ella misma, llamada Marieta, en busca de novio, Joanet, que lo encarnaba un muchacho entonces, hoy fallecido, llamado Andresito Manzanares. Es costumbre aquí acudir a San Juan, como en otros lugares se acude a San Antonio, que en esto ambos santos suelen ser muy milagreros (43). (43).- Juanita Boya recuerda que la juventud acostumbraba a subir desde Lés hasta la ermita de San Juan, situada cerca de la pequeña localidad de Caneján, al final del Valle de Toran, en el límite con Francia, en torno a la cual tenía lugar la romería el 24 de junio con todo un ritual de costumbres, tradiciones, promesas y peticiones, entre ellas la de suplicarle al santo un novio por parte de las chicas casaderas.
Pero tenía dos criadas mayores Toña y Carmeta que se pasaban la vida criticando, una dedicada a coser y a repasar calcetines y la otra a planchar. Estando en sus críticas a una se le olvida la plancha sobre la mesa y quema la camisa del señorito con el disgusto consiguiente. Aparece también un ladrón que les roba las gallinas mientras ellas parlotean... Al final Marieta consigue de san Juan el novio deseado. Todo ello se desarrolla en torno a esa mágica noche sanjuanera. Nuestra interlocutora nos repite que ya no se acuerda de muchas cosas, aunque sí el hecho de que al terminar la función “el local se venía debajo de los aplausos recibidos”. De todas formas el dar al menos con el título y esa especie de guión puede ser un primer paso para seguir en la búsqueda de alguna obra más de este estilo. Abundando en ello no deja de ser interesante también que el único escrito que conservamos de D. Gabino Rodríguez, trabajo que sin duda tiene un acentuado sabor casoniano, verse todo él sobre este mismo tema y se haya escrito por las mismas fechas (1930). Se titula “Fuego y agua de San Juan”. Y al hablar del fuego dice: La fiesta de San Juan se celebra cuando el trigo se dora y el verano se enciende sobre la tierra, es la fecha en que la celebraban los hombres antiguos consagrándola al solsticio de estío; la época del calor abrasador, cuando los rayos del sol caen como serpientes encendidas sobre las cosechas de junio. Por eso se celebra con fuego, y en la noche blanca de estrellas se encienden al Padre Sol los troncos secos de las encinas, las ginestas de flores amarillas y las árgomas punzantes del bosque. Entonces las hogueras de la tierra reflejan en la noche, multiplicada hasta el infinito, la imagen temible del sol de estío, y hombres y mujeres trenzados de las manos, danzan a su alrededor entonando himnos de sabor religioso al son antiguo de la gaita. En Asturias es hoy donde más pura se conserva la tradición de esta fiesta; tanto, que más parece fiesta típicamente asturiana que fiesta universal; y nuestros romances y canciones de esa noche resuenan al celebrarla en las tierras más distantes. Y por eso dondequiera que la presenciemos, a través de sus hogueras y sus danzas en rueda, nos hace recordar la voz amiga de nuestra gaita y de nuestros ijujús valientes; las melodías alegres de nuestros niños: “A coger el trébole, el trébole, el trébole...!” o los coros solemnes de los hombres cuando la media noche ha pasado y las llamas comienzan a apagarse: “Señor San Juan; en la foguera ya no hay que quemar...” (44). (44).- Los maestros asturianos. Asturias. Libro escolar de lectura... Oviedo 1930, pp. 28-30, y Biografía y escritos de Faustina Álvarez..., pp. 26-29.
Desde aquí queremos dar las más expresivas gracias a nuestra informante Juanita; sin su colaboración hubiera sido imposible recoger muchos de estos datos.
LA IMPRENTA ESCOLAR
El ambiente en la enseñanza libre tal como la concebía Casona se había enrarecido a raíz de la Dictadura de Primo de Rivera. En concreto en Lérida fueron depuestos algunos maestros como Pepita Uriz. En Madrid Ortega y Gasset dimite como catedrático de la Universidad en 1929. Sin embargo volvería a resurgir aquella inquietud libertaria en 1931 con la llegada de la II República. Casona, aunque un tanto ajeno a los avatares políticos no ceja en su tarea pedagógica y así, además del cuadro teatral funda en Lés un periódico escolar titulado El Valle de Arán. Tenemos otra publicación con el mismo título, editada en Viella y que debo a la amabilidad de Josep Mª Cuenca Flores. Esta es una “Publicación Patriótica y defensora de los intereses morales y materiales de la comarca” con las siguientes indicaciones bajo el escudo del Valle, y dos dibujos ovalados de la comarca: “Este número ha sido sometido a la censura” “Número suelto 25 cts., atrasado 30 cts.” Redacción y Administración – Paseo de Francisco Caubet /(Casa Pinós). Año I. Viella, 20 de julio de 1924. Núm. 2. Recoge una foto del séquito y autoridades presenciando el desfile de S. M. el Rey Alfonso XIII desde el balcón de la casa de la villa de Viella, una alocución de Delegado gubernativo a los araneses y una crónica del viaje real. Pero para nuestro propósito lógicamente la que reviste interés es la publicación de Alejandro uno de cuyos números está en el archivo de los herederos y su representante Luis Miguel Rodríguez a quien hay que ir siempre en busca o en confirmación de datos. Es un periódico que se publicó en Les para todo el Valle a partir de enero de 1930. Sólo contamos con un número. No sabría yo precisar quien fue el primero que introdujo la imprenta en las escuelas de esta zona puesto que por estas fechas un hermano del pedagogo libertario Félix Carrasquer funda en la escuela de un pueblo de Huesca al pie del Pirineo otra imprenta en la que publica una revista escolar titulada “Sencillez” (45). (45).- Carrasquer, Félix.- Una experiencia de educación autogestionada. Escuela “Eliseo Reclús”. Años 1935-1936. Barcelona 1981, pág. 23.
En 1933 viene a “L´Escola d´Estiu” a explicar técnicas a emplear en las imprentas escolares el gran pedadgogo Celestino Freinet (1896-1966) creador de la escuela convertida e n imprenta que como vemos esta ya venía funcionando hacía algunos años. En Lés la había introducido, según viene reseñado en la plaqueta del nº 2 de El Valle de Arán, D. Isaac Faro de la Vega, como fundador de la Imprenta, el Inspector a quien vino a sustituir Casona. Por tanto Alejandro Rodríguez no fue el que la introdujo sino el fundador del periódico como también se aclara en la publicación. Casona es nombrado para el nuevo destino en febrero de 1931; si la publicación es mensual y exceptuamos los dos meses de verano, es de suponer que se hayan publicado unos doce números al menos, bajo su dirección. Y una vez en marcha barruntamos que su sucesor mantendría la publicación por algún tiempo. Son pequeñas lagunas e interrogantes a despejar. Uno de los que más abogaron por emplear este medio fue Herminio Almendros inspector también en el Valle de Arán, luego en Barcelona. Nacido en un lugar de la Mancha, fue el sucesor de Casona. Coincidirán más tarde en dicho valle con motivo de las Misiones Pedagógicas. Exiliado en La Habana promueve allí el método Freinet y publica La escuela moderna. En el prólogo dice su hija Mª Rosa: “... durante la guerra civil española se refugió en Francia y muy pronto, gracias a las gestiones de su entrañable amigo Alejandro Casona, pudo pasar a Cuba, como exiliado, en 1939” (46).
(46).- Herminio Almendros. La escuela moderna. ¿Reacción o progreso? Editorial Ciencias Sociales. La Habana 1985, p. 5. Estando de inspector ya había publicado otra obra: La imprenta en la escuela, Madrid 1932. Y más adelante “mi padre... como no tenía más que su inteligencia y su pasión por la enseñanza, las repartía a manos llenas, como quien reparte pan. Esta imagen me viene quizás de un proverbio que corría a menudo en mi familia, una frase de Alejandro Casona que advertía: ´No es lo mismo predicar que dar trigo´”. Vemos pues la familiaridad con que Casona se pasea por la casa de su amigo, y que a su vez es correspondida por Casona en varias ocasiones (47). (47).- Por ejemplo en la “Nota preliminar” al Retablo Jovial se puede leer: “La Farsa del Corregidor me llegó por primera vez en forma de apólogo oriental, recogido del dialecto cairota y divulgado en las escuelas de España por mi fraterno amigo Herminio Almendros en su libro ´Pueblos y leyendas´...” (O. C. t. II p. 500).
Ignoro por qué en alguna publicación se afirma que este texto lleva un prólogo sin firmar. El libro refleja el pensamiento cubano actual en materia de educación sin hacer ni una sola alusión a su labor en España. Sus tesis han sido duramente contestadas por su hijo el cineasta Néstor Almendros (48). (48).- El País . Opinión, 13 -III- 1963, pág. 11.
Volviendo al tema de la imprenta, con ese número dos de El Valle de Arán a la vista, vemos que es un periódico en pequeño formato. Encuadrado en una viñeta presidida por el escudo de Les (un lirio sobre barras) está la leyenda: “El Valle de Arán”, en letra más pequeña: “Periódico escolar”, y aún en letra menor: “Redactado y tirado por los niños de las escuelas aranesas”.- En el encabezado se lee: “Publicación mensual.- Lés, 1 de Febrero de 1930. Año I -Núm. 2.- Fundador de la imprenta: D. Isaac Faro de la Vega. Fundador del periódico: D. Alejandro Rodríguez.
CONTENIDO
El periódico consta de cuatro páginas con colaboraciones de los alumnos en casi todas. Así: Aventuras del Quijote. El Yelmo de Mambrino, por Rafael Jiménez (1ª de Lés). El cuento del rebuzno, por Pura Solano Mur (Aubert). Los Héroes: Guillermo Tell, por Bnejamín Becerro (1ª de Lés). Los Grandes hombres: Eduardo Jenner, por José Coret (Caneján). Es interesante el trabajo del niño Manuel Barés (Aubert) pues nos cuenta El diario de clase. Lo transcribo por el interés que reviste al darnos a conocer el programa a desarrollar en la escuela del futuro dramaturgo un día cualquiera: “Hoy lunes tengo que hacer yo el diario de clase y es la segunda vez que lo hago este año. Ayer domingo fuimos a misa: hicimos una procesión por el cementerio para bendecir las candelas. Por la tarde bautizaron a un niño. Había mucha gente, y le pusieron José María. Hoy hemos hecho un ejercicio de redacción de la historia de una flor. Tenemos para lecciones: Aritmética que habla de los números romanos; Geometría y Fisiología. Por la noche leemos un libro muy bonito que hizo un italiano. Es el diario de un niño; se llama “Corazón”. Incorpora en la página una canción popular de Santander que empieza: “A la mar se van los ríos, paloma revoladora...”. Y un texto del libro “Historias naturales” de Jules Renard titulado: Los poetas del niño. Una familia de árboles. Marcelo Coret (Caneján) recoge Costumbres y tradiciones del Valle. Al hablar de las bodas escribe: “En mi pueblo se celebran algunas costumbres; una de ellas son las bodas. Cuando se casa una mujer forastera con un novio de aquí es costumbre hacerle las chicas una “garlanda” -guirnalda- de flores y palma. Cuando sube por la cuesta la van a esperar y le cantan cánticos muy bonitos. Al llegar al pueblo, si tiene algún pariente se va a su casa, y si no a la iglesia. Entonces allí hacen el casamiento y cuando sale, las mozas la esperan a la puerta teniendo la garlanda con un lazo; el novio lo corta con unas tijeras. Los mozos la acompañan: si es lejos la casa la acompañan hasta debajo del pueblo; si es cerca, hasta la puerta. Y la noche anterior le hacen la serenata”. El periódico escolar tiene una sección dedicada a Ciencia recreativa con un problema “La trepa del caracol” en donde se mezcla poesía y ciencia: “Lentamente trepa un caracol por el tronco de una parra en busca de unos pámpanos que hay en lo alto. Cada hora avanza 4 metros y retrocede tres. Los pámpanos están a una altura de 20 metros ¿Cuánto tiempo tardará exactamente en llegar a ellos?” Viene luego una descripción del papel mágico y solución al problema planteado en el número anterior titulado “Los fugitivos”. En ella podemos adivinar que se trata de un problema parecido. Enseñar deleitando parece ser su lema. Dice como solución: “Son precisos 9 viajes (ida y vuelta) del siguiente modo: 1º los dos niños, 2º un niño, 3º un hombre, 4º el otro niño, 5º los dos niños, 6º un niño, 7º el otro hombre, 8º el otro niño, y 9º los dos niños”. Termina con una especie de encuesta entre los niños titulada Problemas de la imaginación con la siguiente pregunta: “Si un niño creciera abandonado en una isla desierta ¿cómo llegaría a ser hombre?” (Parece como un anticipo al tema de “La tercera palabra”). Las repuestas son más de una veintena procedentes de todos los pueblos del Valle: Arties, Bosost, Aubert, Cabneján, Salardú Gausach, Les... . Entresacamos algunas: “Se parecería a los monos y no aprendería más que los chillidos de los animales”, “Andaría desnudo y gritaría...” “Cuando muriera se lo comerían los lobos”. “Se haría instrumentos y armas de piedra”. “No sabría nada de medicina”. “Estaría lleno de pelo y comería carne cruda...”. etc. A veces da la sensación que algunas ideas de Casona están sacadas de estas frases, por ejemplo en lo de comer carne cruda que fue nada menos que Levi Straus quien afirmó que el “cocinar hizo al hombre” , en palabras de Faustino Cordón. El antropólogo francés le dedica todo un libro (49). (49).- Levi Straus: “Lo crudo y lo cocido”, Mythologique II, Plon, Paris 1964. aunque en ello se les adelantó Casona en una de sus obras, Nuestra Natacha (1936): Dice el oso Atta: “... los hombres. Son débiles y verticales... Se creen superiores a nosotros porque cuecen la carne antes de comerla” (50). (50).- Sáinz de Robles, F.C.: O. C., t. I p. 448.
De todas formas parece que no casa el tipo de impresión con unas declaraciones de Casona al periódico Luz 12-12-1933 (51), (51).- F. Insuela,A. BIDEA, nº 140 p. 493. donde afirma que empleó “una imprentilla de juguete, que me servía también para familiarizar a los niños con los útiles tan preciados por Gutenberg”. A no ser que usara esta únicamente para imprimir los 115 ejemplares de La flauta del sapo, (cien en papel règistre y 15 en papel couché, que pasó de contrabando desde Francia para la tirada), un libro encuadernado por él mismo, con una cubierta simple, sin más adorno, en donde estampó por primera vez su seudónimo de Casona, y otra imprenta mayor y más moderna para el periódico. Pero sin ser un experto en la materia, simplemente comparando la impresión de ambas publicaciones, la del libro de poemas y la del periódico (una y otra las he tenido en la mano) se ve que es una misma imprenta y que el llamarla de juguete es una licencia poética más. Esta imprenta aún se conserva (ver documentación gráfica) en un aula que está precisamente bajo las placas que recuerdan la estancia del “poeta” en Lés. Uno de sus maestros en la Escuela Superior, don Luis de Zulueta, con quien ya hemos visto que le unía cierta amistad, fue un destacado republicano. El maestro don José F. Artime, con quien, según él, aprendió a leer en Miranda, también lo era y así se manifestó en varias ocasiones. No es aquí el lugar para determinar el grado de adhesión de Casona a la República. Solamente apuntaremos un detalle. Al hablar en el Informe de la Misiones sobre el servicio prestado por el gramófono entre el vecindario y las escuelas de Besullo y el contorno termina diciendo: “... se da audición semanal a niños y niñas reunidos en esta escuela, sin contar otras sesiones de Geografía para marcar las diferencias entre las distintas regiones españolas, por su música y cantos típicos. Prefieren siempre los cantos regionales, y cuando son del país entusiasma a la clase infantil que prorrumpe en ¡Vivas a la República!. También piden música rusa” (52). (52).- Misiones Pedagógicas. Septiembre de 1931–Diciembre de 1933. Ediciones El Museo Universal. Edición a cargo de Mª Dolores Cabra Loredo. Madrid 1992, p. 80.
Algo parecido se dice en las llevadas a cabo en Lés y otros lugares, detalle al que, estando vigente entonces la República, tampoco habrá que darle más importancia que la debida.
Quise recoger todo el temario de este número, pues acaso queden muy pocos más, a fin de poder dar una visión lo más completa posible del maestro que fue nuestro Alejandro y entrever los métodos que empleaba en la enseñanza, sin duda muchos de ellos copiados de su madre Faustina, como lo del diario escolar, que en Miranda la maestra llamaba “Libreta de cosecha propia” o “Problemas de la imaginación” que también practicaba en su escuela el maestro Artime.
Contamos también con el documento que nos indica la fecha de salida y que fue expedido por la Dirección General de Primera Enseñanza, Sección central, el día 9 de enero de 1931, mucho más simple y conciso que el anterior y que dice: S.M. el rey (q. D. g.) ha tenido a bien nombrar a Vd. en virtud de traslado, inspector de primera Enseñanza de la provincia de Oviedo. Del Real orden comunicada por el Exmo. Sr. Ministro lo digo a Vd. para su conocimiento y efectos. Dios guarde a Vd. muchos años. Madrid, 9 de Enero de 1931. Hay un cuño que dice: Inspección de 1ª Enseñanza del Valle de Arán, Nº 7 y escrito a pluma: 25-Enero. 1931. En el mismo documento de toma de posesión expedido por la alcaldía de Viella el 1º de setiembre de 1928, firmado por el alcalde Manuel Abiró viene la diligencia del cese en el valle leridano en estos términos: “Con esta fecha y en virtud de concurso de traslado, resuelto por R.O. de nueve de enero último, ha cesado en su cargo de inspector de primera enseñanza del valle de Arán Don Alejandro Rodríguez Álvarez para pasar a prestar sus servicios a Oviedo. Les 28 de febrero de 1931. El Alcalde Mario... El día 1 de febrero, domingo, aún tuvo lugar en Lés una de las representaciones de su cuadro artístico con La casa de la Troya en la cual toma parte activa representando el personaje de Gerardo de la obra, como hemos visto. Lo sorprendente es que no se haga ninguna alusión en el programa a la marcha del Inspector en dicha representación. Dado el afecto que le profesaba el pueblo de todo el Valle, no deja de ser un tanto desconcertante. Entre estas dos fechas desarrolló su labor pedagógica que aquí hemos tratado de rescatar o recuparar. (18-8-28 al 9-1-31). Su permanencia como Inspector de Oviedo dura prácticamente todo el año de 1931 desde enero hasta el 18 de diciembre que es nombrado Inspector de la zona de Madrid: “ Ministerio de Instrucción pública y Bella Artes.- En virtud de concurso –oposición y por orden ministerial de esta fecha ha sido D. nombrado Inspector de 1ª enseñanza de la provincia de Madrid. Lo que comunico a V. para su conocimiento y satisfacción. Madrid 16 de Diciembre de 1931. El Director General.” Es durante este periodo en Oviedo cuando funda el ya citado periódico de tendencia republicana Víspera, (1931) del que no hemos podido ver ejemplar alguno, y cuya existencia fue muy efímera.
REGRESO DE CASONA A LES
Pero volviendo a setiembre de 1932 vemos a Casona tomando parte en las Misiones Pedagógicas del Valle de Arán (Lérida) y con él un grupo de maestros enumerados por Carrasquer en su obra (53). (53).- Ibid. pág. 23. y que aparecen también en las Memorias con Florentino Torner, el propio Casona y José Tapia en octubre de 1932 y más tarde en Bonansa (54). (54).- Patronato de Misiones... Madrid, 1934, pág. 20.
Entre ellos aparecen el citado Herminio Almendros, inspector de Lérida; José Tapia, maestro de Monteliú, etc. Casona, por tanto, no se fue definitivamente de Lés. Regresa al Valle de Arán con las Misiones Pedagógicas el día 18 de setiembre de 1932. En los Informes preparados por Dolores Cabra Loredo (Madrid 1992) se recoge la actuación de Casona inmediatamente después de haber actuado en Besullo con sus hermanos José Rodríguez maestro nacional de Moledo, Siero, Matutina, doctora en medicina, su hermana Teresa inspectora de Primera Enseñanza en León y su padre Gabino director de la Escuela Graduada en Oviedo (p. 19-20). Antes de pasar a su actividad en el Valle de Arán veamos, por ser tan próxima, la que lleva a cabo en Besullo. Dice a este propósito el informante después de citar las parroquias en las que actúan que “hay una disposición favorabilísima a la Misión acentuada en cordialidad por el hecho de ser casi todos los que en ella actúan hijos de aquel pueblo, una zona pobre y sin comunicación” (55). (55).- Misiones pedagógicas... p. 20.
Cuatro miembros de la familia actuando en Besullo denota el afecto de Casona por su pueblo natal. Tenemos el programa que en esa fecha tuvo lugar y que transcribimos por si un día alguien se animara a repetir allí algún acto cultural de esta naturaleza. La sesión tiene lugar de noche en la plaza pública un 20 de agosto de 1932. El temario es el siguiente: 1.- Pueblos cazadores, pastores, agricultores. Industrialización moderna de estas actividades. Proyección de la película: “Ganado lanar”. 2.- El Cid en la Historia y en la Poesía. El Poema del Mío Cid. Lecturas. La Jura de Santa Gadea (romance) y “Castilla” de A. Machado. 3.- Los volcanes. Proyección: “Islas Hawai”. 4.- La poesía en la escuela. Tagore. Lecturas: “Poemas de la Luna Nueva”. 5.- El Renacimiento. Proyección: “Tesoros artísticos del Vaticano” (durante la proyección audición de cantos gregorianos: coros de la Abadía de Solesmes. 6.- Música descriptiva. Audición comentada: “En las Estepas del Asia Central” (Borodine), “La mañana” (Grieg). 7.- Poesía moderna. “Los motivos del lobo” (Rubén Darío). 8.- Cine cómico. Caricatos. ¿No es asombroso este repertorio para aquellas pobres gentes campesinas incomunicadas y dedicadas a la dura labor del campo casi exclusivamente? ¿No sería hermoso ese mismo día, después de 71 años repetir el acto en la plaza pública de Besullo para conmemorar no sólo el Centenario sino la labor pedagógica de nuestro Casona. Pero es que en Lés, su primer destino como Inspector, hizo otro tanto. Y si comparamos estas actuaciones con las de su cuadro artístico veremos en todas ellas una cierta semejanza. Al Valle de Arán llega un 18 de setiembre del mismo año 1932, un mes después, y permanece desde el día 17 al día 25. Junto con Alejandro, inspector ya en Madrid, forman la misión Florentino Torner, inspector general de primera Enseñanza, Herminio Almendros inspector de Lérida y sucesor de Alejandro en el cargo (56) (56).- Misiones pedagógicas..., p. 20, la señorita Dolores Piera, maestra nacional, Alejandro Tarrafó y José de Tapia, maestros. La misión recorrió toda la comarca desde la frontera francesa al nacimiento del Garona (57), (57).- Casona recordará esta zona en Las tres perfectas casadas, tres matrimonios que celebran cada año este aniversario, y llevan ya ¡18!... Esperan a un invitado que guarda el secreto de la obra, pero una noticia estalla en medio de la fiesta, el avión que lo traía procedente de Marsella “perdió la ruta, cegado por la nieve, y se ha estrellado en el Alto Garona”. O. C., t. I, pág. 701.
actuando en dos equipos paralelos a ambas márgenes del río, en pueblos que están la mayor parte del año incomunicados por la nieve con el resto de la península, teniendo más relación y convivencia con Francia. Su enseñanza se rige por un régimen especial y sus naturales hablan además del dialecto aranés, el francés, el castellano y el catalán. Más que por sus necesidades culturales esta misión, dice el informante, fue un gesto de cordialidad, acaso debido al mismo Casona que guardaría buen recuerdo de su paso por aquí. En el programa a desarrollar no podían faltar los documentales que eran como un anticipo de los que vemos por la tarde en la cadena dos de TVE. Podemos verlo en el programa que se desarrolló en Lés el día 18 (p. 12) Durante la mañana, lecciones y juegos en las escuelas nacionales. Noche, sesión en el salón- teatro: 1º.- La lucha por la vida. Proyección de la película “Lucha de la mangosta y la cobra”. Comentario y lectura de la misma escena en Kipling “Libro de las tierras vírgenes”. 2.- Poesía popular española. Lectura de romances viejos: Misa de amor, El Conde Sol, “Cantar de abril” (Tirso de Molina). 3º.- Música regional. El paisaje, la danza, los instrumentos. Audiciones: Muñeira, Jota, Sardana, Seguidilla. 4.- Civilizaciones antiguas. Egipto. El culto a los muertos. Proyección de la película documental “Las Pirámides y la Esfinge”. 5.- Las grandes exploraciones; heroísmo de la ciencia. Proyección del documental “La tragedia del Everest”. 6.- La escuela y el niño en la Constitución española. 7.- Audición musical: La danza del molinero (Manuel de Falla), Sevilla (Albéniz) Nocturno (Chopín). 8.- Cine recreativo.
Las noticias recibidas del impacto de la misión en los pueblos con respecto al Valle de Arán es el siguiente: “Las audiciones más frecuentes han sido en todas las escuelas donde se hallan establecidas las cantinas escolares... En estas escuelas las audiciones se daban a la hora de la comida, siendo escuchadas por los niños y las personas que suelen concurrir a dicho acto. En Lés se dieron audiciones durante todo el mes de enero. En el mes de febrero el gramófono ¡y discos fue solicitado por los señores maestros de Bosost donde se dieron audiciones durante ocho días... La preferencias que en la gente se observa son los discos siguientes: “Himno de Riego”, “Las jotas para bailar” por M. Asso, “La Santa Espina”, “Siete Canciones Populares de Falla”. Una observación antes de seguir. Con respecto a las “cantinas escolares” no olvidemos que la madre de Casona cuando dejó la escuela de Miranda había puesto las bases de una cantina escolar con su reglamento, socios, colaboradores etc. algo que su hijo tuvo que tener luego muy presenta (58). (58).- Feito, J.M.: Biografía y escritos de doña Faustina..., pp.51-57.
Por la relación que tiene el haber conocido en Les a la familia Bustindui pienso que puede ser interesante reseñar las obras traducidas al griego por la hija de su hermano Luis en Antenas y una carta donde habla de uno de sus viajes a dicha ciudad. Las obras traducidas por Julia Yatridi (en realidad tendría que ser Bustindui) son las siguientes según se reseña en la Obras Completas t. I pp. CCXL y ss.) La Dama del Alba: “E Kyra tes Ayges”, estrenada en el Teatro Nacional de Atenas el 26 de abril de 1957. (Con respecto a esta obra respetamos la grafía de Casona y de Sáinz de Robles en español que siempre ponen Dama y Alba con mayúscula, detalle que olvidan muchos biógrafos). Por lo visto la princesa Sofía aprendió español con leyendo esta obra de ambiente asturiano, cosa que sin duda nos honra. La molinera de Arcos: “Diavolemeni Milo un”, Atenas 1960. Los árboles mueren de pie, Atenas 1964. Desconocemos el título en griego.
De sus viajes a Atenas conservamos al menos una carta dirigida por Casona al poeta José Nieto desde Madrid el día 11 de enero de 1965, en la que después de agradecerle un envío de sus libros de poemas y hacer un comentario sobre ellos, termina la carta diciendo a propósito de haber sido propuesto para tomar parte en algún jurado de las letras: ... “¿Qué sabes de nuestro gran Cela? He esperado algún material finalista para llevármelo a Atenas (salgo mañana a mediodía) y sobre el cual poder hacer algún juicio más o menos responsable. Pero nada he recibido ni queda tiempo ya de hacer nada. Por ello te ruego le digas a Cela mi imposibilidad de formar parte del jurado de Palma. Dile que renuncio a contra-corazón a acompañaros en esta ocasión, pero que de ninguna manera renuncio a su casa y a su cocina mallorquina, cuando sea posible, con el adobo de la conversación y su risotada de buena campechanía. Estaré de regreso el 20 o 22 ¿Cenaremos juntos? Hasta entonces con un gran abrazo” (firmado) Alejandro. De la anterior se deduce que el mismo año de su muerte estuvo al menos ocho o diez días en Atenas, acaso a recoger en la patria de Sófocles y de Eurípides los aplausos por Los árboles mueren en pié, estrenada poco antes (1964).
Como colofón nos pareció interesante transcribir las partidas de nacimiento y bautismo de su hija Marta, cuyo nacimiento y cuna, como el de María, “La sirena varada” tuvo lugar en Lés
MARTA ISABEL
En la Villa de Lés, partido de Viella, provincia de Lérida, a las once de la mañana del día veinte de Febrero de mil novecientos treinta, ante Don Lorenzo de Miguel Mart, Juez municipal de la misma y don Felipe Boya Sanmartín, Secretario, comparece Don Alejandro Rodríguez Álvarez, natural de Besullo, término municipal de Cangas del Narcea, provincia de Oviedo, de edad de veintiséis años, de estado casado, su ejercicio Inspector de primera enseñanza, domiciliado en esta villa, calle de Los Baños, número diez y ocho, con objeto de que se inscriba en el Registro civil una niña, y al efecto como padre de la misma declaró: Que dicha niña nació en la casa que habita el compareciente el día diez y nueve de Febrero actual a las dos y cinco de la mañana. Es hija legítima del compareciente Don Alejandro Rodríguez Álvarez y de su esposa Rosalía Martín Bravo, natural de San Sebastián, de veintisiete años de edad, dedicada a las labores de su sexo y domiciliada en la misma de su marido. Que es nieta por línea paterna de Don Gabino Rodríguez Álvarez, natural de Besullo, provincia de Oviedo, vecino de Oviedo, y de Doña Faustina Alvarez García, natural de Canales, provincia de León, vecina que fue de León, difunta, y por la línea materna de Don Enrique Martín Rodríguez natural de Valladolid, vecino de Madrid y de Doña Rosalía Bravo Muñoz, natural de San Sebastián, vecina de Madrid. Y que á la expresada niña se le habían puesto los nombres de Marta Isabel. Todo lo cual presenciaron como testigos Don Manuel Jaquet, casado,. propietario, mayor de edad, natural de Salardú, provincia de Lérida, vecino de esta villa de Lés, y Don José Boya Aunós, propietario, mayor de edad, natural y vecino de la presente villa de Lés. Leída íntegramente esta acta, e invitadas las personas que deben suscribirla oi que la leyeron por sí mismas sí así lo creían conveniente, se estampó en ella el sello del Juzgado municipal, y la firmaron el Señor Juez, el declarante y los testigos; y de ello como Secretario certifico. Firmado: El Juez Municipal: L. de Miguel, Alejandro Rodríguez, Manuel Jaquet, José Boya, y el Secretario: Felipe Boya”. (todas las firmas rubricadas) (59). (59).- Registro Civil de Lès, nº 1.118.
La firma de Alejandro aquí y en la estampada sobre foto que dedica a Honesta hacia 1914 en Miranda son muy parecidas. Cambia en la que recoge J. J. Plans, y en la de la carta a José Nieto. Casona sigue considerando en esta a su madre Faustina como nacida en Canales. A Marta Isabel le falta en el Registro civil el nombre de Francisca que aparece en la partida de Bautismo. La partida lleva el nº 1.118. La casa donde vivía la familia tenía el nº 18. Es curioso que de los nombres escogidos para sus comedias Casona no eche mano de los usados en su familia: Faustina, Gabino, Rosalía, Matutina, Jovita, Teresa... o el de Consuelo, la muchacha de servicio de su madre. Acaso el suyo aparezca en Nuestra Natacha camuflado bajo el diminutivo Lalo. ¿O acaso no quiere inmiscuir a la familia en su teatro? Julia Miranda personaje de Siete gritos en el mar evoca un pueblo donde transcurrió parte de su infancia y el de la hija de su amigo Luis de Bustunduy casado en Grecia y traductora de parte de su obra al griego. Sin embargo sí aparece claramente el nombre de su hija Marta Isabel encarnando la ejemplar novia del nieto en Las tres perfectas casadas, una comedia donde vuelve a surgir el número diez y ocho: 18 años reuniéndose, y el 18 de abril (1941) fecha del estreno, y en La llave en el desván en Sibila (Isabel-Sabela-Sibila).
El propio Casona manifestó que algunos de los personajes de la obra son reales, nombrando algunos por su nombre y apellidos. Así en las Misiones que tuvieron lugar en San Martín de Castañeda (Zamora) octubre de 1934 colaboran con él Carlos Rivera (ingeniero agrícola), Germán Somolinos (médico) y Luis Santabárbara (arquitecto). Rivera y Somolinos aparecen expresamente en Nuestra Natacha. Son coincidencias o meros divertimentos literarios que se dan por obra y gracia quizá del subconsciente o también fruto de la casualidad.
MARTA ISABEL FRANCISCA (Partida de bautismo)
Parroquia de san Juan Bautista. Localidad de Les, (Val d’Arán). Obispado de Urgell. El que suscribe Josep- María Ricart, pbro. Rector, encargado del archivo de la citada parroquia CERTIFICA que en el libro 6º de bautizos, folio 299, consta la siguiente partida: Apellidos: Rodríguez Martín. Nombre: Marta, Isabel, Francisca. Fecha del bautismo: nueve de marzo de mil novecientos treinta. nombre de los padres: Alejandro Rodríguez Álvarez y Rosalía Martín Bravo, naturales de Besullo (Oviedo) y de San Sebastián. Abuelos paternos: Gabino Rodríguez Álvarez y Faustina Álvarez García, naturales de Besullo y Canales (León) Abuelos maternos: Enrique Martín Rodríguez y Rosalía Bravo Muñoz, naturales de Valladolid y San Sebastián. Ministro: Gabriel Huguet, párroco (rubricado). Padrinos: Alfonso Hernández Catá, de La Habana, representado por José Luis Bustunduy; y Matutina Rodríguez Álvarez, de Besullo. N.B. Hay una nota al margen que dice: INSPECTOR. Los datos anteriores concuerdan fielmente con el original. Y por ser así lo firmo y sello en Les, a 10 de mayo de año 2002. Mossén Josep Maria Ricart (rubricado). Hay un sello circular que dice: Parroquia de San Juan Bautista de Lés. Obispado de Urgel (60). (60).- Archivo Parroquial. San Juan de Les. Val d’Aran, Libro de Bautismos nº 6, folio 299.
Se añade el nombre de Francisca como queda dicho, y de nuevo incurre en el error de situar la naturaleza materna en Canales. Asiste Matutina al bautizo y hace de padrino, representado por J. L. Bustindui, su gran amigo Alfonso Hernández Catá, cubano nacido en 1885 y muerto en accidente de aviación en Río Janeiro en 1940; había llegado a España hacia 1910. Cansino Assens lo describe en sus Memorias vistiendo “...con un lujo chillón de rastacuero, chaleco de fantasía, botitas grises, sortijas en los gruesos dedos y chambergo y chalinas de bohemio elegante...”. Sobre uno de sus cuentos y en colaboración con él escribe Casona otro drama poco conocido “El misterio del María Celeste”, representado en Madrid en 1935. Un poema de Alfonso aparece como coda literaria en “El peregrino de la barba florida”; y es curioso que una de las obras de teatro de este cubano lleve el mismo título, “Cabecita loca” (Madrid 1915), que aquella novela de la que nos habla Consuelo que escribía Casona en sus primeros años (61). (61).- Feito, J.M.: Biografía y escritos de doña Faustina.... pág. 190.
Sin duda quedarán muchas más cosas aún por concretar, otras habrá sujetas a algún error del que es difícil salvarse y algunas aún por recoger y publicar tales como el conjunto epistolar, papeles o trabajos perdidos o sin localizar, artículos de o sobre Casona en Revistas y periódicos, etc.. También sería interesante hacer un rastreo por los lugares, escenarios de su vida: Palencia, Murcia, Madrid, y sobre todo su peripecia existencial en el exilio del que, aparte de sus escritos, sabemos tan pocas cosas. Todo ello ayudaría a un análisis más preciso de su biografía y de su obra, despejaría muchas lagunas y serviría para datar fechas de hechos y de anécdotas que, a pesar del poco tiempo transcurrido, hoy son ya difíciles de precisar, pero sobre todo nos ayudarían a valorar y a restituir al gran dramaturgo esa fama que no pocos siguen empeñados en obviarla. José Manuel Feito
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