Cuando te vi en la noche,
sonriendo, hermosa y primorosa
me dije:

 Si puedo...
Libar la miel de tus pezones,
la sal de tus axilas,
la arena fina de tu ombligo.

Y, si llego hasta tu encendida fronda
y el sabor de tu misterio pruebo,
escribiré otro poema.

Del fruto prohibido he gustado,
tras disfrutar sin recato ni medida tus encantos
perdí para siempre el paraíso,
aunque hoy gano mi pan con el sudor
por tu cuerpo conocido.

Lo prometido es deuda:
escribo este otro poema que en realidad es el mismo.

A veces si se baña uno dos veces en el fluir del mismo sexo.

 

Jaime Pasquel.
Dibujos: Luis Royo.
Musica: Unchained Melody. Gareth Gates.
Diseño de la pagina: Elena A. R. (Hielka).
Copyright. 2003.

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