Comprenda que no pretendo ofenderla,
tampoco le estoy haciendo un reproche,
usted es dueña de su vida,
de su cuerpo y de sus noches.
 
Confieso me enamore como un niño,
y siento que no estoy arrepentido,
disfrute de tu experiencia,
hasta calmar mi ansiedad.
 
Fui dueño de su alcoba y de su almohada,
la tuve beso a beso... piel con piel.
 
Y el sol me sorprendió por su ventana,
cansado de delirio y de placer.
 
                                        Hasta ayer...hasta ayer...
 
Y perdone usted señora,
pero cuando el alma llora el silencio
no es remedio para calmar el sufrir.
 
                                        Hasta ayer...hasta ayer...
 
Mi dulce dama elegante,
supe que tiene otro amante,
al que quizás con el tiempo,
le ara lo mismo que a mi.
 
 
Music: Hasta ayer ( Marck Anthony).
Designer: Elena. A. R. (Hielka).
Copyright. 2003.

 

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