No siento ya, el
calor del sol en mi piel,
y solo el frío
cortante de la noche,
rasga mi piel y
sangran mis heridas.
Es tan fuerte este
miedo ahora que te vas,
sintiendo que
quedaré vacía,
y se llenará de
duendes y fantasmas,
llenando los
espacios….
ahora que te vas.
No puede ser esta
la hora para irte,
sí aún queda en mi
memoria,
el recuerdo del
tono de tu voz.
Dejándome ahora sin
luz,
sin esperanzas, es enterrar el
tiempo transcurrido,
y ese amor tan
dulce,
tan fragante,
de miradas
internas, profundas, infinitas,
eterna tu mirada,
perdida en mi mirada,
que un día nos
unió.....