Eres el hombre que
siempre esperaba,
el que vivía y crecía dentro de mis sueños,
eres el
hombre con el que había soñado tantas noches,
el que se embriagaba de la miel
silenciosa que bajaba por mi vientre.
Eres el hombre que como mariposa
aleteaba en mis mas íntimos deseos,
el que dejaba marcas de una noche de
placer sobre mi cuerpo,
eres el hombre que saciaba su sed en mis
pechos,
en las noches que mi cuerpo amanecía a tu lado.
Eres el hombre
que en la tranquilidad de la noche,
empapaba mis dormidas y húmedas
fantasías,
eres el hombre que mojaba mi piel con el sudor de su cuerpo,
y
bebía el licor que vertía sobre tus labios sedientos de pasión.
Y ahora
que por fin puedo tenerte en mis brazos,
mi cuerpo vibra, mi
respiración se agita.
Ya no te sueño, ya no
te deseo, ahora eres mío... ¡ si eres mío !
y puedo tocarte, puedo quemarte
con éste fuego que llevo por dentro.
Ahora que has llegado a mi vida,
serás el hombre que haga temblar
mi carne,
te buscarán mis labios y mi vientre herido de ganas se abrirá para
ti,
alimentarás el hambre que tenía en mis sueños,
ya nunca mas serás la
fantasía y lo irreal.
Tú...¡sí, tú eres el hombre del que hablo!...