Estaba esa mañana tremendamente ocupado,
cuando el teléfono sonó.
 
¿Hola? Silencio…¡Hola!….Nada…
bueno, alguien que se equivocó de número…
 
A los pocos minutos nuevamente, otra llamada...
y entonces se oyó una suave y dulce voz que decía
“¿puedo hablar con la señor de Sosa?…
Sí, con el habla, ¿quién es?
 
Nuevamente el silencio...aunque unas
voces se escuchaban de fondo…..
 
Luego nuevamente,
 “mh, soy Rebbeca…de Londres…
 
Rebbeca…¿de Londres?.
 Me parecía algo familiar,
 pero no completo este nombre…
¿Me podría explicar mejor, por favor?
” Entonces otra voz bien Argentina contestó.
” Hay aquí, en Ezeiza una chica que dice llamarse
Rebbeca 40, no sé, no la entiendo,.
 Pero se refiere a algo de Internet...
 
Ah Rebe40!!, pero claro…
Por favor pásemela al teléfono y muchas gracias…
 
Hola Marco, soy Rebe...
”qué alegría y que sorpresa me das, Rebe…
Acabas de llegar?, ya nos comprendíamos en esa mezcla
de idiomas que solemos utilizar en ICQ…
”Sí, recién, y no se que hago aquí…
quería tan solo saludarte y escuchar tu voz…
 
Por favor Rebe, no te muevas del lugar del arribo
de los pasajeros…iré a buscarte.
En media hora estaré ahí…
 
Pero, …cómo nos conoceremos?…
cierto, por las fotografías...
 
No Marco, no te molestes,
 estoy de paso hacia Chile y sólo quería oír tu voz y saludarte…
Qué esperanza, no irás a Chile sin antes haber venido a mi casa,
haber charlado un rato y luego decidiremos cuándo te irás…
(mi corazón palpitaba muy deprisa...
Rebe, mi Rebequita está aquí…
finalmente nos conoceremos)…
 
Es mi gran amiga de todas las tardes,
 en las que nos encontramos para conversar
y contarnos nuestras cosas,
 creo que no tengo aquí una amiga
más buena y sincera que ella.
 
Me cambié de ropa,
una pasada de peine y salí disparando hacia
el garaje a buscar el coche…
 
Desde Bs.As. a Ezeiza fui tarareando cualquier cosa,
haciendo mil proyectos para que conociera mi ciudad,
mis familiares, amigos, mis gatos,
 todo aquello de lo que habíamos hablado tantas veces…
 
Cuando quise acordarme, estaba ya en el
estacionamiento del Aeropuerto.
Corriendo a su encuentro... 
entré al salón de los pasajeros…
¿quién me hubiera podido detener en ese momento?…
 
Me detuve en la puerta y empecé a mirar
a todos los que estaban sentados esperando,
 y me decía Rebe, Rebe, dónde estás…
 
De pronto la vi, allá , apartada de todos y rodeada de sus maletas.
Le hice señas con las manos,…no me reconoció,
¿habré cambiado tanto desde la ultima vez que le mandé mi foto?
me pregunté…fui acercándome, sonriéndole,
para que se diera cuenta que yo era su amigo Marco,
 con el que, tanto habíamos programado éste encuentro…
pero nada, no me reconocía…
¿y si la desilusione?...
 
Tuve una idea, le voy a pasar a su lado lentamente
 y le voy a hacer una gran sonrisa, puede ser que sé de cuenta…
mientras decía todo esto, yo la miraba,
era tal cual la de las fotos, no había cambiado,
su cabello rubio, piel morena, sus ojos…
y ahí me acordé que no sabía de qué color eran,
siempre con esas malditas gafas oscuras,
para evitar el flash o la luz muy fuerte…
claro deben ser bien celestes ,
y cada vez me arrimaba más a ella, y nada…
 
De pronto, miré a su lado, tenía un perro…
siempre le gustaron sus animales,
y era su querido doggy…
 
Doggy!!! Le dije, es capaz de reconocerme el perro
y esta Rebe siempre un poco distraída no…
pero al mirar al perro vi la trabilla que tenía,
era un perro lazarillo…
Rebbeca era ciega!!…nunca me conocería…
mi corazón se detuvo.
 
Tuve un instante de duda y luego me lancé abrazarla,
la abracé con toda el alma y le dije mientras la besaba
“Querida Rebequita, bienvenida, qué alegría me has dado”…
 
Nos encaminamos lentamente hacia el coche,
ella no podía hablar, sus lágrimas cubrían su
dulce rostro como a mí el mío.
 
“Te tengo que explicar” me dijo…”qué me vas a explicar ,
no hace falta ninguna explicación,
yo ya lo sabía”...
 
“¿Qué?, ¿cómo lo sabías?…
 lo noté en las fotografías y en una foto
que me mandaste con Doggy” ..’¿”De veras?
Y cómo no me dijiste nada?”,
¿Que tendría que haberte dicho.
 Acaso no puede pasar?”
 
No quería que me vieras así Marco,
pero no tuve el coraje de pasar por aquí,
 y no oír al menos tu voz ”
 
Cambiemos de tema,
esto no cambia nada, tenemos un huésped más,
Doggy, nuestro querido perro...
 
Pasaron los años, muchos atardeceres,
 a la orilla del Támesis se ve caminar
del brazo a una pareja ya no tan joven.
 
Ella con sus cabellos rubios y grises,
el también peinando canas y mas enamorados que nunca…
y si te acercaras a ellos oirías que el le comenta:
Ahora se está poniendo el sol
y unas gaviotas están volando hacia nuestras miguitas…
 
 
 
Texto: desconocido.
Photo: desconozco su autor.
Music: Miguel Rios_Santa Lucia.
Designer: Elena A. R. (Hielka).
Copyright. 2004.
 
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